<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768</id><updated>2012-02-17T05:57:09.672-08:00</updated><title type='text'>Prof. Dra. Patricia Arca Mena</title><subtitle type='html'>Este es un espacio dedicado a la investigación científica y divulgación de las Neurociencias y la Neuroteología.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>68</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-5924778192402560434</id><published>2011-05-23T14:32:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T14:42:24.909-07:00</updated><title type='text'>La forma primordial de comunicarse dependería de un sentido</title><content type='html'>Similar al de la vista o el tacto, descodifica la comunicación humana en sus diferentes formas&lt;br /&gt;Muchos especialistas intentaron en vano encontrar el idioma original o pre Babel. El problema es que lo que se busca es un idioma o un protolenguaje. Si se quiere llegar a él hay que cambiar el paradigma y empezar a rastrear un sentido, que llamamos Neem, que funciona como la vista, el tacto o cualquiera de los otros. Ese sentido es el que decodifica el tipo de comunicación propio de la experiencia mística, la comunicación holística de los animales y el hombre primitivo, y de aquellos que, por algún motivo, quedaron sin contacto con otros humanos desde su nacimiento. &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Patricia Arca Mena y Gustavo Masutti Llach.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="Algunas de las áreas cerebrales asociadas con el lenguaje: Área de Broca (Azul), Área de Wernicke (Verde), Supramarginal gyrus (Amarillo), Angular gyrus (Naranjado) ,Primary Auditory Cortex (Rosado). James.mcd.nz. Wikipedia." href="javascript:void(0)" rel="http://www.tendencias21.net/photo/art/grande/2614896-3689523.jpg?ibox"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mucho se ha dicho y escrito sobre qué es lo que distingue a los Humanos del resto de los seres de la Creación con conclusiones bien variadas de acuerdo con el enfoque. Sin embargo, la mayoría está de acuerdo en citar a la conciencia de sí: Hasta donde se sabe, el Hombre es el único animal capaz de reflexionar sobre su condición. Y para ello tiene una herramienta fundamental: el lenguaje, que es lo que con más claridad distingue a la conducta humana pues la utiliza para construir cultura. Se lo puede definir como un sistema de símbolos que representan cosas e ideas y que es vital para pasar los conocimientos adquiridos a la generación siguiente. Gracias a este proceso, los nuevos ya no arrancarán de cero la carrera por la supervivencia y la evolución. Además, la comunicación permite cotejar los saberes, compartir los descubrimientos y reflexionar con los semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el punto de vista fisiológico, si bien los últimos estudios en neurociencias relativizan cada vez más la anatomía del pensamiento, y tienden a demostrar que el cerebro piensa en red, los monitoreos con &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.spectcerebral.com/IGInfpacientes.htm"&gt;SPECT&lt;/a&gt; (“Single Photon Emission Computed Tomography”) indican que cuando se está interpretando un idioma, una de las zonas que se activa es la conocida como el área de &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.antropos.galeon.com/html/lengua.htm"&gt;Broca&lt;/a&gt;, ubicada en el hemisferio izquierdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Es el lenguaje inherente al Hombre? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Toda la Tierra tenía una misma lengua y usaba las mismas palabras (…) Mas Dios descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: ‘He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros’. Así, Dios los dispersó de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamó Babel, porque allí confundió Dios la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie”. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Génesis, 11.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los antropólogos estiman que el lenguaje entendido como producción y percepción de un idioma nació hace alrededor de 35.000 años, cuando todavía los últimos Neandertales eran contemporáneos de los primeros Cromagnones. Estos últimos, con una cavidad bucal más adecuada a la articulación de sonidos dieron el salto adelante. Los expertos todavía no se ponen de acuerdo sobre si hubo un lenguaje original del cual se derivaron los idiomas y apenas pueden especular sobre el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este punto es válido preguntarse si alguna vez todos los hombres hablaron idioma universal como refiere la Biblia en la historia de la Torre de Babel, lo que daría la razón a la teoría de la monogénesis del lenguaje defendida en el siglo XVIII por el filósofo alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas pistas: El prestigioso lingüista y filósofo estadounidense &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Noam_Chomsky"&gt;Noam Chomsky&lt;/a&gt; postula la existencia del &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://en.wikipedia.org/wiki/Language_acquisition_device"&gt;LAD&lt;/a&gt; (Language Acquisition Device, o dispositivo para la adquisición del lenguaje) una suerte de "caja negra" innata, que sería capaz de recibir un input o entrada de datos lingüísticos y, a partir de él, derivar las reglas gramaticales universales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, el psiquiatra &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.mayoclinic.org/bio/13545744.html"&gt;Daniel Drubach&lt;/a&gt;, de la Mayo Clinic, en Minnesotta, explicó en su conferencia &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.fundacionosde.com.ar/videoteca_detalle.asp"&gt;“Neurobiología de la imaginación y su relación con la espiritualidad”&lt;/a&gt; (dictada en el Foro de reflexión Cerebro y Espiritualidad, Buenos Aires, 17 de Septiembre de 2007): &lt;em&gt;“Cuando el niño nace su cerebro está preconfigurado para ciertas actividades, que las llamamos universales. El lenguaje verbal (es la más estudiada), no el escrito, está presente en todas las culturas humanas. Nunca se encontró una cultura que no hable. Se cree que viene preconfigurado, y que no es sólo algo anatómico sino también funcional. Lo curioso es que el lenguaje está preconfigurado pero el idioma no. El idioma es puramente un resultado de la cultura. Esto es interesante porque entre todos los idiomas hay muchísimas similitudes. Inclusive, los lingüistas dicen que no hay ninguna diferencia de fondo entre el chino, el inglés y el español, por ejemplo. Que lo único que difiere es el símbolo. La estructura del lenguaje es igual en todas las culturas”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En busca del idioma original&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En su artículo &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.filosofiayliteratura.org/textos/lenguajedios.htm"&gt;“¿Qué idioma habla Dios?”&lt;/a&gt; publicado en La Revista El Cultural del diario español El Mundo (del 7-julio de 2005) el Doctor en Medicina y catedrático de Fisiología Humana de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco Mora Teruel, refiere que la búsqueda de ese idioma original, y por ende más cercano a Dios, lleva siglos y que los casos conocidos se remontan a la historia que cuenta el historiador griego Herodoto de Halicarnaso sobre el faraón de Egipto, Psammenticus, quien hace 2600 años aisló niños para comprobar si desarrollaban un idioma desde cero (habrían dicho una palabra en frigio), experiencia repetida por el Rey Jaime IV de Escocia en el siglo XV de nuestra era. Y que una experiencia mejor documentada es la del emperador Mogol Akbar Khan, quien a principios del siglo XVI, repitió la experiencia de Egipto y Escocia y de acuerdo con la crónica de un jesuita, el resultado fue que los niños no hablaban nada. De este modo, concluyó que el idioma genuino del hombre era el silencio. Esta historia fue refrendada en la actualidad: se encontraron niños aislados por sus padres o perdidos en la selva en sus primeros años, que no hablaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Opina Mora Teruel: “Si algún idioma Dios dio al hombre en sus orígenes es claramente el de los gestos y el silencio. De lo que se deduce además, que no hay libro alguno que exprese, en ningún idioma, el verbo directo de Dios. Dios, si existe, es silencio y cualquier libro que hable de ese silencio ha sido filtrado por el cerebro humano. Y esto nos lleva a comprender que la interpretación humana de ese silencio, su desciframiento y su traducción en forma de lenguaje, es tan individual como lo es cada cerebro en cada uno de los más de seis mil millones de habitantes que pueblan la tierra”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El lenguaje en sentido amplio. &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Se tiende a pensar en el lenguaje como en el cotidiano intercambio de frases y en un medio de comunicación entre los seres humanos que, a partir de signos orales y escritos, poseen un significado útil para relacionarse con los demás. Sin embargo, en su sentido más amplio, se trata de un proceso mucho más complejo en el que intervienen una gran cantidad de actividades mentales. Desde luego, las propias del lenguaje hablado, como reconocer las palabras dentro de la cadena sonora, determinar su significado en un contexto de la oración que forman, identificar el nivel de significado o significados de la frase, y formular una respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, limitar al lenguaje a una simple combinación de palabras es muy superficial, incluso si se agrega el contexto cultural. De hecho, las formas no verbales de comunicación entre los seres vivos incluyen luces, imágenes, sonidos, gestos, colores, olores y más. Los animales tienen diferentes maneras de hacerse llegar los mensajes sin un lenguaje oral. Los pájaros, los delfines, los insectos, no hablan en sentido estricto entre ellos, por ejemplo, aunque se comunican. Ellos saben si otro animal va a atacarlos, si una planta es venenosa o si una hembra está lista para aparearse porque reciben las señales y las decodifican.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, lo que viene preconfigurado desde el nacimiento es la capacidad de comunicarse. Pero a través de un proceso que se asemeja más al funcionamiento de un sentido (como la vista o el olfato), que al idioma, que es más parecido a una tecnología, algo inventado por la cultura. Como la escritura, lo que hace el idioma es segmentar una porción de lo que se está comunicando para codificarlo en un mensaje restringido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se ha estudiado mucho, se sabe que el mensaje hablado es sólo una parte pequeña de la comunicación. Por ejemplo, en una charla hay muchos elementos que enriquecen la comunicación entre dos personas y que van más allá del intercambio de palabras y frases. Tal es el caso de las inflexiones de la voz, los gestos, las señales, los movimientos involuntarios del cuerpo, etcétera.&lt;br /&gt;&lt;a title="El pequeño salvaje. Película basada en la historia de un niño encontrado en el sur de Francia en el Siglo XVIII" href="javascript:void(0)" rel="http://www.tendencias21.net/photo/art/grande/2614896-3703641.jpg?ibox"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El lenguaje holístico&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hasta aquí podemos afirmar que la comunicación parlante no es inherente al Hombre. Aunque siempre existió la comunicación, el lenguaje tal como se lo conoce hoy, creció y se desarrolló a la par de la civilización. En el estado natural original los seres se comunicaban entre sí y con la naturaleza. No había diferencias entre el lenguaje humano y el medio de comunicación del resto de las especies animales. El hombre, al individualizarse y volverse cultural, perdió esa capacidad. Pero la cuestión no es tan simple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al respecto, el Catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Francisco J. Rubia, explica en un &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://arcamena.blogspot.com/2008/08/entrevista-francisco-rubia.html"&gt;reportaje&lt;/a&gt; cómo era el lenguaje del hombre pre-cultural: “Antes de que surgiera la conciencia dualista el hombre se encontraba en el paraíso de la conciencia holística en donde los contrarios no existían, en el ‘océano primordial’ origen del cosmos en la mayoría de los mitos, que se interpreta como una unidad/totalidad. Es de suponer que esta Unidad, que también puede aparecer como paraíso, corresponda, desde el punto de vista neurofisiológico, al hemisferio derecho, unido estrechamente al sistema límbico o sistema base de las emociones y afectos. El despertar a la conciencia, por tanto, hace que el hombre tenga nostalgia de esa unidad o paraíso perdido y quiera volver a él. Casi todas las religiones tienen como meta la unión con la divinidad, con el Uno, al final de la vida. El retorno al paraíso es, lógicamente, una tendencia muy humana y supondría la resistencia al desarrollo impuesto por la evolución. Es la negación de la realidad como intento de regresión a épocas pretéritas más felices”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en su artículo &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.tendencias21.net/neurociencias/El-pensamiento-dualista_a8.html"&gt;“El pensamiento dualista”&lt;/a&gt; agrega: “La conciencia del hombre primitivo se asemeja más a la que aparece en los sueños, distinta de la del hombre moderno despierto. Es por esto por lo que el hombre primitivo no diferencia entre el sueño y la realidad, ambos constituyen un ‘continuum’. Habría que decir que no es que el hombre primitivo no sepa distinguir entre el sueño y la realidad, sino que ambos estados, el sueño y la realidad emotiva son productos de las mismas estructuras y por lo tanto sujetos a las mismas leyes, lo que le impide hacer diferencias entre ellos (…). También la separación entre el alma y el cuerpo sería moderna. El hombre primitivo no las diferencia en absoluto, al contrario, ambos forman una unidad mística indiferenciada”. Y llega a una osada conclusión: “Quizá espacio y tiempo sean las gafas con que el cerebro mira la realidad. ¡Un filtro construido por el cerebro! Quizá el cerebro nos restrinja lo real, cosa útil para sobrevivir como especie. Y, en el éxtasis místico, ¡el cerebro se quita un ratito esas gafas, ese filtro!” Y ahora entra en juego la “variable Dios”, la última de las pistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Experiencia Mística: La voz de Dios&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“¿Qué tipo de sentencia (me pregunté) construirá una mente absoluta? Consideré que aun en los lenguajes humanos no hay proposición que no implique el universo entero; decir el tigre es decir los tigres que lo engendraron, los ciervos y tortugas que devoró, el pasto de que se alimentaron los ciervos, la tierra que fue madre del pasto, el cielo que dio luz a la tierra. Consideré que en el lenguaje de un dios toda palabra enunciaría esa infinita concatenación de los hechos, y no de un modo implícito, sino explícito, y no de un modo progresivo, sino inmediato. Con el tiempo, la noción de una sentencia divina parecióme pueril o blasfematoria. Un dios, reflexioné, sólo debe decir una palabra, y en esa palabra la plenitud. Ninguna voz articulada por él puede ser inferior al universo o menos que la suma del tiempo. Sombras o simulacros de esa voz que equivale a un lenguaje y a cuanto puede comprender un lenguaje son las ambiciosas y pobres voces humanas, todo, mundo, universo”. &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Jorge Luis Borges, &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.mundolatino.org/cultura/borges/borges_5.htm"&gt;“La escritura de Dios”&lt;/a&gt; (El Aleph, 1949)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La historia y los textos sagrados (no sólo los cristianos) están llenos de testimonios de personas que, de manera espontánea o provocada, logran alcanzar un “estado modificado de la conciencia”. Cuando la experiencia conlleva ciertas sensaciones de de trascender lo mundano y penetrar en una dimensión espiritual se habla de &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.tendencias21.net/Las-luces-y-las-sombras-de-la-religiosidad-se-originan-en-nuestro-cerebro_a3398.html"&gt;éxtasis místico&lt;/a&gt;. Este fenómeno transcultural tiene registros en muchas sociedades y religiones diferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En “Las Variedades de la Experiencia Religiosas”, &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/james.htm"&gt;William James&lt;/a&gt; comenta que la &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.tendencias21.net/Nuevos-estudios-amplian-el-conocimiento-de-la-experiencia-religiosa_a2442.html"&gt;experiencia mística&lt;/a&gt; es inefable, que quienes la experimentan refieren que no puede describirse en palabras adecuadas, que debe experimentarse directamente, pues no es posible comunicarla ni transferirla a los demás. Y razona: “Por esta peculiaridad los estados místicos se parecen más a los estados afectivos que a los intelectuales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas personalidades históricas han tenido experiencias místicas, como Vincent Van Gogh, William Bake, George Rusell, Juana de Arco, Ezequiel, San Pablo, Mahoma; Dante, Ignacio de Loyola, Bernardo de Claraval, Rumi, Jacob Bohme , Ovidio, Al-Gazzali, Ibn Arabi, Hildergard Von Bingen y el Dalai Lama, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es así que diferentes autores han establecido una variedad de parámetros que debe tener la experiencia mística para ser catalogada como tal y diferenciarse de las diferentes patologías neuropsicológicas, como psicosis, epilepsia, esquizofrenia, etc. Estos parámetros, similares para las diversas culturas, religiones y épocas de la humanidad sólo marcan diferencias según la formación y historia personal de lo vivido en la historia del sujeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mismas podrían resumirse en las siguientes, de acuerdo con la clasificación del doctor Robert M. Gimello de la Universidad de Harvard:&lt;br /&gt;-Sensación de unidad de todo lo existente.&lt;br /&gt;-Pérdida del yo y del mundo (sujeto y objeto).&lt;br /&gt;-Pérdida del sentido de la causalidad.&lt;br /&gt;-Sensaciones de fuerte tono afectivo: alegría, bienaventuranza, paz, vitalidad, bienestar físico y mental.&lt;br /&gt;-Sensación de estar en contacto con lo sagrado.&lt;br /&gt;-Sensación de objetividad y realidad.&lt;br /&gt;-Superación del dualismo y aceptación de la paradoja.&lt;br /&gt;-Inefabilidad.&lt;br /&gt;-Transitoriedad: dura instantes, como mucho una o dos horas.&lt;br /&gt;-Cambios positivos persistentes en la actitud y conducta del sujeto.&lt;br /&gt;-Cualidad noética: estados de conocimiento de intuición y verdad.&lt;br /&gt;-Sensación de elevación y/o flotar en el aire.&lt;br /&gt;-Referencia a la luz: fogonazos, luminosidad sostenida, presencia luminosa, fuego o calor intensos (generalmente blanca).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El psiquiatra estadounidense &lt;a class="liens" onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.deikman.com/"&gt;Arthur Deikman&lt;/a&gt;, de la Universidad de California, defiende la hipótesis de que los fenómenos místicos se producen a partir de una desautomatización de estructuras psicológicas que organizan, limitan, seleccionan e interpretan los estímulos perceptuales que llegan a través de los sentidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otras palabras, en la experiencia mística las sensaciones son mucho más cercanas a las del niño pre-parlante, a las del hombre primitivo o las que se experimentan en el ensueño, que a las del adulto, contemporáneo en vigilia. En lenguaje llano: Dios se comunica sin palabras. &lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Conclusiones: El sentido “Neem”&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Limitar el concepto de comunicación humana al uso del idioma es absurdo, puesto que éste es apenas una porción del total. En ese sentido amplio se puede afirmar que sí existió un lenguaje original, previo a Babel, y que es el mismo que viene “por defecto” instalado en el cerebro de los recién nacidos. También es aquel que “hablan” los niños encontrados sin contacto con la cultura humana y que usaba el hombre primitivo. Y, no por casualidad, es el que se experimenta durante la experiencia mística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta manera de comunicarse es holística, disuelve los límites entre el yo y el otro y se manifiesta como certezas instantáneas, no como el final de un proceso de decodificación de conceptos. Funciona como un sentido y a falta de nombre lo llamaremos Neem, por el árbol del paraíso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tiene su lógica. En el paraíso no había mentira, algo imposible en este tipo de comunicación. Así deberían haberse comunicado Adán y Eva entre ellos, y con el resto de la Creación. Hasta que la cultura se impuso. Le pusieron nombre a todo para diferenciarlo de sí mismos y comieron del árbol del Conocimiento. Bloquearon el sentido Neem y fueron expulsados del paraíso. Tal vez si se lo recupera, se estará listo para emprender “la vuelta a casa”. Por Patricia Arca Mena y Gustavo Masutti Llach, desde Argentina, colaboración que agradece Tendencias de las Religiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martes 18 Enero 2011&lt;br /&gt;Patricia Arca Mena y Gustavo Masutti Llach.&lt;br /&gt;Publicado en Tendencias21&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-5924778192402560434?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/5924778192402560434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=5924778192402560434' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5924778192402560434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5924778192402560434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2011/05/la-forma-primordial-de-comunicarse.html' title='La forma primordial de comunicarse dependería de un sentido'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-7568526746171278174</id><published>2011-05-23T14:26:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T14:32:18.884-07:00</updated><title type='text'>¿Es posible aprender neurológicamente la espiritualidad ?</title><content type='html'>La neuroplasticidad podría ayudar a lograr una visión de la trascendencia&lt;br /&gt;Sin ánimo de meter bazas en la polémica entre ciencia y Fe, puede afirmarse que está más que probado el beneficio físico y espiritual que queda como remanente en las personas que vivieron una experiencia mística. Por lo tanto, es válido buscar la manera de entrenar esa percepción de lo trascendente como si fuera un músculo. Al respecto, los recientes estudios sobre plasticidad neuronal son un buen punto de partida para esta misión.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Por Patricia Arca Mena y Gustavo Masutti Llach.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;a title="Foto: reuben4eva. Stock.xchng" href="javascript:void(0)" rel="http://www.tendencias21.net/photo/art/grande/2735005-3871301.jpg?ibox"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Recuerdo la noche y casi el lugar preciso, en la cima de la montaña, donde mi alma se expandía, por decirlo de alguna manera, hacia el Infinito. Se produjo una unión impetuosa de los dos mundos, el exterior y el interior; se trataba de lo profundo llamando a lo profundo, lo profundo que mi propia lucha había abierto dentro de mi ser, contestado por lo profundo impenetrable del exterior, que llegaba más allá de las estrellas. Estaba solo con Aquel que me había creado, a mí y a toda la belleza del mundo, el sufrimiento e, incluso, la tentación. Yo no lo buscaba, pero sentía la unión perfecta de mi espíritu con el suyo. El sentido normal de las cosas a mi alrededor había cambiado y, de momento, tan sólo sentía una alegría y una exultación inefables. Era como el efecto de una gran orquesta cuando todas las notas dispersas se han fundido en una armonía distendida que deja al oyente consciente únicamente de que su alma flota, casi rota de emoción. La perfecta quietud de la noche se estremecía tan sólo por un silencio aún más solemne, y la oscuridad era todavía más patente afuera de invisible. No podía dudar que Él estaba allí lo mismo que yo; de hecho, sentía, si es posible, que yo era el menos real”.Testimonio citado por &lt;a class="liens" href="http://www.biografiasyvidas.com/biografia/j/james.htm"&gt;William James&lt;/a&gt; en &lt;a class="liens" href="http://es.scribd.com/doc/4251083/VARIEDADES-DE-LA-EXPERIENCIA-RELIGIOSA-WILLIAM-JAMES-"&gt;“Las variedades de la experiencia religiosa”&lt;/a&gt; (Madrid, ediciones península, 1ª ed. 1986). En el origen de las religiones siempre se puede encontrar una &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/Nuevos-estudios-amplian-el-conocimiento-de-la-experiencia-religiosa_a2442.html"&gt;“revelación mística”&lt;/a&gt; similar a la del relato que cita el pionero filósofo y psicólogo estadounidense. Quienes las vivieron refieren el acceso a una forma de conocimiento que no puede ser captado por imágenes o palabras, una certeza de unidad de todo lo existente, la pérdida del yo y del mundo, potentes estados de alegría, bienaventuranza, paz, vitalidad, bienestar físico y mental y de cercanía con lo sagrado, entre otras sensaciones. Estas experiencias fueron estudiadas a fondo por varios autores y, aunque todavía no se ponen de acuerdo con las causas, ya casi no se discute el potencial transformador y sanador de la experiencia mística: Quien la vive, no vuelve a ser el mismo. Se transforma para siempre y en general para mejor, porque, como sentencia el psicólogo transpersonal &lt;a class="liens" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Stanislav_Grof"&gt;Stanislav Grof&lt;/a&gt;: “podemos hablar de un profundo cambio a nivel psicofísico. Un individuo que vive una experiencia cumbre tiene la sensación de sobreponerse a la fragmentación y división cuerpo/mente, y alcanza un estado de unidad y completud interna total que usualmente resulta muy curativo y benéfico (…) Estas experiencias producen una mejora de la salud emocional y física”. Ahora bien, ¿es posible fomentar, estimular o provocar este tipo de experiencias por medios naturales? Los estudios sobre neuroplasticidad parecen indicar que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La neuroplasticidad &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En los lóbulos frontales del cerebro está la llave del propio destino. Allí se cocinan los proyectos y las decisiones que surgen de la interacción de los 100 mil millones de neuronas del cerebro. Todas aquellas conexiones que no se usan se pierden, y hoy se sabe que el cerebro puede remodelarse a medida. La neuroplasticidad es la capacidad de aumentar o disminuir el número de ramificaciones neuronales y de sinapsis, a partir del estímulo sobre el cerebro. De este modo, una persona estimulada por la percepción desarrolla más conexiones que otra menos receptiva. Al respecto, el psiquiatra &lt;a class="liens" href="http://www.mayoclinic.org/bio/13545744.html"&gt;Daniel Drubach&lt;/a&gt;, de la Mayo Clinic, en Minnesotta, explicó en su conferencia “Neurobiología de la imaginación y su relación con la espiritualidad” (dictada en el Foro de reflexión Cerebro y Espiritualidad, Buenos Aires, 17 de Septiembre de 2007): “es impresionante la manera en que el cerebro puede reorganizarse para poder adaptarse a nuevos desafíos”. Más aún si se somete a entrenamiento durante años. Por ejemplo, indica: “El músico que se expone a la música percibe una realidad diferente. Por el hecho de practicarla escucha otra cosa y puede detectar cambios muy sutiles en las notas que pasan desapercibidos para los no músicos. Esto se ha probado muchas veces y no es genético. Es la exposición al enriquecimiento del medio ambiente lo que modifica al cerebro. Percibir algo lo cambia a uno y luego lo puede percibir mejor”. Y agrega: “Otro estudio se hizo con pintores artísticos. Ellos son capaces de diferenciar entre los colores de una manera muy superior a la media. De una escala reconocen 35 tipos diferentes de amarillo, por ejemplo. Alguien que no es pintor dice que sólo hay 4 ante la misma paleta de colores. Es tremendo cómo la experiencia y más que nada el entrenamiento cambian la percepción de la realidad”. De este modo, si la experiencia mística es algo que sucede (o es percibida) en el cerebro, nada impediría, en teoría, modificar la estructura de la red sináptica para favorecer la espiritualidad y, si se da el caso, la producción o recepción (esto ya es cuestión de Fe) de las experiencias místicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es posible esto? Hay algunas pistas. El doctor Drubach explica que “al cerebro le interesa lo que cambia, no lo constante. Si hay un ruido repetitivo se lo escucha durante unos segundos y al rato se lo ignora. El cerebro se habitúa. Del mismo modo, uno entra a una habitación con un cierto olor y en unos minutos no lo huele más. Así, desde el punto de vista de las descripciones de &lt;a class="liens" href="http://www.luventicus.org/articulos/03A002/maimonides.html"&gt;Maimónides&lt;/a&gt; y otros, si la manifestación de Dios está siempre presente pero no cambia, será más difícil percibirla”. Habrá entonces que tratar de modificar la percepción. Hace mucho que los cabalistas, judíos y cristianos, afirman que hay una realidad diferente y que hay que prepararse para descubrirla. En definitiva, de lo que están hablando es de plasticidad perceptiva. A propósito, los ya famosos &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-religion-parece-responder-a-patrones-neuronales_a2379.html"&gt;estudios&lt;/a&gt; de Andrew Newberg y Eugene Daquili, de la División de Medicina Nuclear de la Universidad de Pennsylvania, tienen que ver con esto también. Ellos estudiaron a un grupo de monjes tibetanos y frailes franciscanos (con tomografías computarizadas mientras meditaban) y encontraron cambios notables en la actividad cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que los músicos o pintores, los que practican la meditación o la plegaria activan su cerebro de una manera diferente y lo predisponen a ciertas percepciones y experiencias místicas, espirituales o religiosas. Este también es el tono de las &lt;a class="liens" href="http://www.portalnuevaera.com/2010/03/neurociencia-y-budismo/"&gt;investigaciones&lt;/a&gt; que los neurocientíficos Antoine Lutz y Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) llevan a cabo desde 1992 en colaboración con el Dalai Lama y otros monjes budistas muy experimentados en el arte de la meditación. Ellos colocaron en los monjes y en un grupo de control una red con sensores eléctricos mientras meditaban. Los resultados no dejaban dudas. La amplitud de las ondas gamma recogidas en algunos de los monjes son las mayores de la historia registradas en un contexto no patológico. Lo cierto es que los monjes sincronizan un número de neuronas mucho mayor al promedio. De este modo, Lutz y Davidson dedujeron que el cerebro, con un correcto entrenamiento, puede desarrollar funciones nunca imaginadas. ¿Pero cuál sería el beneficio de volcarse a una vida espiritual? Muchos y diversos, y todos están bien testeados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a title="Foto: marya. Flickr" href="javascript:void(0)" rel="http://www.tendencias21.net/photo/art/grande/2735005-3871320.jpg?ibox"&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;Beneficios de la espiritualidad &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Aún si se deja a un costado la cuestión de la Fe, varios estudios probaron con el método científico que la vida espiritual ofrece beneficios indiscutibles. Estos son apenas algunos ejemplos de investigaciones realizadas en los últimos tres años:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La religión aliviaría el estrés del cerebro ante las presiones cotidianas, de acuerdo con la investigación que el antropólogo Lionel Tiger de la Rutgers University de Estados Unidos, y Michael McGuire, psiquiatra y neurocientífico de la Universidad de California. Ellos publicaron el libro, &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/El-cerebro-es-el-creador-y-beneficiario-de-la-religiosidad_a4241.html"&gt;"God’s Brain"&lt;/a&gt; donde sugieren que el estrés propio de la vida cotidiana, capaz de modificar la química del cerebro, encuentra alivio en las creencias y los rituales religiosos, lo que ayuda al cerebro a soportar las tensiones. -Bajo ciertas circunstancias, la creencia religiosa fomenta actitudes de generosidad, altruismo y mejora el comportamiento social, según el &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-religion-fomenta-el-altruismo-y-la-generosidad,-segun-un-estudio_a2634.html"&gt;estudio&lt;/a&gt; de los psicólogos sociales de la University of British Columbia (Vancouver, Canadá) Ara Norenzayan y Azim Shariff.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Los individuos religiosos son más amables y rectos. Así lo probaría un &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/Los-individuos-religiosos-son-mas-amables-pero-menos-extrovertidos_a4187.html"&gt;meta-análisis&lt;/a&gt; de docenas de estudios que vinculaban ciertas características de la personalidad humana con la religiosidad realizado por el científico de la Universidad belga de Louvain, Vassilis Saroglou, especializado en la investigación de la personalidad y de la psicología religiosa. -La Fe en Dios reduce los síntomas de la depresión clínica, puesto que los depresivos creyentes son un 75 por ciento más propicios a responder a los medicamentos, de acuerdo con un &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-fe-en-Dios-reduce-los-sintomas-de-la-depresion-clinica-senala-un-estudio_a4144.html"&gt;estudio&lt;/a&gt; publicado por investigadores del Rush University Medical Center de Chicago, en Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A principios de 2009 otra &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-religion-es-un-eficaz-regulador-del-comportamiento-humano_a2874.html"&gt;investigación&lt;/a&gt;, realizada por científicos de la Universidad de Miami, Estados Unidos, y dirigida por el profesor de psicología Michael McCullough, reveló que las personas religiosas tienen mayor capacidad de autocontrol que las no religiosas y regulan de manera más eficiente sus actitudes y emociones, con la finalidad de conseguir objetivos para ellos valiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Las plegarias por otros potencian la capacidad individual de perdonar, sugiere un &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/Rezar-por-otros-potencia-la-capacidad-de-perdonar-segun-un-estudio_a4064.html"&gt;trabajo&lt;/a&gt; realizado por el psicólogo de la Florida State University, Nathaniel Lambert, y sus colaboradores, de la Florida State University. Al rezar, señalan, las personas dejan de centrar su atención en sí mismos y en sus propios objetivos. Así, los sentimientos negativos pueden desvanecerse. Una investigación anterior de estos mismos investigadores había demostrado que la gratitud también puede potenciarse mediante la oración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La religiosidad ayuda a evitar las depresiones en la vejez, según se explica en un &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-religiosidad-ayuda-a-evitar-las-depresiones-en-la-vejez_a3713.html"&gt;comunicado&lt;/a&gt; emitido por la Universidad de Arizona, a partir de un estudio realizado por la Master of Philosophy Rita Law. -Creer en Dios puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés, señalan los resultados de dos &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/Los-cerebros-de-los-creyentes-y-de-los-no-creyentes-son-diferentes_a3070.html"&gt;investigaciones&lt;/a&gt; realizadas en la Universidad de Toronto, en Canadá, dirigidas por el profesor de psicología Michael Inzlicht.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-La meditación con mantras ayudaría a relajar el sistema nervioso, a rebajar la presión arterial, a mejorar la salud del corazón, a prolongar la vida, además de dar felicidad y de generar el sentimiento de estar más cerca de una entidad trascendente, entre otras ventajas, según el &lt;a class="liens" href="http://www.tendencias21.net/La-neuroteologia-desvela-los-beneficios-de-la-meditacion-y-la-oracion_a2938.html"&gt;estudio&lt;/a&gt; de Herbert Benson, cardiólogo de la Harvard Medical School. Por lo tanto, si la meditación y la vida espiritual favorecen las tendencias a ser generosos, amar al prójimo y desear el bien a los demás sin esperar nada a cambio; y si además propenden al bienestar físico, emocional e intelectual, es indudable que este tipo de pensamiento o filosofía puede llevar a una vida más feliz. De este modo, sin meterse en las pantanosas aguas de la interminable polémica entre ciencia y religión, se podría decir que la primera le está dando la razón en algo a la segunda. Aunque todavía no esté dispuesta a reconocerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en Tendencias21&lt;br /&gt;&lt;a class="liens" href="javascript:void(0)"&gt;&lt;/a&gt;Jueves 3 Marzo 2011&lt;br /&gt;Patricia Arca Mena y Gustavo Masutti Llach.&lt;br /&gt;Artículo leído 2756 veces&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-7568526746171278174?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/7568526746171278174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=7568526746171278174' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/7568526746171278174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/7568526746171278174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2011/05/es-posible-aprender-neurologicamente-la.html' title='¿Es posible aprender neurológicamente la espiritualidad ?'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-4903301614065394276</id><published>2009-09-21T11:18:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:19:10.083-07:00</updated><title type='text'>Los cerebros de los creyentes y de los no-creyentes son diferentes</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los cerebros de los creyentes y de los no-creyentes son diferentes&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;La fe en Dios y el fervor religioso reducen la ansiedad ante los propios errores, según un estudio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las creencias religiosas ayudan a minimizar el estrés ante nuestros propios errores y ante lo desconocido, señalan los resultados de dos estudios realizados en la Universidad de Toronto con participantes de diversas religiones y razas, y también con personas no-creyentes. La amígdala cingulada anterior del cerebro de los individuos que creen en Dios se activa mucho menos cuando éstos cometen errores que en el caso de los individuos no-creyentes. Esta calma, sin embargo, puede ser contraproducente en algunos casos, advierten los científicos, porque la ansiedad ante nuestros fallos es lo que nos impulsa a cambiar o a mejorar nuestro comportamiento. Por Yaiza Martínez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cerebros de los creyentes y de los no-creyentes son diferentes&lt;br /&gt;Creer en Dios puede bloquear la ansiedad y minimizar el estrés, señalan los resultados de dos investigaciones realizadas en la Universidad de Toronto, en Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según publica dicha universidad en un comunicado en ambas investigaciones, dirigidas por el profesor de psicología Michael Inzlicht, los participantes fueron sometidos a la denominada tarea Stroop.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarea es una prueba de control cognitivo que se utiliza comúnmente para estudiar la capacidad de control de las interferencias automáticas y para medir procesos cognitivos, como la atención selectiva y la flexibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediciones con electrodos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los voluntarios realizaban la tarea Stroop, una serie de electrodos colocados en sus cráneos midieron la actividad de sus cerebros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, se reveló que, comparados con los no-creyentes, los participantes religiosos mostraron una actividad significativamente menor durante la prueba en la corteza cingulada anterior del cerebro, un área que nos ayuda a modificar el comportamiento señalando cuando son necesarios el control y la atención, normalmente como resultado de algún hecho que nos produce ansiedad, como el cometer un error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto más fuerte fuera el fervor religioso de los participantes, y cuanto más creían éstos en Dios, menor actividad se detectaba en su corteza cingulada anterior como respuesta a sus propios errores en la prueba, y menos cantidad de errores se cometían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según explica Inzlicht en el comunicado de la Universidad de Toronto, “se podría pensar que esta parte del cerebro es como una alarma cortical que suena cuando un individuo acaba de cometer un error o de experimentar una incertidumbre”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alarma cortical menos activa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta alarma, según han descubierto los investigadores, funciona más levemente en el caso de las personas religiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, dice Inzlicht, “lo que hemos descubierto es que la gente religiosa, e incluso las personas que simplemente creen en las existencia de Dios, muestran menos actividad en el cerebro en relación con sus propios errores. Estos individuos sienten mucha menos ansiedad y se sienten menos estresados cuando cometen un error”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta relación entre menor estrés y religiosidad se mantuvo intacta incluso al contemplar otras características de los participantes, como sus habilidades cognitivas o su personalidad: independientemente de ellas, los individuos religiosos cometieron menos errores en la taera Stroop que sus compañeros no creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efecto calmante&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta constatación demuestra que la fe tiene un efecto calmante en los creyentes, porque los hace sentir menos ansiosos frente a lo desconocido y ante sus propios errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Inzlicht advierte de que la ansiedad es un “arma de doble filo”, que en ciertas situaciones nos ayuda y puede ser incluso necesaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Obviamente, la ansiedad puede resultar negativa si se padece demasiado; el miedo nos paraliza. Sin embargo, también resulta una función muy útil porque nos alerta cuando estamos cometiendo algún error. Si no experimentamos la ansiedad cuando cometemos un error, ¿qué impulso tenemos para cambiar o mejorar nuestro comportamiento y no repetir los mismos fallos una y otra vez?”, señala el científico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No depende de la afiliación religiosa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según explican Inzlicht y sus colaboradores en el artículo original de este estudio, que fue publicado por la revista Psychological Science, estos resultados sugieren que las convicciones religiosas proporcionan un marco para la comprensión y las actuaciones dentro del entorno de cada individuo. Por eso, funcionan como un reductor de la ansiedad y minimizan la experimentación de los propios errores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la primera investigación, en la que se medía la relación entre el fervor religioso y la ansiedad, participaron 18 mujeres y 10 hombres, de diversas creencias religiosas: el 39% de los participantes eran cristianos, el 21% musulmanes, el 14% hinduistas, el 11% budistas, y un 15% eran de otras religiones o no-religiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la segunda investigación, en la que se relacionó la fe en Dios con el grado de ansiedad en la prueba Stroop, participaron 13 mujeres y nueve hombres de diversas etnias y razas: el 33% procedían de Extremo Oriente, otro 33% del sur de Asia, el 28% eran caucásicos, y el 6% restante pertenecían a otras etnias y razas. En esta parte del estudio no se registraron las afiliaciones religiosas específicas de cada participante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martes 17 Marzo 2009&lt;br /&gt;Yaiza Martínez&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-4903301614065394276?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/4903301614065394276/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=4903301614065394276' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4903301614065394276'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4903301614065394276'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/los-cerebros-de-los-creyentes-y-de-los.html' title='Los cerebros de los creyentes y de los no-creyentes son diferentes'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-8935290997962212173</id><published>2009-09-21T11:15:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:16:03.132-07:00</updated><title type='text'>Las luces y las sombras de la religiosidad se originan en nuestro cerebro</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Las luces y las sombras de la religiosidad se originan en nuestro cerebro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El enfoque en los aspectos positivos de la fe es bueno para la salud mental y física&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la fe saque lo mejor o lo peor de cada individuo depende de la idea de Dios que tenga cada persona, afirma el doctor Andrew Newberg, especialista en el estudio de la relación entre el cerebro y las experiencias místicas y religiosas. En un artículo aparecido en USAToday, Newberg asegura que situarse en el lado positivo de las religiones ayuda a vivir pero que, situarse en el lado contrario, puede ser dañino para el cuerpo y la mente. De cualquier manera, afirma el autor, la batalla entre la luz y la oscuridad se produce en primer lugar en nuestro cerebro, donde pujan aquellas partes de éste con tendencia a excluir a los otros y aquellas partes inclinadas a construir alianzas cooperativas con otros seres humanos en tiempos de necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe puede sacar lo mejor de la gente -amor, generosidad, compasión- o lo peor -miedo, odio, violencia-, dependiendo de la visión que se tenga de Dios, según escribe el doctor de la Universidad de Pensilvania, Andrew Newberg, en un artículo aparecido en USAToday.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Especializado en el estudio de la relación entre el funcionamiento del cerebro y las experiencias místicas y religiosas, el autor del artículo afirma que sus investigaciones en este campo han evidenciado, por un lado, que la religión y las prácticas espirituales, generalmente, tienen un efecto positivo en la salud física, emocional y neurológica de la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas implicadas en actividades religiosas, escribe Newberg, tienden a enfrentarse mejor con sus problemas emocionales, a tener menos adicciones y a disfrutar de un estado de salud general mejor. Incluso, puede que estas personas vivan más tiempo de media que los ateos. Asimismo, añade, muchos estudios han demostrado que los individuos religiosos y espirituales encuentran más sentido en sus vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ventajas de la religiosidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Newberg señala que sus investigaciones en el Penn's Center for Spirituality and the Mind, llevadas a cabo con su colaborador Mark Walkman, sobre los efectos de diversas prácticas espirituales, como la meditación o la oración, también han revelado importantes mejoras en la memoria, la cognición y la compasión como resultado de dichas prácticas. Se ha demostrado, por último, que estos hábitos reducen la ansiedad, la depresión, la irritabilidad y el estrés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, por otro lado, Newberg afirma que sus investigaciones también han revelado que la influencia de la religión sobre las personas también puede ser negativa, en función de la manera en que cada individuo ve a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, señala el científico, cuando las personas ven a Dios como un ser amante, misericordioso, compasivo y comprensivo, esto produce en ellas una perspectiva muy positiva de sí mismas, y del mundo que les rodea. Por el contrario, si se cree que Dios es frío, vengativo e implacable, la religión puede tener efectos nocivos en la salud física y mental de los creyentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las investigaciones han revelado claramente que el cultivo de las emociones negativas a través de la religión activa áreas del cerebro relacionadas con la ira, el miedo y el estrés. Esto, en última instancia, puede dañar importantes partes del cerebro y del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo que es peor, las emociones negativas pueden trasladarse a conductas externas que generen miedo, desconfianza, odio, animosidad y violencia hacia gente que mantenga creencias distintas u opuestas, advierte Newberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lado oscuro de la religión&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la retórica religiosa destructiva a la que apuntan rápidamente los ateos cuando quieren hablar de las características negativas de la fe, señala el autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierto es que, afortunadamente, las encuestas sugieren que sólo un pequeño porcentaje (el 1%) de los americanos mantiene este tipo de creencias hostiles. Pero, por desgracia, este porcentaje minoritario atrae a menudo la mayor atención de los medios de comunicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, lo realmente aterrador es el hecho de que ese 1% se traduce, en números, en tres millones de ciudadanos potencialmente violentos, y sólo en Estados Unidos. Esto, claro está, afecta al estado general del país, considerando los conflictos y los radicalismos religiosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe además otro lado oscuro de la religión, afirma Newberg. El investigador ha constatado, a lo largo de su carrera en el hospital en que trabaja, que aquellos pacientes que creen que sus enfermedades son consecuencia de un castigo de Dios, pueden no seguir las órdenes de los médicos, saltarse las consultas o no tomarse la medicación que se les receta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, escribe Newberg, los enfermos pueden llegar a pensar “¿por qué intentar mejorar si Dios está intentando castigarme?”. Las investigaciones han confirmado que la gente que tiene una imagen castigadora de Dios puede comprometer su sistema inmunológico y su salud psicológica, prolongando su sufrimiento y su enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luces y sombras batallan en el cerebro&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Newberg señala que, en colaboración con investigadores de otras universidades, desarrolla actualmente estrategias simples que permiten enseñar a la gente cómo cambiar las actitudes religiosas negativas a otras más positivas, que les ayuden a afrontar de manera más efectiva sus problemas de salud, e incluso a mejorar su calidad de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según el científico, los resultados de las investigaciones realizadas apuntan a que cualquier persona puede protegerse del lado negativo de la religiosidad y de la espiritualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se hace centrando la mente sólo en los conceptos positivos y afectuosos de la fe que se tenga, así como en los valores y creencias más profundas. Cualquier atención obsesiva en cualquier forma de negatividad religiosa daña la empatía social y la cooperación, asegura el experto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde una perspectiva sociológica, la religión sirve para dirigir a la gente hacia los valores más profundos relacionados con la vida. De esta forma, Dios puede ser bueno y ayudar a las personas a ser compasivas, misericordiosas y afectuosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad, cada religión –incluidas las de las sectas más cerradas- predica ciertos conceptos positivos, como el amor al prójimo o el perdón. A menudo, las religiones nos animan a buscar emociones positivas como el gozo, la paz o la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Newberg advierte que se debe ser siempre consciente de la batalla eterna entre el bien y el mal que, en realidad se desarrolla en nuestro propio cerebro: entre aquellas partes de éste con tendencia a excluir a los otros y aquellas partes inclinadas a construir alianzas cooperativas con otros seres humanos en tiempos de necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tenemos en realidad un cerebro lleno de ideas tanto de amor como de odio, asegura Newberg. Por eso, podemos dirigirnos hacia la religión y la espiritualidad para fomentar el bien en nosotros o, por el contrario, podemos inclinar la balanza cerebral hacia el lado oscuro de la religiosidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrew Newberg es professor de radiología y de psiquiatría de la Escuela de Medician de la Universidad de Pensilvania, así como autor de diversos libros como “The Mystical Mind: Probing the Biology of Religious Experience” o “Why We Believe What We Believe: Uncovering Our Biological Need for Meaning, Spirituality, and Truth”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Tendencias21 publicamos hace un tiempo un artículo sobre una investigación realizada por Newberg en la que se demostró que la meditación realizada por voluntarios de diferentes confesiones religiosas había cambiado sus cerebros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.webislam.com/?idt=13220&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-8935290997962212173?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/8935290997962212173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=8935290997962212173' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8935290997962212173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8935290997962212173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/las-luces-y-las-sombras-de-la.html' title='Las luces y las sombras de la religiosidad se originan en nuestro cerebro'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3866181914114633935</id><published>2009-09-21T11:13:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:14:08.590-07:00</updated><title type='text'>Ciencia Éxtasis para todos</title><content type='html'>Domingo 14 de Marzo de 2004&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ciencia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Éxtasis para todos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según cuenta la última edición de "The economist", diversos científicos están intentando pesquisar las relaciones de los éxtasis místicos con el cerebro humano. Siguiendo los pasos de Charcot, el doctor Mario Beauregard, de la Universidad de Montreal, ha experimentado con mezcalina, interesado en la capacidad de la droga de inspirar sentimientos de espiritualidad o proximidad a Dios. Tratando de descubrir en qué lugar del cerebro se experimentaría esta experiencia religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el primero de sus experimentos, el doctor y su discípulo Vincent Paquette registraron actividad eléctrica en las cabezas de siete monjas carmelitas. Su propósito es identificar los procesos cerebrales subyacentes a lo que se llama la "unión mística", la unión mística del hombre con Dios. Las mentes de las monjas - se espera que sean 15- también serán escrutadas con herramientas de construcción de imágenes cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la revista, el estudio se ha topado con el escepticismo de las monjas y de los especialistas. Si a las monjas hubo que convencerlas que no ponía en duda la existencia de Dios, los científicos acusaron a Beauregard de reduccionista, y de intentar detectar el alma en la mente tal como los victorianos jugaban a la frenología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Beauregard no cree, de hecho, que exista un "Centro Divino" neurológico. Sino que de acuerdo con su información preliminar cree que habría una red de regiones cerebrales en la "Unión mística", incluyendo aquellas asociadas con el procesamiento de las emociones y la representación espacial del yo. Pero eso conduce a otra crítica, que él encontrará más difícil. Esto es, que él no estaría midiendo una experiencia mística, sino que meramente una de tipo emocional. Esto sería porque las monjas, por así decirlo, estarían impostándola. Ellas creen que la Unión Mística es un don de Dios y que no puede ser convocado voluntariamente. La mayoría de ellas la han experimentado una o dos veces, pero normalmente a los veinte años. Para solucionar este problema Beauregard se ha basado en esperiencias previas con actores, que demostraban como ellos al recordar experiencias emocionales previas activaban las mismas redes cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrew Newberg, un radiólogo de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, quien ha escaneado los cerebros de monjes budistas y franciscanos en meditación o rezando, está habituado a críticas de esta especie. Sostiene que como la experiencia religiosa no es fácilmente accesible, se requieren altos niveles de rigor intelectual para estas investigaciones. La misma publicación agrega que Olaf Blanke, de la Universidad de Ginebra, Suiza, en la última edición de la revista especializada "Brain", describe cómo la mente humana genera experiencias que van más allá del cuerpo. Señala que se ha hecho mucha investigación en otro tipo de ilusiones corporales como los llamados "miembros fantasmas", donde se han identificado los mecanismos mentales responsables. No puede decirse lo mismo de aquellas experiencias que van más allá de lo físico, pero las dos ocupan una posición ignorada entre la neurobiología y el misticismo. Habiendo tratado a seis pacientes con el cerebro dañado, el grupo de Blanke concluyó que el daño en la conjunción de dos lóbulos del cerebro, el temporal y el parietal, ocasiona un quiebre en la percepción de la persona de su propio cuerpo, lo que vulgarmente se conoce como desdoblamiento. Algunos pacientes asocian esto con el misticismo y otros no. Lo interesante es que algunos de los pacientes sufrían de epilepsia en el lóbulo temporal y una relación entre esta epilepsia y la religiosidad está bien documentada. Se piensa que el lóbulo parietal es el responsable de orientar a la persona en el espacio y el tiempo, y el doctor Newberg también ha detectado un cambio en la activación parietal en el climax de la experiencia meditativa. Les ha hecho un cuestionario a los monjes con preguntas no sólo relativas a su proximidad con Dios, sino también relativas a distorsiones espacio-temporales. La conclusión es que entre más intensa es la experiencia mística, más intensa es la desorganización de un punto de vista espacio temporal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo concluye advirtiendo que todavía es demasiado prematuro para extraer conclusiones al respecto, pero que también se trata de un tema que recién comienza a ser aceptado como un área de investigación en la neurociencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={ec55dec6-484f-4ff3-9faa-845af0d50c1d}&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-3866181914114633935?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/3866181914114633935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=3866181914114633935' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3866181914114633935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3866181914114633935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/ciencia-extasis-para-todos.html' title='Ciencia Éxtasis para todos'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3323028536384470709</id><published>2009-09-21T11:12:00.001-07:00</published><updated>2009-09-21T11:12:48.038-07:00</updated><title type='text'>Neurología: Quienes hablan en lenguas no lo hacen voluntariamente</title><content type='html'>VIDA CIENCIA TECNOLOGÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 14 de Diciembre de 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Neurología:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Quienes hablan en lenguas no lo hacen voluntariamente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo demuestra estudio que analizó imágenes cerebrales de cinco mujeres en éxtasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Benedict Carey&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La letanía apasionada y a veces rítmica que brota de las personas religiosas que "hablan en lenguas" refleja un estado de posesión mental, de acuerdo con muchas de ellas mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora una investigación neurocientífica las avalaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los investigadores de la Universidad de Pennsylvania usaron un tomógrafo de fotones para captar imágenes cerebrales de cinco mujeres cristianas mientras hablaban en lenguas (acto también conocido como "glosolalia"), y descubrieron que sus lóbulos frontales -la parte del cerebro donde se origina el pensamiento y la voluntad- mostraban una relativa inactividad, al igual que los centros del lenguaje del cerebro. En cambio, las regiones involucradas en la mantención de la conciencia estaban activas: es decir, las mujeres no estaban en trance, pero no quedó claro cuál región del cerebro impulsaba su conducta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las imágenes, que publicó recientemente la revista "Psychiatry Research: Neuroimaging", son las primeras de este tipo que se toman durante esta manifestación religiosa oral, con raíces en el Antiguo y el Nuevo Testamento y en las iglesias carismáticas que se establecieron en los Estados Unidos a finales del siglo 19.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mujeres que participaron en el estudio son saludables y participan activamente en la iglesia. "Lo más sorprendente es cómo las imágenes respaldan la interpretación de las personas respecto de lo que estaba ocurriendo", destaca el Dr. Andrew B. Newberg, líder del equipo que desarrolló el estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Utilizaron técnicas de captura de imágenes para detectar cambios en el flujo sanguíneo del cerebro de cada mujer en dos momentos: primero, mientras cantaban una canción religiosa y luego, cuando hablaban en lenguas. Tras comparar los patrones que crean estas dos actividades emocionales y devotas, los investigadores pudieron indentificar picos y valles en el flujo sanguíneo que resultaron ser exclusivos del hablar en lenguas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Control inalterado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de ser coautora del estudio, Donna Morgan fue una de las mujeres investigadas. Ella considera la capacidad de hablar en lenguas como un don. "Estás al tanto de lo que sucede a tu alrededor, en realidad no estás fuera de control, pero no tienes control sobre lo que pasa; simplemente te dejas llevar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a la creencia común, los estudios sugieren que las personas que hablan en lenguas pocas veces padecen problemas mentales. Un estudio sobre mil evangélicos en Inglaterra reveló que los que viven la experiencia presentan una mayor estabilidad emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hallazgos contrastan con las imágenes tomadas durante otros estados mentales ligados a la espiritualidad, como la meditación, la cual suele ser un ejercicio mental muy enfocado que activa los lóbulos frontales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={65fd0117-8ba3-45dd-a21a-c68cab489a2c}&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-3323028536384470709?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/3323028536384470709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=3323028536384470709' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3323028536384470709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3323028536384470709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/neurologia-quienes-hablan-en-lenguas-no.html' title='Neurología: Quienes hablan en lenguas no lo hacen voluntariamente'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-2167250630894290809</id><published>2009-09-21T11:09:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:11:40.165-07:00</updated><title type='text'>La fe estimula la mente, incluso en los ateos</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La fe estimula la mente, incluso en los ateos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los autores de un libro concluyeron que personas dedicadas a la oración y meditación fortalece regiones que concentran la mente y generan compasión.&lt;br /&gt;Reuters&lt;br /&gt;Lunes 17 de Agosto de 2009 18:08&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FILADELFIA.- Los monjes budistas y las monjas católicas mejoran su poder cerebral a través de la meditación y las plegarias, pero incluso los ateos pueden disfrutar los beneficios mentales que los creyentes obtienen de la fe, según reveló un popular autor sobre neurociencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La clave, argumenta Andrew Newberg en su nuevo libro "How God Changes Your Brain" (Como Dios Cambia Tu Mente), yace en los efectos calmantes y de concentración que tienen sobre el cerebro la meditación o las plegarias intensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Controles cerebrales muestran que la meditación intensa altera nuestra materia gris, fortaleciendo regiones que concentran la mente y generan compasión, mientras calman aquellas ligadas al temor y el enojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya sea que quien medita crea en lo sobrenatural o sea un ateo que repite un mantra, indicó el experto, el resultado puede ser el mismo: un aumento de la compasión -que prácticamente todas las religiones enseñan- y una reducción de los sentimientos y emociones negativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En esencia, cuando se piensa en las grandes incógnitas de la vida -ya sea religiosas, científicos o psicológicas-, el cerebro crecerá", señala Newberg, jefe del Centro de Espiritualidad y la Mente de la University of Pennsylvania.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"No importa si se trata de un cristiano o un judío, un musulmán o un hindú, un agnóstico o un ateo", puede leerse en el libro escrito junto con Mark Robert Waldman, terapeuta del centro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neuroteología&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su oficina del hospital de la University of Pennsylvania, Newberg dijo a Reuters que la "neuroteología -que es el estudio del papel del cerebro en la creencia religiosa- está comenzando a arrojar luz sobre qué sucede en la cabeza de los creyentes cuando contemplan a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ciencia y la religión suelen considerarse opuestos, pero este médico y profesor de radiología, psicología y estudios religiosos no ve motivo para no investigarlos juntos.&lt;br /&gt;"Las dos fuerzas más poderosas en toda la historia de la humanidad han sido la religión y la ciencia", dijo el autor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Estas son las dos cosas que nos ayudan a organizar nuestro mundo y a comprenderlo. ?Por qué no intentar juntarlas para finalmente entender nuestro mundo de una forma más efectiva?", añadió Newberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra idea que el investigador desacredita es que existe una simple "zona de Dios" en el cerebro responsable de las creencias religiosas: "No hay un pequeño lugar espiritual que se activa cada vez que alguien piensa en Dios".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, las experiencias religiosas encienden neuronas en varias zonas diferentes del cerebro, tal como sucede con otros eventos. Localizarlas no las explica, pero da indicios de cómo se produce este fenómeno y qué implicaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su texto, Newberg y Waldman delinearon algunos de los "circuitos de Dios" en el cerebro y sus efectos, especialmente si se entrenan a través de la meditación, como sucede con los músculos y el ejercicio físico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La meditación activa el lóbulo frontal, que "crea e integra todas las ideas personales sobre Dios", y calma la amígdala, que es la zona emocional que genera imágenes de una deidad autoritaria y vela nuestro pensamiento lógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El circuito parietal-frontal nos da una sensación del espacio que nos rodea y nuestro lugar en él. La meditación suprime esta sensación, dando lugar a un sentimiento sereno de unidad con Dios o el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Incluso 10 a 15 minutos de meditación parecen tener efectos positivos importantes sobre la cognición, la relajación y la salud psicológica", declaran los autores en el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://www.emol.com/noticias/todas/detalle/detallenoticias.asp?idnoticia=372022&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-2167250630894290809?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/2167250630894290809/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=2167250630894290809' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2167250630894290809'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2167250630894290809'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/la-fe-estimula-la-mente-incluso-en-los.html' title='La fe estimula la mente, incluso en los ateos'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-1686988992768274468</id><published>2009-09-21T11:07:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:08:22.611-07:00</updated><title type='text'>La química de dar: neuro-generosidad</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La química de dar: neuro-generosidad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lunes 27 Octubre, 2008 ·&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudar al prójimo es para muchos de nosotros, un impulso natural característico de la conducta humana. Personalmente, estoy convencido de la naturaleza bondadosa y compasiva del ser humano, sin embargo, creo que, como pensaba Rousseau, es la sociedad y sus entornos competitivos los que erosionan y a veces aniquilan ese espíritu virtuoso que yace en el ser humano. Nadie puede sentirse mal por ayudar a quien lo necesita. Todo lo contrario. Ayudar es un acto que vivifica y crea un sentido de dignidad que es insuperable. Más allá de estas voluntaristas elucidaciones, comprender los mecanismos que motivan la conducta empática, altruista y generosa es hoy motivo de numerosos estudios e investigaciones. Hoy comentaré alguna de ellas.&lt;br /&gt;Para fijar ideas, podemos definir al altruismo como la acción de ayudar al otro al costo de no ayudarse a sí mismo y a la generosidad como el dar a otro más de lo que este otro espera o necesita recibir. En cierto sentido, la generosidad sería un subconjunto dentro de las posibilidades que supone el altruismo. Por ejemplo, se puede dar a un indigente 10$ pesos (altruismo) o 1.000 $ (altruismo y generosidad).&lt;br /&gt;Altruismo y generosidad: algunas teorías explicativas&lt;br /&gt;Se han propuesto numerosos mecanismos para explicar la conducta altruista y generosa. Entre ellos, los que se destacan encontramos la selección por parentezco, la reciprocidad directa e indirecta, la selección de grupo y selección multi-nivel y la reciprocidad en un sentido fuerte:&lt;br /&gt;·    La selección de parentezco supone que la generosidad se debería a las interacciones entre individuos emparentados que buscan provocar un aumento de la aptitud de los parientes capaz de compensar la pérdida de aptitud del propio individuo con el fin de asegurar la supervivencia de los genes de clan. Sin embargo, la selección de parentezco, no ha servido para explicar la caridad y generosidad hacia aquellos que nos son relativos.&lt;br /&gt;·    El altruismo recíproco consiste en donar algo con la expectativa de obtener en el futuro un retorno igual o mayor de la misma persona a la que se da. Se trataría de una suerte de egoísmo ampliado. Sin embargo, este mecanismo tampoco explicaría el esfuerzo por ayudar o donar a otros a los que se desconoce.&lt;br /&gt;·    La reciprocidad indirecta es cuando se da a una persona esperando obtener algo de otra. Es una forma de crear reputación. Con todo, no explica la filantropía anónima, por ejemplo.&lt;br /&gt;·    La selección de grupo justifica la generosidad hacia miembros de un grupo que no son parientes entre sí, como en el caso de las estrategias evolutivamente estables, término definido por John Maynard Smith y que da cuenta de aquellas estrategias que son adoptadas por una población y que no pueden ser invadidas por ninguna otra estrategia alternativa. Se trata de una sutileza poblacional de los famosos equilibrios de Nash. La selección de grupo para que funcione, implica la posibilidad de que se puedan excluir a individuos del grupo. Sin embargo, la exclusión es difícil de contemplar cuando se trata de donaciones a grandes instituciones, como por ejemplo, la Cruz Roja Internacional.&lt;br /&gt;·    Finalmente, se ha propuesto la teoría de la selección multi-nivel de la reciprocidad fuerte que se define como aquellas conductas que premian a los cooperantes y castigan a los defectores. No obstante, estas teorías no explican la generosidad en contextos de escasez.&lt;br /&gt;El rol de la empatía como eje motivador de acciones altruistas ha sido motivo de análisis de numerosos pensadores. Desde Santo Tomas de Aquino (1225-1274), David Hume (1711-1776) o Adam Smith (1723-1790) en su famosa Teoría de los Sentimientos Morales. Concientes de los beneficios de incrementar los lazos de solidaridad entre los miembros de la sociedad y motivados por la explosión que supuso la colaboración enREDada y los sistemas de código abierto, durante los últimos años numerosos investigadores han abordado el tema desde diversas ópticas. Valga citar a: Preston S.D., de Waal FBM (2002) Empathy: Its ultimate and proximate bases. Beh Brain Sci 25: 1–72; Eisenberg, (2004) Empathy and sympathy. In: Lewis M, Haviland-Jones JM, editors. Handbook of Emotion 2nd Edition. New York: Guilford Press; Frank R (1988) Passions Within Reason. New York: W. W. Norton &amp;amp; Company; Decety J, Jackson PL (2006) A social neuroscience perspective of empathy. Curr Dir Psychol Sci 15: 54–58; de Vignemont F, Singer T (2006) The empathic brain: how, when and why? Trends Cogn Sci 10: 435–441.&lt;br /&gt;Neuroeconomía y neuromarketing&lt;br /&gt;Hoy en día se habla de neuroeconomía y neuromarketing, por ejemplo, para dar cuenta de aquellos estudios que buscan en el entramado de impulsos cerebrales el origen de la conducta económica y, por qué no, empática.&lt;br /&gt;La neuroeconomía es la disciplina, si se la puede definir así, que combina las neurociencias, la economía y la psicología con el objeto de estudiar los procesos de elección de los individuos. Analiza el papel del cerebro cuando los individuos evalúan decisiones, categorizan los riesgos y las recompensas y como interactúan entre ellos. La neuroeconomía se centra en las elecciones personales y en los cambios mentales-cerebrales que supone la toma de las decisiones.&lt;br /&gt;Por otro lado, el neuromarketing consiste en la aplicación de técnicas pertenecientes a las neurociencias al ámbito de la mercadotecnia, estudiando los efectos que la publicidad tiene en el cerebro humano con la intención de poder llegar a predecir la conducta del consumidor. Sin que esto tenga un lado perverso, el neuromarketing buscaría mejorar las técnicas y recursos publicitarios y ayudar a comprender la relación entre la mente y la conducta del destinatario&lt;br /&gt;Sus detractores critican que se podrían llegar a controlar las decisiones de consumo del cliente, y que estas técnicas pueden considerarse invasivas para la intimidad de las personas, al poder llegar a orientar las emociones personales hacia productos del mercado.&lt;br /&gt;Con todo, los estudios vinculados a estos temas han mostrado interesantes resultados en relación al estudio del origen de comportamiento empático. Se sabe que los primates (no humanos) también exhiben comportamientos empáticos indicando que habría una raiz evolutiva de tal conducta.&lt;br /&gt;Algunos de los estudios citados cuentan que se han identificado zonas del cerebro vinculadas a la satisfacción así como regiones asociadas a las emociones y los comportamientos sociales (áreas subcorticales), que se activan durante el acto de donar.&lt;br /&gt;Oxitocina: la hormona de la generosidad&lt;br /&gt;En un reciente artículo, cuyo título es: Oxytocin Increases Generosity in Humans escrito por: Paul Zak (Center for Neuroeconomics Studies del Department of Economics, Claremont Graduate University, Claremont, California y el Department of Neurology, Loma Linda University Medical Center) , Angela A. Stanton (del Argyros School of Business &amp;amp; Economics, Chapman University, Orange, California) y Sheila Ahmadi (de la Division of Endocrinology, Geffen School of Medicine, University of California Los Angeles) se demuestra que la hormona neuromoduladora, denominada como oxitocina podría potenciar las conductas generosas en las personas.&lt;br /&gt;La oxitocina es una hormona relacionada con los patrones sexuales y con las conductas maternal y paternal que actúa también como neurotransmisor en el cerebro. En las mujeres, la oxitocina se libera en grandes cantidades tras la distensión del cérvix uterino y la vagina durante el parto, así como en respuesta a la estimulación del pezón por la succión del bebé, facilitando por tanto el parto y la lactancia. También se piensa que su función está asociada con la afectividad, la ternura, el contacto y el orgasmo en ambos sexos. Algunos la llaman la “molécula de la monogamia” o “molécula de la confianza“. En el cerebro parece estar involucrada en el reconocimiento y establecimiento de relaciones sociales y, como venimos comentando, podría estar involucrada en la formación de relaciones de confianza y generosidad entre personas.&lt;br /&gt;En el experimento neuroeconómico realizado por Zak, Stanton y Ahmadi , la oxitocina intranasal aumentó la generosidad al exponer a los participantes del mismo al Juego del Ultimatum un 80% pero no tuvo efecto en el Juego del Dictador que mide el altruísmo. La toma de perspectiva no es necesaria en el Juego del Dictador, pero los investigadores de este experimento indujeron explicitamente la toma de perspectiva en el Juego del Ultimatum al no indicar a los jugadores en qué papel participarían.&lt;br /&gt;A jugar se ha dicho&lt;br /&gt;El juego del Ultimatum es un juego experimental de economía en el cual dos partes interactúan de manera anónima y sólo una vez, por lo que la reciprocidad no es un problema. El primer jugador propone cómo dividir una determinada suma de dinero con el segundo. Si éste último rechaza la oferta, nadie obtiene nada. En cambio, si la acepta, el primer jugador obtiene lo que propuso y, el segundo, el resto.&lt;br /&gt;La complejidad de la experiencia radica en el mejor resultado a obtener, es decir, ninguno de los dos jugadores preferiría irse con las manos vacías, pero el jugador 1 sabe que si no propone una repartija que beneficie a ambos de igual manera las posibilidades de que el jugador 2 acepte son menores. En contrapartida, el jugador 2 sabe que si acepta el beneficio será para ambos, (en mayor, igual o menor medida dependiendo de la primera elección) por lo que debe elegir si obtiene beneficio o no; a veces es mejor obtener 1 dólar antes que nada, aunque el otro jugador obtenga 99 dólares. Por lo antedicho, el Juego del Ultimatum muestra cómo a veces, aún a costo de una pérdida existe la cooperación, aunque siempre en pro del mayor beneficio probable. Ambos jugadores deben suponer y manejar las probables respuestas del otro, lo que es caótico.&lt;br /&gt;En el juego del dictador, en cambio, el primer jugador, el que propone, determina la asignación entre los dos jugadores de alguna dotación (como un premio en metálico). El que responde en este caso simplemente recibe la cantidad de la dotación que no se ha asignado a sí mismo el que propone. El papel del que responde es totalmente pasivo (no toma decisiones en el juego). En este caso, el juego se ha usado para probar el modelo de conducta individual homo oeconomicus: si los individuos se preocuparan sólo de su propia economía, los que proponen se quedarían todos los bienes y no darían nada al que responde.&lt;br /&gt;En en el trabajo citado, se les dió a un grupo de participantes voluntarios del experimento una infusión con 40 IU de oxitocina y a otro grupo de control un placebo. Todos fueron compelidos a jugar estos juegos. Aquellos que recibieron la oxitocina fueron un 80% más generosos que el grupo de control que recibió un placebo. Así mismo, la oxitocina no tuvo efecto el caso en que se disoció la generosidad del altruismo. Según parece, la oxitocina y el altruismo conjuntamente explicarían al menos la mitad de las variaciones de la generosidad interpersonal. Notablemente, la oxitocina tuvo el doble de impacto sobre la generosidad en comparación al altruismo. Esto indicaría que la generosidad se asocia tanto a la actitud altruista como a la identificación emocional con las otras personas.&lt;br /&gt;Interesante, ¿no? Tal vez sea hora de distribuir una pastilla con este compuesto entre todos aquellos quienes participan de ese eufemismo que llamamos mercado…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2008/10/27/quimica-de-dar/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-1686988992768274468?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/1686988992768274468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=1686988992768274468' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1686988992768274468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1686988992768274468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/la-quimica-de-dar-neuro-generosidad.html' title='La química de dar: neuro-generosidad'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-7400550855231162423</id><published>2009-09-21T11:06:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:07:27.024-07:00</updated><title type='text'>La neurología no niega el significado de una experiencia espiritual</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La neurología no niega el significado de una experiencia espiritual&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jueves 12 Junio, 2008 ·&lt;br /&gt;Entrevista realizada por David Masci&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho de que el cerebro tenga la capacidad funcional de producir la experiencia espiritual no niega el significado de dicha experiencia espiritual, declara el genetista y director del Proyecto Genoma Humano, Francis Collins, en la siguiente entrevista concedida al Pew Forum on Religion &amp;amp; Public Life. Collins, además cristiano evangélico, considera que, a pesar de que la teoría de la evolución tiene ya 150 años, una educación insuficiente y el miedo a que el concepto religioso de la creación desaparezca, hacen que la mayoría de la población estadounidense no lo acepte. La solución pasa por frenar la batalla actual entre científicos y religiosos radicales y abrir paso a las mentes abiertas. De esta forma, los conceptos de la ciencia se extenderían y dejarían de parecer una amenaza. Por David Masci.&lt;br /&gt;Para algunas personas, existe un conflicto inherente en la relación entre ciencia y fe religiosa. De hecho, algunos científicos, entre ellos el célebre biólogo evolucionista Richard Dawkins, señalan que el conocimiento del mundo natural conduce, de manera lógica, al ateísmo.&lt;br /&gt;Pero, para Francis Collins, genetista director del Proyecto Genoma Humano y cristiano evangélico, el conocimiento científico complementa la fe en Dios, en lugar de contradecirla. En el bestseller publicado por Collins en 2006 (The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief), el científico argumentó que los avances en la ciencia suponían “una oportunidad para el culto”, en lugar de un catalizador de la duda.&lt;br /&gt;Usted escribió en su libro “The Language of God: A Scientist Presents Evidence for Belief”, que Dios puede ser reverenciado tanto en una catedral como en un laboratorio. Explique, por favor, esta aseveración.&lt;br /&gt;Si se ve a Dios como creador del universo –en toda su asombrosa complejidad, diversidad e impresionante belleza-, entonces, la ciencia, que por supuesto es un medio de exploración de la naturaleza, se convierte en un medio para conocer las habilidades creativas de Dios. Por eso, para mí, como científico y creyente, las investigaciones científicas pueden ser consideradas como oportunidades de reverencia.&lt;br /&gt;Todos conocemos esos relatos de nuestra historia que definen a la ciencia en contraposición con la fe: el juicio de Galileo ante la Inquisición, la condena pública a Charles Darwin por parte de la Iglesia Anglicana, los debates que siguieron a la publicación de su obra “El Origen de las Especies” o el juicio de Scopes. Estos relatos han generado esa impresión de que existe un conflicto inherente entre religión y ciencia. ¿Cree usted que tal conflicto está ahí? Y, si no lo cree, ¿por qué se produce esta falsa impresión?&lt;br /&gt;No creo que haya un conflicto inherente, pero sí que creo que los humanos, en nuestra imperfecta naturaleza, a veces imaginamos conflictos donde no los hay. Vemos algo que amenaza nuestro punto de vista personal, y nos figuramos que debe haber alguna razón por la que esa perspectiva alternativa debe ser errónea, e incluso mala.&lt;br /&gt;En primer lugar, consideremos con atención los conflictos históricos entre ciencia e iglesia para estar seguros de que han sido descritos de manera adecuada. La historia de Galileo resulta interesante, pero creo que sería justo decir que su mayor error fue el ser un poco arrogante en su manera de presentar su perspectiva, insultando al Papa. Éste, anteriormente, se había mostrado bastante comprensivo con las conclusiones de Galileo. Básicamente, el Papa no pudo permitir que Galileo siguiera adelante con sus afrentas.&lt;br /&gt;De igual forma, creo que cuando el libro “El Origen de las Especies” apareció publicado, la iglesia emitió sus objeciones, pero también hubo un amplio segmento de ella que se interesó por la obra, incluyendo a algunos teólogos conservadores, como el pastor presbiteriano Benjamín Warfield que aceptó la nueva perspectiva sobre cómo los seres vivos se relacionaban unos con otros, considerándola una maravillosa comprensión del método de Dios para llevar a cabo su creación.&lt;br /&gt;Quizá el conflicto actual, que parece especialmente intenso, sea difícil de comprender debido a que, después de todo, la evolución ha estado muy a la vista durante 150 años, y la ciencia que respalda las teorías darvinianas se ha asentado cada vez más con el paso de las décadas. Esta evidencia es hoy día particularmente fuerte gracias a nuestra capacidad de estudio del ADN, que nos permite comprobar la manera en que éste refuerza desde abajo la teoría darwiniana. A pesar de ello, hemos presenciado una polarización creciente entre las cosmovisiones científica y espiritual, en gran parte, creo, gracias a aquellos que se sienten amenazados por las alternativas, y son reacios a considerar la posibilidad de que exista armonía entre ambos campos.&lt;br /&gt;Hablemos un poco más sobre la controversia actual entorno a la evolución. Algunos cristianos señalarían que no se puede ser selectivo con las partes de las Sagradas Escrituras que se han de entender literalmente porque, si se pone en duda la literalidad de algunas de estas partes, se pone en duda la verdad literal de todo. ¿Cómo respondería usted, como científico y como cristiano, a esta línea de razonamiento?&lt;br /&gt;Es una buena pregunta. Y ciertamente, como creyente, sería el último en argumentar que podemos debilitar y dividir la Biblia de cualquier forma que queramos, para conseguir sentirnos mejor. Realmente ésta no es una buena forma de acercarse a la fe. Pero admitamos que a lo largo de los siglos, pensadores serios –mucho antes de que hubiera ningún “El Origen de las Especies” para amenazar su perspectiva- se enfrentaron a una enorme dificultad al intentar comprender qué partes del Antiguo Testamento, particularmente del Génesis, eran realmente literales. Toda la hermenéutica –el esfuerzo por intentar comprender las Escrituras y su significado pretendido- requiere de más sofisticación que el afirmar, simplemente, que lo correcto es la interpretación literal de cada verso.&lt;br /&gt;Por ejemplo, uno puede leer el 1-2 del Génesis y darse cuenta de que no hay uno sino dos relatos sobre la creación de la humanidad, y que ambos no coinciden entre sí. Sólo esto debería ser razón suficiente para argumentar que la interpretación literal de cada verso, aislado del resto de la Biblia, no puede ser correcto realmente. Aparte de esto, la Biblia es en sí contradictoria.&lt;br /&gt;Me reconforta mucho mirar al pasado, particularmente volver a los textos de San Agustín, que se obsesionó intentando comprender el Génesis y escribió nada menos que cinco libros sobre este tema. San Agustín concluyó finalmente que no existía un ser humano capaz de interpretar el significado del relato de la Creación. Es cierto que San Agustín podría haber argumentado que las interpretaciones ultra-literales no son requeridas por el texto, y podría haber advertido que una interpretación demasiado rígida podía ser peligrosa para la fe, y potencialmente sujeto de ridiculización. En cierta manera, esta advertencia se está haciendo realidad en las batallas actuales.&lt;br /&gt;Pero si San Agustín, que fue el mayor de los pensadores iniciales sobre las interpretaciones bíblicas que jamás hemos tenido, fue incapaz de averiguar el significado del Génesis hace 1.600 años, ¿por qué deberíamos nosotros insistir hoy en dicho significado, en particular teniendo en cuenta que la interpretación bíblica contradice la amplia variedad de datos que Dios nos ha dado la oportunidad de conocer a través de la ciencia?&lt;br /&gt;¿Así que lo que usted está diciendo es que cuando utilizamos la religión o los textos religiosos para explicar los fenómenos naturales, especialmente claros en nuestra comprensión del mundo natural, nos estamos metiendo en líos?&lt;br /&gt;Absolutamente. Debemos reconocer que nuestra comprensión de la naturaleza ha aumentado década tras década y siglo tras siglo. Pero aún estamos lejos de comprender los detalles de gran parte del universo que nos rodea. Si Dios tenía un plan para crear un universo capaz de dar lugar a criaturas con inteligencia, libre albedrío, el conocimiento de lo correcto y de lo erróneo y el deseo de encontrar a Dios, creo que aún no podemos conocerlo con la escasa cantidad de información con la que contamos.&lt;br /&gt;A pesar de las evidencias presentadas y aceptadas por gran parte de la comunidad científica que señalan que la evolución por selección natural es el mecanismo por el que la vida se desarrolló en la Tierra, un sondeo realizado en agosto de 2006 por el Pew Research Center reveló que sólo alrededor de un cuarto de la población americana acepta realmente la evolución por selección natural. ¿Por qué los científicos no han sido capaces de convencer a la gran mayoría de la población americana acerca de este tema concreto?&lt;br /&gt;Creo que hay al menos tres problemas que han llevado al embrollo en que nos encontramos. Uno es que, por su naturaleza, la evolución es contraria a la lógica. La idea de que un proceso de cientos de millones de años pueda dar lugar a algo tan complejo como el ojo de un vertebrado, por ejemplo, no es algo que parezca natural, normal o creíble para alguien que no esté familiarizado con los detalles. Esto se debe a que nuestras mentes no pueden contemplar algo que sucede tan despacio durante un periodo tan sumamente largo de tiempo.&lt;br /&gt;En segundo lugar, creo que hemos hecho muy pocos esfuerzos en los últimos 150 años por dar a conocer estos conceptos en el marco de las escuelas, de manera efectiva para un gran número de gente de este país. Por tanto, muchas personas nunca han tenido la oportunidad de conocer las evidencias que sustentan la teoría de la evolución. Así que, cuando se une este problema al de la incredulidad natural al escuchar las explicaciones sobre la diversidad de los seres vivos, no es de extrañar que esas personas no acepten inmediatamente las ideas de Darwin.&lt;br /&gt;El tercer problema, por supuesto, es que en algunas tradiciones religiosas la evolución se ve como una amenaza a la idea de la creación divina. Yo realmente no veo en la evolución amenaza alguna, sino una respuesta a la pregunta de cómo lo hizo Dios. Pero, ciertamente, algunas iglesias cristianas conservadoras han tenido problemas para aceptar la idea, como si ésta contradijese algunas de sus creencias sobre la aparición de la humanidad. De esta forma, para la gente que alberga un escepticismo natural acerca de todo este proceso, que no ha recibido una educación científica decente que les enseñase por qué la evolución realmente tiene sentido, y que ha escuchado desde los púlpitos que esta teoría amenaza a su fe, resulta muy difícil aceptar, incluso después de 150 años, que la evolución sea cierta.&lt;br /&gt;¿Cómo pueden los científicos –especialmente aquéllos que son creyentes, como usted- hacer una labor más significativa en esta dirección, para llegar a la gente y convencerla de que estos descubrimientos científicos no son una amenaza para sus creencias?&lt;br /&gt;Ése es un desafío muy difícil. Y no creo que debamos subestimar el grado de amenaza que sentirá todo aquel que haya crecido en un entorno creacionista ante estas ideas. Esas personas han escuchado muchas veces, desde que fueron de niños por primera vez a la iglesia, que la perspectiva creacionista es parte de la fe en Dios. Y les han dicho que, si en algún momento flaquean y empiezan a aceptar la posibilidad de que la evolución sea verdad, pueden tomar el camino hacia la pérdida de la fe y, aún peor, hacia la condenación eterna. Así que debemos reconocer que, en estas circunstancias, un argumento lógico simple y la presentación de datos no serían medidas suficientes para transformar sus opiniones. De hecho, encontraríamos una gran resistencia incluso a considerar de cerca toda esta información, debida al miedo a lo que les pudiera hacer creer.&lt;br /&gt;También pienso que los interesados en buscar la armonía entre estos campos deben darse cuenta de que el actual grupo formado por ateos aparentemente enfadados, y que están usando la ciencia para argumentar la irrelevancia de la fe, no los ayudaría. Richard Dawkins, Sam Harris y Christopher Hitchens no representan necesariamente el consenso científico porque el 40% de los científicos creen en un Dios personal. Otros muchos se sienten más bien incómodos con el tema, pero no se identifican con una perspectiva fuertemente atea. En la medida en que se desactivara la retórica incendiaria actual, quizá podríamos abrir un diálogo sobre creación.&lt;br /&gt;¿Qué opina de las personas como Richard Dawkins, científico como usted, y de los argumentos que sostienen no sólo que no se puede encontrar ninguna prueba de la existencia de Dios sino, al contrario, que creen haber encontrado pruebas de su no-existencia? ¿Han traído algo a colación que le parezca a usted que apoyaría esos argumentos?&lt;br /&gt;Creo que el ateísmo radical, del tipo “sé que Dios no existe”, padece de dos grietas lógicas importantes. Y que la conciencia acerca de dichas grietas podría tranquilizar a los creyentes a los que preocupe que estas personas tengan razón realmente.&lt;br /&gt;La primera de estas grietas es la idea de que nadie puede utilizar la ciencia como un punto final a la conversación o el diálogo, con un argumento concluyente respecto a la cuestión de Dios. Si es que Dios tiene algún significado es que se encuentra en parte fuera de la naturaleza (a no ser que seamos panteístas). La ciencia está limitada en tanto en cuanto sus herramientas sólo son apropiadas para la exploración de la naturaleza. La ciencia, por tanto, nunca discutirá la posibilidad de algo más allá de la naturaleza. Hacerlo es, de por sí, un error de categoría, por el uso de unas herramientas inapropiadas para el tipo de cuestión.&lt;br /&gt;En segundo lugar, creo que el error lógico que ateos muy diversos cometen es aquél que ya definió el escritor inglés G.K. Chesterton: “El ateismo es el más atrevido de los dogmas, porque es la afirmación de un negativo universal“. A menudo utilizo una analogía visual para explicar esto. Suponga que se le pide que dibuje un círculo que contiene toda la información, todo el conocimiento que jamás haya existido, dentro y fuera del universo. Bien, éste debería ser un círculo verdaderamente grande. Ahora suponga que, en la misma escala, se le pide que dibuje lo que usted sabe en el momento presente. Incluso la persona más segura dibujaría un círculo más bien minúsculo. Por último, suponga que el conocimiento que demuestra que Dios existe está fuera de su pequeño círculo en la actualidad. Esto parece bastante plausible, ¿no?, considerando la escala relativa. ¿Cómo entonces –teniendo en cuenta este argumento- puede resultar razonable para cualquier persona decir: “sé que no hay Dios?&lt;br /&gt;¿Cree que el conflicto entre ciencia y religión desaparecerá pronto, o piensa que continuará, al menos en el futuro inmediato?&lt;br /&gt;Bien, no se desvanecerá rápidamente. Pero soy optimista. Sólo unas pocas personas insisten actualmente en que el Sol gira alrededor de la tierra, y es con el fin de adaptar sus creencias a lo que dice la Biblia. Me gustaría creer que, en unas décadas, esta batalla se verá como innecesaria y que se habrá resuelto ya a favor de la evidencia de la evolución y de la verdad de Dios. Esto es básicamente lo que intenté argumentar en mi libro: que esta batalla ha sido creada por una cantidad considerable de malentendidos y que, desafortunadamente, ha sido provocada por aquéllos que ocupan posiciones extremas. Mucha gente se encuentra desconcertada por este tumulto y desea comprender cómo podría encontrarse un equilibrio entre ambas cosmovisiones.&lt;br /&gt;Yo tengo un sueño: poder reunir a científicos punteros con mentes abiertas, a teólogos importantes con mentes abiertas, y a pastores líderes que tengan una influencia significativa sobre sus fieles. El objetivo sería dar un paso atrás en la contraproducente batalla actual y desarrollar una nueva teología, una celebración de lo que Dios ha creado y de cómo lo ha hecho. Creo que es posible. Pero una propuesta así no será fácilmente recibida por aquéllos que se han colocado en posturas rígidas, que no ayudan a abrir puertas al diálogo.&lt;br /&gt;Hemos dedicado mucho tiempo a hablar de la evolución porque parece que es un tema central, al menos desde el punto de vista de los conflictos entre los creyentes y la ciencia. ¿Existen, en su opinión, algunas otras áreas en las que se pudieran producir también otros conflictos?&lt;br /&gt;Creo que la evolución es probablemente el área de conflicto más significativa. Pero creo que algunas de las cosas que están ocurriendo ahora en neurociencia podrían albergar un paralelismo. Algunos han argumentado ya que la espiritualidad es, simplemente, una función de los neurotransmisores, y esto podría ser demostrado mediante la toma de imágenes del cerebro. Pero el hecho de que el cerebro tenga la capacidad funcional de producir la experiencia espiritual no creo que sirva para negar el significado de dicha experiencia espiritual.&lt;br /&gt;En este sentido me parece, una vez más, que la ciencia está haciendo realmente bien lo que debe hacer. Es decir, que nos está enseñando algo sobre el cómo y muy poco sobre el porqué. Cómo se produce la experiencia religiosa a través de diversas neuronas y neurotransmisores es una cuestión científica. Pero, ¿por qué se produce? Ésa es una pregunta demasiado difícil para la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta entrevista, realizada por David Masci, se publicó originalmente en Pew Forum. Traducción del inglés por Yaiza Martínez para Tendencia 21&lt;br /&gt;http://humanismoyconectividad.wordpress.com/2008/06/12/neurologia-experiencia-espiritual/&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-7400550855231162423?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/7400550855231162423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=7400550855231162423' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/7400550855231162423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/7400550855231162423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/la-neurologia-no-niega-el-significado.html' title='La neurología no niega el significado de una experiencia espiritual'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3974280021182609902</id><published>2009-09-21T11:05:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:06:24.111-07:00</updated><title type='text'>La espiritualidad y las prácticas religiosas pueden retrasar el Alzheimer</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La espiritualidad y las prácticas religiosas pueden retrasar el Alzheimer&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espiritualidad y las prácticas religiosas ayudan a retardar el progreso de la enfermedad de Alzheimer, de acuerdo con la investigación israelí-canadiense presentada en la 57 Convención Anual de la Academia Americana de Neurología en Florida a comienzos de mes.&lt;br /&gt;por Judy Siegel Itzkovich&lt;br /&gt;La espiritualidad y las prácticas religiosas ayudan a retardar el progreso de la enfermedad de Alzheimer, de acuerdo con la investigación israelí-canadiense presentada en la 57 Convención Anual de la Academia Americana de Neurología en Florida a comienzos de mes.&lt;br /&gt;El estudio evaluó a 68 personas entre los 49 y los 94 años, que presentaban probables síntomas de la enfermedad de Alzheimer. La religiosidad y espiritualidad fueron evaluadas de acuerdo al index de la Duke University y el total clasificado a la pequeña escala de la NIH/Fetzer breve medición multidimensional de religiosidad/espiritualidad. Estos métodos colectan información acerca de prácticas tales como asistencia a eventos religiosos y actividades religiosas privadas.&lt;br /&gt; “Descubrimos que los pacientes con altos niveles de espiritualidad o altos niveles de religiosidad pueden experimentar una declinación más lenta del conocimiento” dijo el autor del estudio, Dr. Yakir Kaufman, quien condujo la investigación como miembro del Centro de cuidados geriátricos Baycrest de Toronto, y que ahora es director de los servicios de neurología del Herzog Memorial Hospital de Jerusalén.&lt;br /&gt;“La espiritualidad y la religiosidad han estado vinculadas a mejores resultados en cuanto a salud” dijo Kaufman. “Nuestro trabajo investiga si también hay un vínculo tan relevante en la enfermedad de Alzheimer”.&lt;br /&gt;La espiritualidad y las prácticas religiosas privadas suman el 20% del total de las variaciones. Kaufman dijo que se necesitan más estudios para comprender mejor la conexión entre la religiosidad y la declinación cognoscitiva. “Estos descubrimientos pueden justificar un estudio que busque el posible efecto de afianzar el bienestar espiritual como medio para aminorar la declinación cognoscitiva” concluyó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jerusalem Post/El Reloj&lt;br /&gt;Domingo, 01 de mayo de 2005 | 21:35&lt;br /&gt;http://www.elreloj.com/article.php?id=11011&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-3974280021182609902?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/3974280021182609902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=3974280021182609902' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3974280021182609902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3974280021182609902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/la-espiritualidad-y-las-practicas.html' title='La espiritualidad y las prácticas religiosas pueden retrasar el Alzheimer'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-5563737171790440790</id><published>2009-09-21T11:03:00.000-07:00</published><updated>2009-09-21T11:04:19.042-07:00</updated><title type='text'>Los neurólogos detectan la 'firma' de la ideología y de la espiritualidad en el cerebro</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los neurólogos detectan la 'firma' de la ideología y de la espiritualidad en el cerebro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;04/10/2007 La ciencia que lee la mente. Los neurólogos detectan en el cerebro la 'firma' de la ideología y de la espiritualidad      &lt;br /&gt;http://www.innatia.com/noticias-c-noticias-curiosas/a-ideologia-cerebro-10565.html    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un estudio publicado recientemente en la revista Nature Neuroscience, asegura que unos científicos han encontrado diferencias en el funcionamiento del cerebro humano, según la ideología política que se profese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los neurocientíficos advierten de que conviene tomarse en serio las posibles consecuencias derivadas del hecho de que empiezan a investigarse en el cerebro, las bases biológicas, de cuestiones tan íntimas como la ideología o la personalidad, lo que pone de manifiesto que la neuroética es un área potencialmente en desarrollo. Así, estas nuevas técnicas amenazan con atacar el concepto occidental de intimidad que comienza a asomar como algo borroso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los investigadores hicieron electroencefalogramas a 43 hombres y mujeres diestros, mientras reaccionaban ante un estímulo que solía repetirse, pero a veces cambiaba. Cuando ocurría esto último, en la gran mayoría de los sujetos que se habían declarado “liberales” se detectaba una actividad más intensa en un área determinada de la corteza cerebral relacionada con los conflictos, lo que sugiere "una mayor sensibilidad neurocognitiva a los cambios”, lo que pone de manifiesto, según sus autores, la posible existencia de una firma ideológica en el mismo cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los neurocientíficos lo tienen claro; no sólo es real sino que se puede averiguar la ideología de una persona con el estudio del cerebro. De hecho creen que “cerebros que piensan distinto, funcionan de forma diferente” por lo que medir esta diferencia es tan sólo cuestión de contar con el instrumental más adecuado. Según Alberto Ferrús del Instituto Cajal de Neurociencias del CSIC de Madrid, "todo está en el cerebro. La sensación de estar enamorado o enfadado, la religión, todo se traduce en moléculas, en algo físico que hay en el cerebro", asegura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la controversia suscitada con el artículo, lo cierto es que la neurociencia amenaza con atravesar la barrera ética por una cuestión científica. Según señala “se podría llegar a descubrir cómo es el cerebro de un maltratador y entonces ¿estaría bien tratarle para que no llegue a serlo? o ¿hasta dónde podemos llegar?, lo cierto es que se van a plantear debates muy serios, y vamos a una velocidad espeluznante", dice.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-5563737171790440790?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/5563737171790440790/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=5563737171790440790' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5563737171790440790'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5563737171790440790'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/09/los-neurologos-detectan-la-firma-de-la.html' title='Los neurólogos detectan la &apos;firma&apos; de la ideología y de la espiritualidad en el cerebro'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-6080419943711455883</id><published>2009-05-29T12:04:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T12:06:28.594-07:00</updated><title type='text'>La conciencia humana se genera en la parte posterior del córtex cerebral</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La conciencia humana se genera en la parte posterior del córtex cerebral&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Descubiertos los mecanismos neuronales que permiten al cerebro darse cuenta del entorno y de los procesos subjetivos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El córtex es la región del cerebro que genera la conciencia del entorno y de uno mismo, según una investigación que describe por vez primera los mecanismos neuronales del psiquismo humano. Aunque la investigación sobre la formación de la conciencia está aún en un estado primitivo, sus autores consideran que las facultades de nuestro cerebro pueden explicarse totalmente por la interacción de las células nerviosas. Por Eduardo Martínez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La conciencia humana se genera en la parte posterior del córtex cerebral&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La conciencia humana y la percepción de la individualidad se generan en un determinado espacio del cerebro situada en la parte posterior del córtex, lo que convierte estos fenómenos en meros episodios de las reacciones bioquímicas del cerebro, según una investigación realizada por el Premio Nobel Francis Crick, uno de los descubridores de la estructura del ADN, que publica la revista Nature Neuroscience.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La investigación pretendía determinar la relación neuronal de la conciencia (neural correlate of consciousness o NCC) o, lo que es lo mismo, las bases neurobiológicas de esta facultad superior del psiquismo humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El córtex emerge como la región del cerebro donde se generan los procesos de la conciencia. Es una sofisticada e interconectada red neuronal que sustenta la percepción a través de nodos que expresan cada uno de ellos un aspecto de la percepción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Un nodo por sí mismo no es capaz de generar conciencia ni de sostener la noción de individualidad, pero los nodos se activan y desactivan en función de una serie de coaliciones de neuronas que son las que amplían la capacidad cerebral y generan la conciencia de los procesos subjetivos y del entorno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estado primitivo de investigación&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Aún reconociendo que las investigaciones sobre el papel de las neuronas en la formación de la conciencia están en un estado primitivo, Francis Crick considera que el comportamiento de nuestro cerebro puede explicarse totalmente por la interacción de las células nerviosas, lo que ha verificado mediante la investigación que hace pública ahora, en el 50 aniversario del descubrimiento de la doble hélice del ADN.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La investigación de Francis Crick, realizada conjuntamente con Christof Koch, se basa en años de experimentación, incluidos estudios con pacientes que sufrían lesiones cerebrales, pruebas con animales e investigaciones psicológicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Algunos de los datos de mayor valor provienen de estudios realizados con pacientes epilépticos, en cuyo cerebro se colocaron diminutas sondas para evaluar sus ataques.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El estudio describe cómo distintas partes del cerebro se interrelacionan para producir la conciencia. Por primera vez disponemos de un esquema coherente sobre las correlaciones neuronales de la conciencia en términos filosóficos, psicológicos y neuronales, señala el estudio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mecanismo natural&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La conciencia en sí podría ser la expresión de un reducido número de neuronas, en particular de las que se proyectan desde la parte posterior del córtex hasta el córtex frontal, añaden los investigadores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Desde 1976, Francis Crick, autor del conocido libro La búsqueda científica del alma, se ha dedicado a estudiar el cerebro humano y a buscar las bases científicas de un objeto tan intangible como es la conciencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Según explica en el artículo de Nature Neuroscience , se produce un mecanismo natural en el que distintas partes del cerebro humano se funden unas con otras para crear un sentimiento de conciencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La conciencia ha sido considerada durante mucho tiempo como un tema tabú y ha permanecido excluida del ámbito científico hasta hace muy poco tiempo, cuando algunos científicos y premios Nobel, entre ellos Francis Crick, la convirtieron en objeto de investigación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Controversia sobre la conciencia&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En la actualidad, un millar de científicos investigan esta peculiar función del psiquismo humano, particularmente en Estados Unidos y Europa del Norte, que encontrarán en la investigación de Crick un nuevo impulso a sus trabajos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Como muchos de los otros aspectos investigados que son particularmente sutiles, la misma definición de conciencia es objeto de controversia entre estos científicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Las aproximaciones al concepto de conciencia van desde la metafísica a la neurobiología, pasando por la física teórica. El estudio de la conciencia se aborda por un lado como fenómeno trascendente o metafísico, y por otro como estado de vigilia en el que se desarrollan los diferentes procesos de la conciencia, particularmente la percepción, la visión y la atención.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Dos grandes corrientes estructuran las investigaciones sobre la conciencia. De un lado, la procedente de la neurobiología y la sicología cognitiva. De otro, la que postula que la conciencia es una propiedad de la materia a nivel cuántico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Intencionalidad de la conciencia&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Aunque la mayoría de los investigadores se mueven en la hipótesis del materialismo científico, también son numerosos los que consideran que nuestra especie posee a nivel psíquico funciones específicas que escapan a los procesos psico-químicos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En la actualidad, los científicos tienden a converger en una definición de conciencia que consiste en un proceso que da sentido a las percepciones, lo que introduce en el concepto la noción de intencionalidad mediante la cual atribuimos a la conciencia una finalidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;De esta forma, la conciencia se convierte en un apelativo de las percepciones y los pensamientos, lo que permite hablar de conciencia visual o sensorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Contemplada como proceso, la conciencia es una actividad autónoma que puede tener en cuenta o no los estímulos. En estas condiciones, un cerebro aislado y mantenido vivo debería permanecer consciente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Derivación hacia la IA&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El proceso también podría ser activado (estado de vigilia) o desactivado (estado de coma), si bien algunas experiencias en neurobiología parecen contradecir esta hipótesis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Las aproximaciones a la noción, funcionamiento y mecanismos de la conciencia, aparte de su interés filosófico y neurobiológico, tienen el atractivo de perfilar investigaciones en otro terreno no menos importante, como el de la inteligencia artificial, que desde 1955 intenta replicar informáticamente las funciones superiores del psiquismo humano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El Instituto Riken de Japón es paradigmático en los proyectos de réplica del cerebro humano, ya que trabaja en [tres programas diferentes]article: que pretenden por un lado comprender el cerebro, por otro protegerlo y finalmente recrearlo artificialmente, con todas sus facultades superiores, incluidas la conciencia, el pensamiento, la memoria y la intuición.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El trabajo de Crick se enmarca en este contexto y promete impulsar tanto las investigaciones para una mejor comprensión de la conciencia humana y sobre los procesos cerebrales que la soportan, como los trabajos tendentes a replicar en máquinas los mecanismos que caracterizan a la mente y el psiquismo humanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En la práctica, el cerebro funciona como un sofisticadísimo superordenador. Sólo pesa unos 1.300 gramos, pero contiene alrededor de 100.000 millones de células conocidas con el nombre de "neuronas" que constituyen las unidades básicas del sistema nervioso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En un solo segundo, estas células son capaces de procesar hasta 200.000 millones de bits de información. Para ello se valen de sus casi 100 trillones de interconexiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La inteligencia artificial pretende replicar y superar esta capacidad del cerebro en sofisticadas y complejas máquinas adecuadamente programadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Eduardo Martínez&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Fuente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;http://www.tendencias21.net&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-6080419943711455883?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/6080419943711455883/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=6080419943711455883' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6080419943711455883'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6080419943711455883'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/05/la-conciencia-humana-se-genera-en-la.html' title='La conciencia humana se genera en la parte posterior del córtex cerebral'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-6028813793484777403</id><published>2009-05-29T11:59:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T12:02:30.609-07:00</updated><title type='text'>Los sueños son en parte una actividad de la memoria</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los sueños son en parte una actividad de la memoria&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Soñamos con los recuerdos que viajan de una región a otra del cerebro antes de quedar almacenados&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los sueños se producen como resultado de un complicado proceso que implica a los recuerdos y al hipocampo, una región del cerebro asociada a la memoria, según ha podido determinar una investigación de científicos canadienses. Esta investigación ha podido establecer asimismo que los recuerdos con los que soñamos pueden tener una antigüedad de hasta una semana, lo que ha desvelado el funcionamiento hasta ahora oculto de la memoria: nuestros recuerdos pasan de una región del cerebro a otra antes de ser almacenados y soñamos con ellos durante ese intervalo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Por Marta Morales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Nuestra vida cotidiana es el semillero de nuestros sueños. Las experiencias que tenemos a lo largo del día suelen ser el origen de las imágenes oníricas que generamos mientras dormimos. Pero, ¿cuáles son los mecanismos que nos permiten construir dichas imágenes? Y, ¿tienen alguna relación las imágenes con la formación de nuestra memoria?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ambos son misterios muy difíciles de resolver, ya que los sueños son un campo de estudio muy complicado. No pueden analizarse directamente, sino siempre a través del soñador: a cada minuto que pasa, olvida más y más detalles de lo que ha soñado. Sin embargo, especialistas como el doctor Tore Nielsen, del Dream and Nightmare Laboratory, de Montreal, intentan desvelarlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Durante años, se ha discutido mucho sobre este tema. Los recuerdos de gente, lugares, actividades que hacemos o de las emociones que sentimos, se reflejan en nuestros sueños, pero suele ser de manera tan fragmentaria que no podemos predecir cómo aparecerán.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La investigación realizada por Nielsen revela que la producción de los sueños está asociada a los recuerdos y a la región del hipocampo, localizado debajo de la corteza cerebral y que desempeña un importante papel en la memoria.&lt;o:p style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El mecanismo de la memoria en los sueños&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Una de las características de los sueños es que rara vez, excepto en casos de problemas postraumáticos, reflejan una experiencia completa. Una idea, un objeto, una textura que hemos percibido durante el día, es lo que en realidad aparece mayormente en nuestros sueños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Además, los bautizados por Freud como “residuos diurnos”, esto es, los recuerdos que se nos quedan prendidos en la memoria durante el día, pueden aparecer 5 ó 7 días más tarde en nuestros sueños, según ha descubierto Nielsen, quien ha denominado estos recuerdos tardíos como “el efecto del intervalo de los sueños”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Freud pensaba que estos residuos aparecían en los sueños la misma noche o la siguiente a haberlos vivido, pero las investigaciones realizadas por Tore Nielsen y su equipo han demostrado que los recuerdos cotidianos pueden perdurar activos más tiempo, tal como explican en un artículo publicado recientemente en la revista Nature.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ellos piensan que este efecto del intervalo de los sueños refleja el funcionamiento hasta ahora oculto de la memoria: la reaparición de los recuerdos en nuestros sueños ocurre durante el proceso de almacenaje, cuando los recuerdos se trasladan de una región cerebral a otra antes de ser archivados permanentemente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La memoria funciona por asociación de ideas, generalmente. Cuanto más esté relacionado un elemento con otros, más fácil será de recordar para nosotros. Las relaciones entre elementos que generan los sueños parecen absurdas desde el punto de vista de la vigilia. Pero la creatividad onírica las crea continuamente, y parece que de algún modo sean significativas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Consideración del papel del hipocampo&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El estudio de los sueños comienza por tanto a aparecer como uno de los métodos más prometedores en el conocimiento de los mecanismos de la memoria: las relaciones entre elementos durante el sueño puede dar muchas claves.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Debido a la dificultad en la observación de los sueños, los investigadores suelen utilizar métodos de estimulación antes del sueño, con películas o entornos virtuales; o la estimulación sensorial (con olores o colores), con el fin de “medir” de alguna manera el reflejo de dichas estimulaciones en los sueños: se ha podido comprobar que los sueños responden y se relacionan con ellas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Parece entonces que entre los teóricos emerge cada vez más la convicción de que los cambios o las alteraciones en el hipocampo de nuestro cerebro contribuyen a formar el contenido de los sueños. Imágenes tomadas de la actividad cerebral durante el sueño apoyan esta especulación: la actividad del hipocampo aumenta durante la llamada fase REM (de movimiento ocular rápido) del sueño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En esta fase del sueño se suceden los sueños más intensos. Existen muchas evidencias, derivadas del estudio de estas imágenes, que señalan el aumento de la actividad del hipocampo durante la fase REM del sueño. Sin embargo, esta actividad no se ha relacionado aún específicamente con la organización de la memoria mientras dormimos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Diversas teorías&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Existen varias teorías acerca de por qué dormimos. Algunos científicos afirman que los sueños responden al azar, y que no tienen una significación. Son debidos a la estructura del cerebro. Para Nielsen y su equipo, sin embargo, dicha estructura es importante, pero eso no implica que los sueños carezcan de sentido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Según ellos, no son un producto inútil, únicamente derivado de nuestra actividad cerebral, sino que tienen que ver con la expresión de nuestro subconsciente. Esto se difiere del hecho de que los sueños parecen tener lugar en lugares espacialmente coherentes, en entornos en los que los soñadores interactúan perceptivamente, por ejemplo, orientándose, o buscando y asimilando información, tal y como hacemos despiertos. No parecen aleatorios. Asimismo, el individuo suele hallar información significativa y tener una sensación de reconocimiento dentro del entorno onírico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La investigación en la fase del sueño de nuestra conciencia pudiera dar respuesta, no sólo a las razones sobre su origen, sino también a la forma en que los recuerdos autobiográficos se consolidan a lo largo del tiempo en nuestras mentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Marta Morales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Fuente&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;http://www.tendencias21.net&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-6028813793484777403?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/6028813793484777403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=6028813793484777403' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6028813793484777403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6028813793484777403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/05/los-suenos-son-en-parte-una-actividad.html' title='Los sueños son en parte una actividad de la memoria'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-5208861327251246760</id><published>2009-05-29T11:57:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T11:59:29.361-07:00</updated><title type='text'>El presente es inalcanzable para el cerebro</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El presente es inalcanzable para el cerebro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;El tiempo de nuestra percepción está atrasado medio segundo respecto al tiempo real de los acontecimientos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cerebro no tiene ninguna posibilidad de alcanzar la velocidad de los acontecimientos, ni por tanto de atrapar el tiempo que transcurre, ya que el tiempo de nuestras percepciones está retrasado alrededor de medio segundo respecto al tiempo real. Así lo explica el neurólogo de California Benjamín Libet en su nuevo libro “Mind Time: The Temporal Factor in Consciousness”, que suscita nuevos interrogantes sobre los mecanismos de la conciencia. Libet ha constatado que para que un acontecimiento pase el umbral de la conciencia y sea registrado por una persona, el tiempo desempeña un papel fundamental, ya que si el acontecimiento ocurrido no dura más de medio segundo, el consciente humano sencillamente lo ignora. Por Eduardo Martínez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El presente es inalcanzable para el cerebro&lt;br /&gt;Nuestro cerebro necesita medio segundo de tiempo para que un estímulo pase del inconsciente al consciente, según ha descubierto el neurólogo de la Universidad de California Benjamín Libet. Según sus investigaciones, adquirimos conciencia de la realidad con cierto retraso respecto a la velocidad de los acontecimientos, tan sólo una vez que ha transcurrido medio segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Benjamín Libet, por ello no tenemos ninguna posibilidad de alcanzar la velocidad de los acontecimientos, ni por tanto de atrapar el tiempo que transcurre. Lo explica en su nuevo libro Mind Time: The Temporal Factor in Consciousness, del que Stephen M. Kosslyn ha realizado un interesante extracto. La obra constituye una presentación de los últimos trabajos de Libet sobre los mecanismos de la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En uno de sus experimentos, Libet puso electrodos sobre el córtex somatosensitivo de pacientes despiertos. El córtex somatosensitivo es la región del cerebro sobre las que circulan las informaciones sensoriales registradas a lo largo del cuerpo. Puede consultarse al respecto el trabajo de Kulisevsky La organización del movimiento: estructura y función de los ganglios basales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la ayuda de una débil corriente eléctrica, Libet provocó sensaciones en la superficie de la piel de los pacientes cuya duración temporal variaba deliberadamente. Comprobó que si disminuía la duración de los impulsos eléctricos, los pacientes percibían cada vez menos esta agresión y que por debajo de las 500 milésimas de segundo, no se enteraban de nada de lo que ocurría sobre su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No hay conciencia sin tiempo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su conclusión es que para que un acontecimiento pase el umbral de la conciencia y sea registrado por un sujeto, el tiempo desempeña un papel fundamental, ya que si el acontecimiento ocurrido sobre la piel no dura más de medio segundo, el consciente humano sencillamente lo ignora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es la primera vez que Benjamin Libet sorprende con sus descubrimientos sobre la conciencia. Anteriormente había demostrado también que nuestro cerebro toma las decisiones casi un segundo antes de que las asumamos conscientemente. Esta constatación ha llevado a algunos científicos, como Wolf Singer, a dudar de la real existencia del libre albedrío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para obtener este resultado, Libet utilizó pacientes que se mantuvieron despiertos cuando eran sometidos a un episodio de cirugía cerebral. Les pidió que movieran uno de sus dedos mientras observaba electrónicamente su actividad cerebral. De esta forma pudo comprobar que hay un cuarto de segundo de retraso entre la decisión de mover el dedo y el momento presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roger Penrose, en su obra La Nueva Mente del Emperador (1989), ya describía dos experimentos que tienen que ver con el tiempo que necesita la conciencia para actuar y ser activada. El primero de estos se refería al papel activo de la consciencia y el segundo a su papel pasivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La decisión necesita un segundo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero de los experimentos descrito por Penrose fue realizado por Kornhuber en 1976. Unos voluntarios permitieron que se registrasen las señales eléctricas en un punto de sus cabezas (electroencefalogramas), y se les pedía que flexionaran varias veces, y repentinamente, el dedo índice de sus manos derechas a su capricho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia descubrió algo curioso: hay un aumento gradual del potencial eléctrico registrado por el cerebro durante un segundo entero, y hasta un segundo y medio, antes de que el dedo sea flexionado. Esto parece indicar que el proceso de decisión consciente necesita un segundo para actuar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo experimento al que se refiere Penrose es al de Benjamin Libet, según el cual cuando se aplica un estímulo sobre la piel de los pacientes, transcurre aproximadamente medio segundo antes de que sean conscientes de dicho estímulo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Penrose, de ambos experimentos se desprende que el tiempo de nuestras "percepciones" está atrasado alrededor de medio segundo respecto al tiempo real de los acontecimientos. Es decir, aparentemente, el reloj interno de cada uno de nosotros está arasado medio segundo respecto a la velocidad real de los acontecimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El presente es inalcanzable para el cerebro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuestión de amígdalas o de neocorteza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Penrose, la conclusión de estos dos experimentos considerados en conjunto es que la conciencia no puede reaccionar a una agresión externa si la respuesta tiene que tener lugar en menos de dos segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una posible explicación de esta manera de proceder de la conciencia, ya que cuando el cerebro recibe un estímulo, a través de cualquiera de los cinco sentidos, lo registra en dos lugares: uno es en la amígdala y el otro es en la neocorteza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La amígdala es el área con forma de almendra que se encuentra en el cerebro. Es la encargada de recibir las señales de peligro potencial y la que desencadena una reacción capaz de salvar la vida. La amígdala es por tanto la primera región del cerebro en recibir un mensaje. Es muy rápida y en un instante indica si debemos atacar, huir o detenernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La neocorteza, capa cerebral externa en la que se llevan a cabo funciones superiores como la planificación, el razonamiento y el lenguaje, está más lejos que la amígdala y recibe los mensajes sensoriales más tarde, pero, a diferencia de la amígdala, tiene mayores poderes de evaluación, y se detiene a considerar más cosas. Además, la neocorteza se comunica con la amígdala para ver qué opina antes de reaccionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El presente sólo dura tres segundos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dado que el 95 por ciento de los estímulos que recibimos llegan directamente a la neocorteza y sólo un cinco por ciento van directos a la amígdala, el retraso que experimenta la conciencia en registrar las sensaciones corporales y en reaccionar puede estar relacionada con la fase de evaluación que necesita la amígdala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, los trabajos de Libet consolidan las investigaciones sobre los mecanismos de la conciencia y el papel que desempeña el factor tiempo en los procesos cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras investigaciones, realizadas tanto con europeos como con indios yanomanis y bochimanos, han establecido a su vez una constatación universal: que el presente dura tres segundos para todas las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres segundos es el lapso de tiempo que necesitamos para distinguir sucesivos impactos sonoros o lumínicos, para guiñar un ojo o para cualquier movimiento corporal. Todo lo demás que añadimos, bien que una experiencia cualquiera se nos hace larga o corta, son sólo sensaciones que no tienen que ver con nuestra conciencia del presente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para la mayoría de las personas, en menos de tres segundos es imposible percibir nada y a partir de ese período de tiempo, el mundo cobra realismo para la conciencia humana. Un ingrediente más a tener en cuenta a la hora de valorar los experimentos de Libet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eduardo Martínez&lt;br /&gt;Fuente&lt;br /&gt;http://www.tendencias21.net&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-5208861327251246760?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/5208861327251246760/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=5208861327251246760' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5208861327251246760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5208861327251246760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/05/el-presente-es-inalcanzable-para-el.html' title='El presente es inalcanzable para el cerebro'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-4429258825501285247</id><published>2009-05-29T11:54:00.000-07:00</published><updated>2009-05-29T11:56:57.665-07:00</updated><title type='text'>El cerebro humano prefiere predecir antes que reaccionar</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El cerebro humano prefiere predecir antes que reaccionar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Una investigación europea descubre por qué algunos deportistas juegan con ventaja&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El cerebro humano reacciona a determinados movimientos externos antes de que se produzcan, según han comprobado neurólogos europeos. Estudiando el comportamiento de 22 voluntarios, han comprobado que la onda cerebral que rige los movimientos, conocida como potencial de preparación, se registra antes de que el movimiento sea observado, lo que explica las ventajas que en ocasiones algunos deportistas muestran sobre sus adversarios. Aunque la predicción no ha sido considerada como una forma de conocimiento, después de este experimento la cuestión queda planteada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Por Eduardo Martínez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El cerebro prefiere predecir antes que reaccionar a los movimientos de otro, según los resultados de una investigación de neurólogos europeos que acaba de publicar la revista Nature Neuroscience&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La investigación se desarrolló en el Instituto de Ciencias Cognitivas de Lyon (Francia) y contó con la participación de 22 voluntarios que a lo largo de 2003 se prestaron a un curioso experimento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En el experimento, los voluntarios veían dos vídeos. En uno de los vídeos, una mano aparecía situada cerca de un objeto verde dispuesta a tomar el objeto. En el otro vídeo, otra mano aparecía situada cerca de un objeto rojo y no se movía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los voluntarios tenían bajo observación, mediante electroencefalograma, su actividad cerebral y muscular. En la primera parte del experimento, el voluntario ve la misma escena en los dos vídeos: una mano inmóvil. Pero está preparado para observar cualquier movimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Cuando el objeto del vídeo es verde y el voluntario espera un movimiento, su sistema motor se activa, sin que él se dé cuenta. El voluntario es inconsciente del mecanismo cerebral que prepara una reacción motriz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Potencial de preparación&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los investigadores midieron en esa fase del experimento una onda cerebral específica, llamada “readiness potential” o “potencial de preparación”. Las dos principales regiones donde se registra este potencial de preparación motriz (PPM) son el vertex y una zona que corresponde al área cerebral motriz que controla los movimientos de la mano derecha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El PPM es un pico de actividad cerebral que se desencadena habitualmente cuando se realiza un movimiento voluntario e incluso cuando un movimiento es sólo observado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En el experimento, este potencial de preparación se registró antes de que el movimiento fuera observado. Eso pico de actividad se produjo únicamente a partir de los indicios de que ese movimiento iba a ocurrir porque el color del objeto era verde.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Lo que revela el experimento es que el cerebro desencadena la actividad neuronal en función de la expectativa de un movimiento, y no en función del movimiento en sí mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En el vídeo, un objeto pasa del azul al violeta y el voluntario anticipa estos cambios de color, pero ninguna zona motriz cerebral queda registrada. Para los investigadores, esta reacción pone de manifiesto que el sistema neuronal es esencialmente predictivo, más que reactivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ventaja deportiva&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Este descubrimiento explica por ejemplo comportamientos deportivos. Muchas veces, durante una competición, un jugador es capaz de anticipar sus reacciones al movimiento del contrario, antes de que se produzca realmente, obteniendo así una ventaja capital sobre su adversario.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Muchas personas asimismo utilizan esta capacidad predicitiva del cerebro para anticipar sus propios movimientos antes de haberlos iniciado. Por lo general se le denomina a este proceso imaginería motriz, una técnica de simulación mental que muchos deportistas utilizan en sus entrenamientos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tal como explicamos en un anterior artículo, la imaginería motriz es una técnica que consiste en representar mentalmente los movimientos físicos necesarios para un buen ejercicio, que ha demostrado su eficacia para la recuperación de determinadas lesiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Las consecuencias de este descubrimiento no se conocen todavía, pero se espera poder determinar si este sistema motor figura asimismo en los recién nacidos, para comprobar si su sistema neuronal está conectado a edades tan tempranas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La predicción se entiende como un proceso mental capaz de prever hechos que todavía no han ocurrido, pero hasta ahora no ha sido considerada como una forma de conocimiento. Después del experimento de Lyon, la cuestión queda planteada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Eduardo Martínez&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Fuente:&lt;br /&gt;http://www.tendencias21.net&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-4429258825501285247?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/4429258825501285247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=4429258825501285247' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4429258825501285247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4429258825501285247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2009/05/el-cerebro-humano-prefiere-predecir.html' title='El cerebro humano prefiere predecir antes que reaccionar'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-2048755056511199149</id><published>2008-09-29T09:38:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T09:39:04.922-07:00</updated><title type='text'>Sabe usted por que la gente hace lo que hace?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sabe usted por qué la gente hace lo que hace&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Las neuronas, además de reconocer acciones, ¿las interpretan? Un equipo de investigadores estadounidense asegura que sí. Mientras se discute la validez de esta teoría ya piensan en qué aplicarla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Por Carla Barbuto. Especial para Clarín.com&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;conexiones@claringlobal.com.ar&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La tarea no tiene nada de sencillo. De hecho, algunos necesitan años de terapia y miles de libros de autoayuda para desentrañar el misterio. Sin embargo, un grupo de neurocientíficos de la Universidad de California (UCLA) tiene una controvertida hipótesis: el cerebro humano no sólo percibe las actividades de los otros, sino también la intención que las motiva. Y todo ocurre en tiempo real. Los investigadores están convencidos que las áreas del cerebro donde se encuentran las llamadas “neuronas espejo” -que se activan durante la ejecución y observación de una acción- también añaden intenciones a las acciones presentadas en determinado un contexto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Según Marco Iacoboni, profesor asociado de psiquiatría y ciencias del comportamiento y director de la investigación de la UCLA, cuando cualquier mortal realiza una acción, ésta van acompañada de la captación de las propias intenciones que las originan. Según los especialistas de la UCLA, todo se debe a una especie de articulación en el psiquismo de modo tal que la propia acción queda siempre asociada a la intención que la puso en marcha. Hasta acá es como decir que cada uno sabe por qué hace lo que hace, pero esta gente dio un pasito más porque asegura que una vez formada esa asociación "acción-intención", cuando otros hacen algo, las “neuronas espejo” provocan en el cerebro del observador la acción equivalente y su intención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Ahora bien, la novedad de este estudio –que trabajó con 33 voluntarios y se basó en la “Teoría de la mente”- no radica en verificar que las neuronas están implicadas en el reconocimiento de acciones, sino que participan de su interpretación. “Hay que pensar que estos estudios se refieren a movimientos simples. Los estudios más fuertes se hicieron en monos pero ya hay casos en personas. Es una línea de investigación de años y cuenta con amplio consenso en la comunidad científica”, explicó Esteban Fridman, jefe de la sección de neurorehabilitación y clínica de espasticidad de FLENI FLENI.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En el año 2000, mientras muchos se preocupaban por el colapso informático del milenio, un grupo de neurólogos de la Universidad de Parma (UNIPR), con Giacomo Rizzolatti a la cabeza, ya analizaba si el sistema de las neuronas espejo sólo copiaba acciones o también las interpretaba. En su estudio titulado “Sé lo que haces”, los especialistas concluyeron: “Los resultados de esta investigación muestran que una población de neuronas espejo pueden representar acciones también cuando partes cruciales de esas acciones permanecen ocultas y sólo pueden ser inferidas”. O sea, no sólo copian acciones...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Aunque por el lado de los neurólogos, todos parecen coincidir en las bondades de estas investigaciones, el acuerdo no es total. Y las dudas o contradicciones se materializan en preguntas: ¿Una neurona sabe? ¿Una neurona interpreta? ¿Una neurona copia? “Esta teoría se basa en una reducción de la vida anímica a la actividad neuronal. Se ve a la neurona como a una persona que puede interpretar acciones. En realidad, las neuronas pueden correlacionar datos pero no interpretarlos”, contestó categórico el psiquiatra Juan Ipar, miembro de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires (PPBA). Quizá por aquello que decía Umberto Eco que la acción se completa en la intersubjetividad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Saliendo del plano de la semiología y dando otra vuelta de tuerca, Ipar no ahorra críticas para una línea de investigación que deja de lado esa faceta que el psicoanálisis intenta desentrañar a partir de la palabra. “Siempre ha formado parte del ideal científico entender la realidad a partir de la relación causa-efecto, pero la vida anímica actúa por libertad y eso deja afuera el accionar predecible que buscan estas investigaciones”.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Más allá de aumentar el conocimiento de las funciones cerebrales o de cuánto irrita a los hombres de diván, ¿qué aporta este estudio? La lista parece larga pero fundamentalmente, da pautas para tratamientos basados en la imitación, los cuales podrían aplicarse a casos de autismo o desórdenes similares. ”En un comienzo la aplicación era la neurociencia, el fin era saber cómo funcionaba el cerebro. Actualmente, en el área de rehabilitación motora, te permite entender que los pacientes pueden entrenarse por medio de la observación”, dijo Fridman. Y su respuesta es tan segura que casi no deja dudas, ¿o sí?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-2048755056511199149?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/2048755056511199149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=2048755056511199149' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2048755056511199149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2048755056511199149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/sabe-usted-por-que-la-gente-hace-lo-que.html' title='Sabe usted por que la gente hace lo que hace?'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3257080370667255984</id><published>2008-09-29T09:31:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T09:32:29.339-07:00</updated><title type='text'>¿Dios en el cerebro?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Grupo deInvestigación sobre Ciencia, Razón y Fe (CRYF)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 12pt;" lang="ES"&gt;¿Dios en el cerebro?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Luis María Gonzalo Sanz&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Publicado en Aceprensa, servicio 016/07, 14-02-2007.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;http://www.aceprensa.com/art.cgi?articulo=13393&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;De un tiempo a esta parte no es infrecuente encontrarse artículos, tanto en revistas científicas como de divulgación, con títulos como éstos:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;God on the brain (Dios en el cerebro)1&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;The "God" part of the brain (Dios parte del cerebro)2&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="" lang="EN-US"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Neurotheology (Neuroteología)3&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt;    &lt;/span&gt;Biological basis of spirituality (Base biológica de la espiritualidad)4&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Tal como los títulos hacen suponer, los autores, basados en observaciones clínicas y experimentales, suponen que las experiencias religiosas, atribuidas por la gente al diálogo con Dios, son debidas a fenómenos neurológicos de nuestro cerebro. La conclusión que suelen sacar es que no es Dios el autor de tales fenómenos sino nuestro cerebro, en definitiva, que no es Dios quien nos ha creado sino nosotros los que creamos a Dios. Veamos cuales son las experiencias en que se basan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cerebro y experiencias religiosas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los neurólogos vienen observando que los epilépticos, con focos epileptógenos en el lóbulo temporal, perciben escenas (en el aura que suele preceder a los ataques) y alucinaciones, que reproducen de forma más o menos distorsionada hechos vividos con anterioridad. Es conocido el caso descrito por Penfield5. Se trataba de una joven de 14 años, que padecía ataques epilépticos. El aura más frecuente era una alucinación, que le hacía revivir uan escena ocurrida hacía 7 años. Era la siguiente: Un día de primavera, iba andando con sus hermanos pequeños por el campo. En un momento determinado, un hombre se acercó por detrás, sin que ella lo advirtiera, y le dijo: ¿quieres que te meta en este saco con los caracoles? Ella se llevó un tremendo susto y echó a correr, pidiendo auxilio. A partir de los 11 años en que comenzaron los ataques epilépticos. éstos iban precedidos con gran frecuencia de la alucinación descrita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Como la epilepsia de esta muchacha respondía mal al tratamiento farmacológico, se vio conveniente la intervención neuroquirúrgica para extirpar el foco epileptógeno (que la exploración neurológica situaba en el lóbulo temporal derecho). Penfield fue el encargado de la operación. Bajo anestesia local, hizo una craniotomía temporal en el lado derecho, incidió la duramadre y puso al descubierto una serie de adherencias entre la aracnoides y la duramadre a nivel de la primera circunvolución temporal. Eran restos de una antigua hemorragia, que protruían y presionaban la corteza temporal subyacente, y eran los responsables de los ataques epilépticos. Como la muchacha estaba consciente y podía referir las sensaciones y alucinaciones que percibía, Penfield estimuló con un fino electrodo las zonas próximas al foco epileptógeno y la respuesta, en varios de los puntos estimulados, fue la alucinación de los caracoles.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Michael Persinger6 es uno de los neurólogos, que ha recogido de sus pacientes con epilepsia temporal relatos de alucinaciones de tipo religioso. Dos de los relatos frecuentemente aludidos son los de Rudi Affolter y de Gwen Tihe, ambos padecían epilepsia temporal. Él es ateo y cuenta que experimenta alucinaciones como si realmente se estuviera muriendo. Ella es cristiana y la alucinación que padece es que da a luz a Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Algunos han querido reproducir experimentalmente estas auras epilépticas mediante estimulación de la corteza temporal. Michael Persinger lo hacía con un campo magnético de débil intensidad y los sujetos de experimentación referían que notaban como si en la habitación en que se encontraban hubiera algún ser no corporal, experimentaban a veces una iluminación repentina, o temor espiritual, pérdida de la noción de tiempo, etc. Por su parte, un investigador suizo, mediante "electric zaps" a la altura del gyrus angularis (zona de confluencia del lóbulo temporal y el lóbulo parietal), aplicados a una epiléptica, ésta experimentaba la sensación de "fuera del cuerpo" a la que enseguida me voy a referir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Si la epilepsia temporal produce experiencias religiosas, algunos autores han pensado que las experiencias místicas de ciertos santos, como San Pablo, Juana de Arco, Santa Teresa de Jesús, etc. posiblemente fueron provocadas por el "pequeño mal" (ataques epilépticos débiles), es decir que lo que se atribuye a una unión mística con Dios se reduce, según ellos, a una actividad patológica de la corteza cerebral. Se cita el caso de Ellen White (nacida en 1827), quien a la edad de 9 años padeció un traumatismo craneoencefálico, que provocó un cambio de su personalidad y comenzó a tener visiones religiosas. Éstas le llevaron a fundar el Movimiento Adventista del Séptimo Dia&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otra fuente de información, para conocer la génesis de las experiencias religiosas, la ofrece la neuroimagen, en sujetos que hacen meditación. La neuroimagen, ya sea la PET (Positron Emission Tomography) o bien la RMf (Resonancia Magnética funcional) permite conocer cuales son las áreas o centros nerviosos que se activan cuando realizamos actividades físicas o intelectuales. Newberg y col.7 han registrado las áreas cerebrales que se activaban en 14 monjes budistas tibetanos y en M. Baime (que desde los 14 años hace meditación zen). Algo parecido ha hecho Austin8 valiéndose asimismo de monjes tibetanos. En todos estos casos se vio que se activaba el lóbulo temporal mientras que en el lóbulo parietal disminuía la actividad. Como el lóbulo parietal tiene que ver con la orientación espacio-temporal, concluyen que la sensación de levitación, de estar fuera del espacio y del tiempo, que suelen experimentar los místicos, se debe a la falta de actividad de este lóbulo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El Gen de Dios&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En 2004, Dean Hamer publicó (ed. Double Day) un libro titulado: "The God gene", libro, que a finales de 2006, la editorial Esfera de los Libros, lo ha publicado en español. El núcleo del libro lo constituye el trabajo experimental que Hamer y colaboradores hicieron con un grupo de sujetos. Buscaron si en aquellos que mostraban mayor inclinación a la "self transcendence", al misticismo (en la significación que Hamer da a este término: facilidad para salir de sí mismo, sensación de estar en conexión con un amplio universo y con una mente abierta a sucesos no fácilmente explicables) alguna modificación genética en alguno de los 10 genes que investigaron. El resultado fue que en los individuos con mayor tendencia al misticismo aparecía, con más frecuencia que en los demás, una variante en el gen VMAT2 (variante 3305). Esa variante implicaba un aumento en el número de receptores monoaminérgicos, alguno de los cuales favorece la "self transcendence". A ese gen es al que ha denominado el "gen de Dios". A pesar de que la propaganda del libro hace notar que el autor es uno de los más prestigiosos genetistas mundiales, una lectura objetiva de lo que Hamer nos cuenta, no puede menos de detectar graves lagunas e imprecisiones. En primer lugar, que cualquier función cerebral, aunque sea de escasa importancia, está controlada por bastantes genes y el "Gen de Dios" no va a ser único que interviene en esa importante misión. En segundo lugar, los neurotransmisores a los que alude desempeñan múltiples funciones según el centro nervioso en el que se liberan y, desde luego, no se puede hablar de que produzcan experiencias místicas. Con más propiedad que "gen de Dios" se podría hablar de "drogas de Dios" pues hay varias sustancias psicodélicas que producen la sensación de la "self transcendece" de la que habla Hamer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Este genetista, ya publicó en 1993 un trabajo sensacionalista hablando del gen de la gaycidad. Según él, en los gays se encuentra con frecuencia una variante en el gen Xg28, localizada en el brazo largo del cromosoma X. Tales resultados los quisieron replicar varios genetistas (entre otros George Ebers, de la Unirersidad Western de Ontario y N. Rish) y no pudieron confirmar los resultados de Hamer, que tuvo que decir que los suyos eran preliminares y que el componente genético sólo representaba entre un 5 y un 8% en la inclinación hacia la homosexualidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En este último trabajo se cura en salud diciendo que además de su gen, posiblemente habrá otros más, que también influyan en la personalidad "self transcedent" y que al hablar del "Gen de Dios" no niega la existencia de Dios. Más bien podría probarla en cuanto que hay un gen que favorece la inclinación a las cosas trascendentes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Cómo se explican, neurológicamente, las experiencias religiosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En la meditación (me voy a referir a la cristiana, que entre los occidentales es la habitual) siempre se parte de la consideración de escenas de la vida de nuestro Señor, o de experiencias vividas. Tal consideración supone la activación de los centros de la memoria (cara medial del lóbulo temporal), y esos recuerdos activan a su vez las áreas de la corteza prefrontal y de la amígdala, relacionadas con el mundo afectivo-emotivo. Estas activaciones son las que observan los que han registran la actividad cerebral durante la meditación. Naturalmente, la intensidad de activación de todos esos centros corticales varía según la fuerza con que se viven las escenas que han sido traídas a la memoria. Es lo mismo que ocurre cuándo, en vez de considerar motivos religiosos, se recuerdan hechos de la vida pasada. En ello no hay nada extraordinario y es que "la experiencia religiosa" entra en la categoría de los fenómenos de la vida ordinaria. Algo distinto es el caso de los místicos, que no por esfuerzo personal sino porque son arrebatados por Dios, llegan al estado unitivo con nuestro Creador. Estos éxtasis, lógicamente, no los experimentan todos aquellos que hacen meditación sino muy pocos, los que Dios se lo concede cuando quiere. Los místicos, desde luego, no se prestarían a que registraran su actividad cerebral con alguno de los métodos de neuroimagen. No lo harían, por un lado, por humildad y, en segundo, porque nadie sabe cuando pueden tener lugar. Además, por ocurrir fuera del cuerpo, no se registraría ningún cambio en la actividad bioeléctrica del cerebro. De aquí que atribuir los éxtasis de algunos santos, como los antes mencionados, al "pequeño mal", es querer explicar todo bajo el punto de vista de la pura materia, negando a priori cualquier hecho o intervención sobrenatural. Explica, esta manera reduccionista de entender la vida, que los científicos materialistas piensen que los que meditan o rezan, procurando dirigirse a Dios, atribuyan a Dios lo que no es más que un fenómeno natural. De ahí que titulen algunos trabajos como mencionábamos al inicio de este artículo: Dios en el cerebro, o Dios parte del cerebro, y que mencionen este tipo de estudios como Neuroteología, nombre que ya propuso Aldous Huxley en su novela "Island".&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Otro fenómeno que algunos relacionan con experiencias religiosas es lo que se viene denominando "Out body experience" (experiencia de fuera del cuerpo) al que brevemente me voy a referir a continuación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Sensación de "fuera del cuerpo"&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;La sensación de fuera del cuerpo la suelen describir los que la han experimentado, como si su yo, o su alma, hubiera salido del cuerpo, y que ven y observan las cosas, incluso el propio cuerpo, desde fuera de él. También suele ser corriente que describan la visión de una luz potente, de vagar por el cosmos, de sentir una gran paz, etc. Susana Blackmore9, que ha estudiado este fenómeno, lo achaca a que, por la razón que sea, no llegan a las áreas sensoriales del cerebro los correspondientes impulsos, por lo que al faltar la información de nuestro cuerpo y mantenerse la capacidad de imaginar, de recordar, etc. se experimenta el "yo" descorporeizado y como vagando en el espacio. Tales sensaciones de "fuera del cuerpo" se dan con más frecuencia en los epilépticos que en los sujetos normales, así como en los que se encuentran en trance próximo a la muerte, también los cardíacos, que fueron resucitados de muerte clínica, lo suelen experimentar en un 12% de las casos, según un estudio holandés.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Experiencias parecidas a "fuera del cuerpo" se tienen, a veces durante el sueño REM, fase en que la relajación muscular es máxima, y en la transición del estado de duermevela al primer estadio del sueño. En todas estas situaciones de relajación muscular, al llegar muy escasas sensaciones propioceptivas al córtex de la sensibilidad general, y, por otra parte, las sensaciones visuales, acústicas, etc. están muy reducidas, se crea una situación propicia para llegar a la sensación de incorporeidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Lo que es falso es admitir, como algunos han hecho, que en ciertos casos de "experiencia de fuera del cuerpo" haya habido una muerte real y por tanto una separación alma-cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;A manera de conclusión&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Los neurocientíficos ateos, al no admitir la existencia de Dios, ni que el hombre sea un ser dotado de alma espiritual, se ven obligados a una interpretación sesgada de los hechos que trascienden la materia: tienen que explicar las experiencias religiosas y el estado místico como simple actividad del cerebro. Son, pues, según ellos, los que meditan y los místicos quienes, a partir de unos simples fenómenos neurobiológicos, crean a Dios. Es habitual que los reduccionistas no se planteen si su postura es acientífica, al admitir como única realidad la materia, más bien sucede lo contrario, toman a los que, además de la "fisis", piensan que existe lo metafísico, como acientíficos, incluso de forma velada los llegan a considerar retrasados mentales. No quieren darse cuenta de que, para que fueran admitidas como científicas sus conclusiones, tienen que demostrarlas experimentalmente10, y son numerosos los hechos, no sólo en lo que respecta a la actividad mental sino también en la evolución, que no son capaces de demostrarlos ni lo podrán demostrar desde su visión reduccionista.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Notas&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(1) Tucker L. God on the brain. BBC, 2, Horizons, 20 marzo, 2003.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(2) Alper M. The "God" part of the brain. Rogue Press 2001.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(3) Ford Ch. Neurotheology: Which came first, God or the brain. Biology, 103, Serendip, 1991.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(4) Ashbrook JB, Albright R. The humanizing brain: Where Religion and Neuroscience meet. Pilgrim, 1999.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(5) Penfield W. The excitable cortex in conscious man. Liberpool Univ. Press, 1958.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(6) Persinger M. Neuropsychological basis of God beliefs. Praeger Publishers, 1987.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(7) Newberg A, d’Aquili E, Rause V. Why God won’t go away: Brain, Science and Biology of Belief. Ballantine Books, 2001.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(8) Austin JH. Zen and the brain: Toward an understanding of meditation and consciousness. MIT Press, 1999.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(9) Blackmore S. Near-death experiences: in or out of the body. Skeptical Inquirer 1991; 16: 34-45.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;(10) Popper K. The logic of scientific discovery. Nueva York, Harper &amp;amp; Row, 1968.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;raya&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Universidad de Navarra&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;| Grupo Ciencia, Razón y Fe (CRYF) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Correo: apardo@unav.es | Edificio de Facultades Eclesiásticas. Campus Universitario. 31009 - Pamplona. España&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-3257080370667255984?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/3257080370667255984/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=3257080370667255984' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3257080370667255984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3257080370667255984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/dios-en-el-cerebro.html' title='¿Dios en el cerebro?'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-4746555770517220700</id><published>2008-09-29T09:27:00.000-07:00</published><updated>2008-09-29T09:29:46.880-07:00</updated><title type='text'>Gen de Dios</title><content type='html'>&lt;h1&gt;&lt;span lang="ES"&gt;EL GEN DE DIOS&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Enviado el jueves, 01 de febrero de 2007 19:32&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Últimamente la genética está dando mucho juego. Hace unos meses un cardenal, Javier Lozano Barragán, dijo en la apertura de una conferencia sobre el genoma humano organizada por el Vaticano, que “en el ADN podemos encontrar la Santísima Trinidad”. Ahora han encontrado también el gen de dios. Hubo un filósofo que -en respuesta a si creía en Dios- dijo que él nunca se lo había encontrado en un laboratorio. Pues ahora algunos dicen que sí lo han hecho. Quizá dentro de poco podamos ver su foto…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;“La antigua alianza está rota; el hombre sabe al fin que está solo en la inmensidad indiferente del universo de donde ha emergido por azar.” (Jacques Monod, premio Nobel)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Casi todas las personas hemos oído hablar alguna vez -aunque haya sido en términos profanos- del debate científico, político y filosófico entre lo adquirido y lo heredado, lo que la famosa frase de Francis Galton apodó nature versus nurture. ¿Quién no ha participado alguna vez en una discusión sobre la naturaleza de la inteligencia, la violencia, los comportamientos sexuales, o la personalidad? ¿Los determinan nuestros genes, nuestro ambiente o ambas cosas? No obstante ser un tema conocido, de lo que quizá no se tenga verdadera conciencia es del calado y la importancia que esa cuestión encierra y de hasta qué punto ha influido en el debate científico de las últimas décadas, especialmente entre los intelectuales de la llamada “Tercera Cultura” (Dawkins, Pinker, Dennett, Gould, Eldredge y tantos otros).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Un claro y curioso –por llamarlo de alguna manera- ejemplo de la feroz ofensiva ideológica que sigue sustentando en la actualidad el determinismo genético puede encarnarlo el científico norteamericano Dean Hamer, genetista del Instituto Nacional del Cáncer en Bethesda, Estados Unidos. Hamer ha publicado varios artículos sobre el papel de los genes en la orientación sexual masculina. En un artículo publicado en Nature Genetics en 1995, afirmó haber localizado un gen que influye sobre el comportamiento sexual, asegurando que se había encontrado un ligamiento genético entre el gen, Xq28, y la homosexualidad masculina (Hu et al, 1995). Por supuesto los medios de comunicación se apresuraron a propagar la noticia: se había encontrado el “gen de la homosexualidad”. Por cierto, cuando en 1999 un equipo canadiense dirigido por George Ebers refutó la noticia al publicar en Science que sus experimentos mostraban la ausencia de tal ligamiento genético (Rice et al 1999), la noticia no tuvo tanto eco.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;En esta fotografía se puede ver lo que Hamer propone como los orígenes o condicionantes de la fe. (Expresión de VMAT2 en celulas CHO transfectadas, J. Biol. Chem., 281 (44), 33373-33385)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Pero Hamer no se detuvo ahí. En 2004 publicó un libro titulado The God Gene (El Gen de Dios), que acaba de publicarse en España. Después de comparar más de 2000 muestras de ADN, el genetista asegura en su libro que la espiritualidad y, por tanto, las creencias religiosas están ligadas a ciertas substancias químicas presentes en el cerebro. Según Hamer, el gen VMAT2 (vesicular monoamine transporter, transportador vesicular de monoaminas) es el responsable de la fe, añadiendo además que los ateos carecen de este gen. Hamer no descarta la posibilidad de que el llamado “gen de la fe” haya sido heredado por los cristianos a partir del propio Jesucristo. Aunque parezcan cómicas, estas afirmaciones vienen de la ortodoxia de la ciencia norteamericana, y no surgen por casualidad, sino gracias a las condiciones propicias que existen para este tipo de especulaciones. De todas formas no hay que echarse las manos a la cabeza: hace ya muchos años que Wilson, el padre de la sociobiología, dijo que manifestaciones humanas como la religión, la ética, la guerra, la cooperación, la actividad empresarial, el rencor o la conformidad, eran manifestaciones biológicas. O sea, que no es la primera vez que escuchamos y escucharemos ese tipo de afirmaciones. El problema es que estas especulaciones, aunque nos perezcan a muchos ridículas, tienen un enorme poder ideologizador y no están ahí por casualidad, pues forman parte de la manera de ver el mundo que predomina y que interesa actualmente en la sociedad, y que consiste básicamente en atribuir a la naturaleza humana y no a la misma sociedad, el origen de las desigualdades, de la injusticia y de la violencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Raquel Bello-Morales (CBM-UAM)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;http://weblogs.madrimasd.org/biocienciatecnologia/archive/2007/02/01/58510.aspx&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-4746555770517220700?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/4746555770517220700/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=4746555770517220700' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4746555770517220700'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4746555770517220700'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/gen-de-dios.html' title='Gen de Dios'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-8643327104526970413</id><published>2008-09-19T11:56:00.009-07:00</published><updated>2008-09-19T12:37:41.639-07:00</updated><title type='text'>Provocan viajes astrales en el laboratorio</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="530"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;                      &lt;td colspan="2"&gt;&lt;div class="titulo13-2"&gt; &lt;img src="http://blog.elcorreodigital.com/img/tico_titu_blog.gif" align="absmiddle" height="12" width="15" /&gt;                          &lt;strong&gt;magonia&lt;/strong&gt;. Una ventana crítica al mundo del misterio&lt;br /&gt;                      &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://blog.elcorreodigital.com/index.php?portada=resultados&amp;amp;tema=5" class="categoria-blogs"&gt;(Ciencia y tecnología)&lt;/a&gt;                        &lt;/div&gt;                                                 &lt;/td&gt;                   &lt;/tr&gt;                                         &lt;tr&gt;          &lt;td colspan="2"&gt;&lt;div class="m5r"&gt;         &lt;a rel="nofollow" name="3202"&gt;&lt;/a&gt;   &lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;                       &lt;td colspan="2"&gt;                    &lt;div class="fecha-comentarios"&gt;                         &lt;strong&gt;Viernes, 24/08/2007&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;                                                       &lt;div class="titulo16"&gt;Provocan 'viajes astrales' en el laboratorio&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;                    &lt;/tr&gt;                   &lt;tr&gt;                       &lt;td colspan="2"&gt;&lt;div&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;img src="http://blog.elcorreodigital.com/media/ViajeAstral%28Grafico%29.jpg" align="middle" hspace="10" vspace="10" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a usted le preguntaran cuáles son los límites físicos de su &lt;i&gt;yo&lt;/i&gt;, respondería que los de su cuerpo. Es lo normal. Por eso resultan tan turbadoras las denominadas &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://skepdic.com/obe.html"&gt;experiencias extracorporales (OBE)&lt;/a&gt;, en las que uno parece salir fuera del cuerpo y verlo desde el exterior. La experiencia, conocida como &lt;i&gt;viaje astral&lt;/i&gt; en círculos esotéricos, está ligada a episodios de infarto cerebral, epilepsia, abuso de drogas y accidentes de coche, y es más habitual de lo que podría creerse: una de cada diez personas experimenta una OBE en su vida.&lt;/span&gt;  &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; "Las experiencias extracorporales han fascinado al ser humano desde hace milenios. Su existencia está en el origen de preguntas fundamentales sobre la relación entre la consciencia y el cuerpo, y han sido objeto de discusión para la teología, la filosofía y la psicología. Aunque las OBE se han registrado en condiciones clínicas controladas, sus bases neurocientíficas no están claras", explica Henrik Ehrsson, del &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.ion.ucl.ac.uk/"&gt;Instituto de Neurología&lt;/a&gt; de la &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.ucl.ac.uk/"&gt;Universidad de Londres&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; Su equipo y otro dirigido por &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://lnco.epfl.ch/page58626.html"&gt;Olaf Blanke&lt;/a&gt;, de la &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://lnco.epfl.ch/"&gt;Escuela Politécnica Federal de Lausana&lt;/a&gt; (Suiza), han conseguido, independientemente, provocar en laboratorio &lt;i&gt;viajes astrales&lt;/i&gt; en individuos sanos mediante videocámaras y equipos de realidad virtual, y ofrecen hoy en la revista &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.sciencemag.org/"&gt;&lt;i&gt;Science&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; una posible explicación a la ilusión de sentirse fuera del cuerpo. La visión desde el exterior y el sentimiento, simultáneo, de estar siendo tocados llevó a los voluntarios de sus experimentos a creer que estaban donde no estaban. Los científicos concluyen que una desconexión entre los circuitos cerebrales que procesan los dos tipos de información sensorial en juego podría ser la causa de ciertas OBE.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;"¡Esto es muy extraño!"&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Ehrsson sentó a cada sujeto en una silla con un visor cubriéndole los ojos. El dispositivo tenía frente a cada ojo una pantalla de vídeo en las que se veía lo que grababan dos cámaras situadas a la misma altura dos metros detrás del individuo. La imagen de la cámara de la derecha se proyectaba en el ojo derecho y la de la izquierda en el izquierdo, de tal modo que el sujeto se veía desde la perspectiva de alguien sentado detrás de él. El experimentador se colocaba a la derecha del voluntario y usaba dos barras de plástico para tocar a la vez el pecho real del individuo &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;el sujeto no podía verlo por estar fuera del campo visual de las cámaras&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; y el pecho del cuerpo virtual, situado justo debajo del punto de vista de las cámaras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; El resultado fue sorprendente. Los participantes aseguraron después que se habían sentido como si estuvieran sentados a la espalda de su cuerpo y lo vieran desde ahí. "Fue algo muy raro, una experiencia fascinante para ellos. Lo sintieron como algo real y no les dio ningún miedo. Muchos se rieron y dijeron: «¡Esto es muy extraño!»", recuerda Ehrsson, quien, vistos los resultados, decidió ir más allá.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;img alt="Un momento del experimento en la Universidad de Londres. Foto: Henrik Ehrsson" src="http://blog.elcorreodigital.com/media/ViajeAstralLaboratorio.jpg" align="right" hspace="10" vspace="10" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; El neurocientífico diseñó un segundo experimento para medir la transpiración de cada sujeto en una situación en que el cuerpo virtual -el inexistente localizado bajo las cámaras de vídeo- estuviera amenazado. El científico cogía un martillo y lo movía violentamente hacía un punto situado debajo de las cámaras como si fuera a golpear una parte del cuerpo fuera de la vista. La respuesta corporal de los voluntarios reveló que sentían que la amenaza era real y podían resultar heridos, lo que significa que sentían que habían abandonado su cuerpo físico y se encontraban en el virtual. Consideraban que lo que veían delante &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;en realidad, su cuerpo&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; era un maniquí u otra persona.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; Blanke y sus colaboradores sustituyeron las pantallas de vídeo del visor por un dispositivo de realidad virtual. Sus individuos hicieron las pruebas de pie. Detrás, había una cámara que grababa sus espaldas y enviaba la imagen al visor de realidad virtual. En uno de los experimentos, uno de los científicos golpeaba la espalda del sujeto con un bolígrafo telescópico y este veía, al mismo tiempo, como el objeto le golpeaba la espalda virtual. El resultado fue que los participantes achacaron el toque a la acción del bolígrafo virtual sobre la proyección de la espalda, lo que implica que se sentían el virtual como si fuera su cuerpo. Después, los experimentadores apagaron el dispositivo, hicieron retroceder a cada individuo unos pocos pasos y le pidieron que avanzara a ciegas hasta la antigua posición. Los voluntarios avanzaron más de lo debido, hasta un punto muy cercano al que había ocupado antes su cuerpo virtual.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Veo, luego soy&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;"Mi experimento sugiere que la perspectiva visual es muy importante a la hora de sentirse dentro del cuerpo. En otras palabras, sentimos que estamos donde nuestros ojos están", sentencia Ehrsson. De hecho, el equipo de Blanke ha titulado su artículo ‘Video ergo sum: manupulating bodily self-consciousness’ (Veo luego soy: manipulando la autoconciencia del cuerpo). Los dos grupos de investigadores sostienen que los circuitos cerebrales de la visión y el tacto están detrás de algunas OBE, fenómeno que van a seguir investigando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Ehrsson cree que "la invención de esta ilusión es importante porque revela el mecanismo básico que produce la sensación de estar dentro del cuerpo físico. Es un avance importante porque la experiencia del propio cuerpo como centro de la conciencia es un aspecto fundamental de la autoconciencia". Descubrir cómo provocar en el laboratorio OBE completas tendría, dice, importantes aplicaciones. "Sería esencialmente un medio para proyectarnos, una forma de teletransportarnos. Si podemos proyectar a la gente en personajes virtuales, y que sienta y responda como si fueran ellos mismos, imagine las implicaciones. La experiencia de los videojuegos alcanzaría un nuevo nivel, pero podría irse mucho más allá. Un cirujano podría dirigir operaciones a distancia controlando su yo virtual".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style="color: rgb(102, 102, 255);"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:100%;"  &gt;Cuando los científicos explican lo paranormal&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Según avanza la ciencia, lo paranormal retrocede. Es la tónica cuando neurocientíficos y psicólogos aplican el método científico al estudio de los hechos extraordinarios. Los trabajos de Henrik Ehrsson y Olaf Blanke demuestran que la ciencia puede dar con las explicaciones que a los parapsicólogos se les han escapado durante más de un siglo. La neurociencia empieza ya a comprender cómo provocar experiencias extracorporales y en un futuro conocerá el mecanismo en toda su complejidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Las OBE son, no obstante, sólo uno de los fenómenos paranormales que investiga la ciencia contemporánea. Hay un destacado grupo de psicólogos que estudia las &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://blog.elcorreodigital.com/index.php/magonia/2003/08/09/adios_al_fantasma_de_catalina_howard"&gt;apariciones fantasmales&lt;/a&gt; y las &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://blog.elcorreodigital.com/index.php/magonia/2006/01/08/abducidos"&gt;abducciones&lt;/a&gt;, y cuyos trabajos &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;que desmontan las fantásticas explicaciones de parapsicólogos y ufólogos&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; se publican desde hace tiempo en las principales revistas científicas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.richardwiseman.com/"&gt;Richard Wiseman&lt;/a&gt;, de la &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://perseus.herts.ac.uk/"&gt;Universidad de Hertfordshire&lt;/a&gt;, ha probado que, en los llamados sitios encantados, las visiones de fantasmas se concentran en aquellas zonas donde hay pequeñas variaciones medioambientales de iluminación, temperaturas... "Los supuestos lugares encantados no son en sí una prueba de actividad fantasmal, sino más bien de la respuesta de las personas a factores ambientales &lt;i&gt;normales&lt;/i&gt;", escribió hace cuatro años en el &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.bps.org.uk/publications/jBP_1.cfm"&gt;&lt;i&gt;British Journal of Psychology&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;&lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.news.harvard.edu/gazette/2002/10.31/09-clancy.html"&gt;Susan Clancy&lt;/a&gt;, psicóloga de la &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.harvard.edu/"&gt;Universidad de Harvard&lt;/a&gt;, ha demostrado que las abducciones no se dan en el mundo real, sino en el cerebro de sus protagonistas y están vinculadas a la parálisis del sueño, que ocurre al dormirse o al despertarse y se caracteriza por alucinaciones muy realistas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt; &lt;span style=";font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt;Publicado originalmente en el diario &lt;a rel="nofollow" target="_blank" href="http://www.elcorreodigital.com/"&gt;&lt;i&gt;El Correo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;/div&gt;         &lt;/td&gt;                    &lt;/tr&gt;                     &lt;tr&gt;                     &lt;td colspan="2"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;                    &lt;/tr&gt;                    &lt;tr&gt;                      &lt;td colspan="2"&gt;                     &lt;span class="texto-gris-grande"&gt;Escrito por                      &lt;span class="texto-azul-grande"&gt;Luis Alfonso Gámez&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-8643327104526970413?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/8643327104526970413/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=8643327104526970413' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8643327104526970413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8643327104526970413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/provocan-viajes-astrales-en-el_19.html' title='Provocan viajes astrales en el laboratorio'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-1718754961879247132</id><published>2008-09-19T11:56:00.007-07:00</published><updated>2008-09-19T12:24:45.675-07:00</updated><title type='text'>Alma y cerebro</title><content type='html'>&lt;table style="border-collapse: collapse;" id="AutoNumber1" border="0" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td width="537"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;       &lt;blockquote&gt;         &lt;p&gt;&lt;strong&gt;       &lt;span style="font-family:Century Gothic;font-size:180%;color:#006666;"&gt; Alma y cerebro&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;       &lt;/blockquote&gt;       &lt;/span&gt;&lt;table style="border-collapse: collapse;" id="AutoNumber2" border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" height="48"&gt;         &lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;                      &lt;td height="27"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;           &lt;td bg height="2" style="color:#dde6db;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;           &lt;/span&gt;&lt;p style=""&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;         &lt;tr&gt;           &lt;td colspan="2" bg height="19" style="color:#ffffff;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/td&gt;         &lt;/tr&gt;       &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/td&gt;       &lt;td width="169"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;p align="center"&gt; &lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/td&gt;     &lt;/tr&gt;   &lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:Verdana;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Hoy se postula que la conciencia, la ética y los sentimientos tienen un correlato biológico y residen en grupos de neuronas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Desde la filosofía clásica griega en adelante la cuestión de la dualidad cuerpo-alma (o cuerpo-mente o cuerpo-espíritu) desveló a generaciones y generaciones de filósofos y científicos. Hoy, una nueva disciplina, la neurofilosofía, promete dar respuestas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;El cuerpo. De eso parece no haber dudas. Pero, ¿dónde hallar todo lo inmaterial que, por otra parte, caracteriza y da sentido al ser humano?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;"Aquí, aquí mismo -afirma el doctor Pablo Argibay, director del Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano de Buenos Aires, señalando con el dedo índice su cabeza-. Hoy está cada vez más claro que los procesos de aprendizaje, la memoria y el comportamiento, incluidos la ética y los sentimientos, están contenidos en redes de neuronas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Si alguien pierde parte de su lóbulo frontal su mente cambia y se vuelve antisocial: deja de trabajar, se vuelve agresivo, tiene conductas obscenas: no ama igual, no valora igual. ¿Por qué no pensar entonces que en ese grupo de neuronas reside la ética? No se trata de una nueva forma de localizacionismo, sino de buscar nexos en esa central cognitiva que es el cerebro y aquellas habilidades que nos hacen humanos."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Argibay pertenece a un pequeño grupo de científicos que, así como ocurrió hace casi un siglo en la física, pretende trazar puentes entre disciplinas aparentemente irreconciliables. Por eso lleva adelante la recientemente inaugurada Unidad de Neurofilosofía y Neurobiología Experimental, que el Hospital Italiano decidió abrir para festejar su 150° aniversario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;"Lo que pretendemos integrar es la labor de médicos, lingüistas, matemáticos, bioingenieros, psicólogos -agrega Argibay, -. para generar conocimiento transdisciplinario acerca del funcionamiento cerebral y, a su vez, reflexionar sobre las implicancias que ésto traerá en la manera en que nos vemos a nosotros mismos. Gracias al desarrollo de la neuroimagenología, a través de procedimientos como la resonancia magnética funcional, hoy podemos mapear áreas del cerebro, tanto durante procesos normales como patológicos. Ahora podemos observar qué áreas se activan cuando alguien intenta aprender un idioma, discute, se emociona. Antes, sólo hacíamos inferencias."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;La disciplina, hoy preconizada por Patricia Churchland, de la Universidad de California, EE.UU, fue iniciada por Francis Crick, premio Nobel en 1963 por la descripción de la estructura en doble hélice del ADN, quien desde 1976 estudia el cerebro.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Autor del libro "La búsqueda científica del alma", Crick plantea que existe en el cerebro humano un grupo de neuronas que son el origen del alma y la conciencia, y de ese modo la mente y aun sus productos más sublimes pueden ser explicados por reacciones bioquímicas del cerebro. Pero ¿no reduce a pura biología la cuestión?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;"Al contrario -afirma Argibay-. Ya no funcionan los esquemas compartimentados, con un departamento de metafísica dedicado a reflexionar sobre el alma y otro de neurobiología que se limita a decir "infartamos el lóbulo cerebral de un ratón y no controla esfínteres". Existe una fuerte relación entre el producto del cerebro y lo que se llama mente, psiquis, espíritu o alma."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;La neurofilosofía plantea nuevas definiciones de inteligencia."Durante mucho tiempo se identificó inteligencia con capacidades lógico-matemáticas -dice el médico-, y luego se habló de distintos tipos de inteligencia, o de la capacidad de una persona de adecuarse al medio. Hoy postulamos la teoría triárquica, que incluye el contexto interno del individuo (sus capacidades), el contexto externo (el ambiente donde se desarrolla) y la interacción entre ambos. La inteligencia es esa adaptabilidad dinámica al medio, porque al adaptarse lo modifica. ¿Un ejemplo? Una persona de 50 años que pierde su trabajo y es capaz de generar una nueva actividad que le permite sostenerse. Ese es un tipo muy inteligente."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;"Hoy sabemos -continúa Pablo Argibay-, que el cerebro humano, y por lo tanto las capacidades, si bien está determinado por condicionamientos genéticos siempre está inacabado intelectualmente: es posible generar neuronas nuevas toda la vida y por eso se puede aprender y mejorar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Esta idea es muy importante. Tanto las teorías económicas que basan las desigualdades en las diferencias, o el darwinismo social, que postula la aptitud del más fuerte, demuestran su invalidez científica. La ciencia relativiza esos conceptos. Por eso hoy más que nunca es un crimen desnutrir a un chico. Su horizonte intelectual está abierto y depende más de las proteínas que coma y del enriquecimiento cultural donde se desarrolle que de cualquier determinismo."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;El doctor Pablo Argibay, casado y padre de una niña, comenta que él -de 45 años- es el más "viejo" del grupo que dirige. Argibay se especializó en inmunología y cirugía del trasplante en EE.UU., en glicoproteínas del cerebro en Oxford y tiene una maestría en epistemología, uno de sus ámbitos de reflexión predilectos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;El científico menciona a la norteamericana Patricia Churchland, la primera en el mundo en llamarse a sí misma neurofilósofa. Y también a Antonio Damasio, neurólogo de los EE.UU. que estudió las consecuencias de los daños del lóbulo prefrontal sobre la vida corporal y emocional.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;En la Unidad de Neurofilosofía y Neurobiología Experimental, en tanto, algunos -como la bioingeniera Erika Martínez- trabajan en redes neuronales y algoritmos de inteligencia artificial para enseñar a un páncreas artificial cuándo liberar insulina.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;Otros equipos están más orientados a estudiar áreas funcionales del cerebro: son los doctores Fernando Ogresta y Martín Eleta, ambos especialistas en diagnóstico por imágenes del Hospital Italiano, y la bioingeniera Victoria Weisz, que están al frente del resonador magnético funcional de ese hospital.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;"Es un método no invasivo -destacan- que irá dando respuestas a cuestiones como el conocimiento, la experiencia, la conciencia o la mente, todos consecuencia del funcionamiento cerebral, que sólo serán entendidos cuando el cerebro sea propiamente comprendido."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;span style=""&gt;Por Gabriela Navarra - LA NACION (junio-2003)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-1718754961879247132?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/1718754961879247132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=1718754961879247132' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1718754961879247132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1718754961879247132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/alma-y-cerebro.html' title='Alma y cerebro'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-1046861355506289950</id><published>2008-09-19T11:56:00.006-07:00</published><updated>2008-09-19T12:21:49.266-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 5.5pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; color: rgb(154, 0, 0); text-transform: uppercase;"&gt;REVISTA C&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: 0cm; margin-bottom: 2.4pt; margin-left: 0cm; line-height: 17.15pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 16pt; font-family: &amp;quot;Trebuchet MS&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: black;"&gt;Entre Dios, el espíritu y el cerebro&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 9.55pt; line-height: 8.6pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 7pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(80, 78, 83);"&gt;La ciencia está descubriendo cómo actúa el cerebro cuando una persona tiene una experiencia mística o una visión religiosa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 7pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(80, 78, 83);"&gt; &lt;b&gt;Alicia Beltrami.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 7pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(80, 78, 83);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 5.5pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; color: rgb(133, 133, 133);"&gt;Alicia Beltrami&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 5.5pt; font-family: &amp;quot;Georgia&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; color: rgb(133, 133, 133);"&gt;07.09.2008&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;img id="Imagen_x0020_1" src="http://f630.mail.yahoo.com/ya/download?mid=1%5f7516%5fANtgk0UAAS%2bTSMSJhA7HMz%2b7ayw&amp;amp;pid=2&amp;amp;fid=Inbox&amp;amp;inline=1" alt="http://www.criticadigital.com.ar/fotos/Cerebros_de_colores_1.jpg" height="170" width="290" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal" style="line-height: 7.65pt;"&gt;&lt;span style="font-size: 5.5pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(102, 102, 102);"&gt;Según la medicina, existe una explicación científica para ciertos estados de elevación o de trascendencia, cuya significado puede estar condicionado por las creencias y por el contexto sociocultural.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;Desde que se encontró con Él, Roberto dejó de creer en Dios: ahora está seguro de que existe. Siente “esa energía superior” guiándolo y se da el lujo de un mano a mano cuando el Señor lo visita en sus sueños. Roberto tenía 27 años cuando escudriñaba en la metafísica religiosa y la causalidad se hizo presente: una medianoche de mucho frío dos ladrones tumbaron a patadas la puerta de su casa en Haedo y él se interpuso entre el arma y su papá. El tiro le dio en el brazo izquierdo y abrió un manantial de sangre que fluyó durante seis horas, hasta que Roberto se desvaneció y los médicos aceptaron atenderlo aunque no tuviera obra social.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sentí que mi cuerpo se quedaba en la cama y yo me elevaba. Me veía ahí, acostado, y a mi mamá sentada al lado. No lo podía creer, sentía mucha paz, fue impresionante –relata a revista C–. Cuando estaba en el cielo, ya no tenía mi brazo lastimado y no tenía dolor. No se puede explicar, es algo hermoso de lo que no podés volver”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roberto está convencido de que estuvo muerto y que se encontró con Dios, quien comenzó a asomar en aquel viaje al más allá como una imagen gris. Tuvo “muchísimo miedo”, bajó la cabeza hasta sentir esa presencia bien cerca y, despacito, volvió a elevar la vista: “Lo miré y él también me miró. Tenía como la fuerza del Sagrado Corazón de Jesús, pero era una esfera luminosa de energía y alrededor de él siete esferas más. Después empecé a sentir el brazo y me mandó a la tierra de nuevo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Experiencias místicas como las de Roberto tenían dos tipos de explicaciones conocidas, aceptadas e irreconciliables entre sí. La de los místicos y religiosos que las consideran el medio por el cual los hombres se comunican con los dioses o con el Cosmos, y la de los agnósticos que las piensan como producto de la sugestión devenida en una fe exacerbada. Pero desde hace unos pocos años la neuroteología –una nueva rama de la ciencia– viró el punto de discusión al cerebro, donde los neurobiólogos buscan identificar los circuitos neuronales responsables de construir estas vivencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su libro Dios está en el cerebro (Editorial Norma), el filósofo y escritor norteamericano Matthew Alper recopila varias investigaciones y define los síntomas más comunes a las experiencias místicas, que también pueden alcanzarse mediante prácticas no religiosas como la meditación, el yoga o la danza, entre otros rituales.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Alper, durante estos estados se tiene la “sensación de unión” con el universo y también hay una percepción de atemporalidad, en la que el calendario gregoriano y la apreciación del tiempo es más parecida a la que tenemos cuando, por ejemplo, soñamos. Se suma “la certeza de haber encontrado la verdadera realidad”, que además se siente como “sagrada” e “imposible de describir con palabras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La única certeza hasta aquí para el neuropsiquiatra del Servicio de Rehabilitación del Enfermo Neuropsicológico del CEMIC, Diego Sarasola, es que lo que vivió Roberto es mucho más complejo que una experiencia mística: “Lo que pudo haber ocurrido es un fenómeno perceptivo por un cuadro de hipoxia cerebral, que es un déficit en la oxigenación por la pérdida de sangre. Como consecuencia, son múltiples las alteraciones de neurotransmisores que pueden producirse generando lo que el paciente interpretará según sus experiencias previas y cultura. De hecho, algo similar ocurriría con las famosas visiones de túneles de luz, una de cuyas explicaciones alternativas es la activación al azar de zonas de la corteza occipital involucrada en la visión”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los desacuerdos con la explicación científica llegan con las interpretaciones que, en general, están ligadas a las emociones, las creencias y el contexto sociocultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Algunos dirán que eran sus familiares muertos que los llamaban, otros van a decir que vieron a Dios. ¿Pero qué es Dios? –se pregunta Sarasola–. Por ahí vio una luz deslumbrante porque, sí, hay una percepción de claridad importante. La sensación de paz puede ser por una liberación endorfínica, pueden ser un montón de cosas. Hay que ser muy cuidadosos en la interpretación, una cosa es el fenómeno perceptivo en sí mismo, y otra la explicación que la persona haga de él”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;EL MÓDULO. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;En 1997, un equipo de científicos de la Universidad de California en San Diego, dirigidos por el prestigioso neuroteólogo Vilayanur Ramachandran, observó que el 25% de las personas que padecen un tipo especial de epilepsia que afecta a los lóbulos temporales, experimentan un marcado fervor religioso antes de padecer un ataque. Contaban que durante sus crisis veían a Dios, sentían un estado de iluminación repentina y una profunda comunión con el universo. En su vida cotidiana y al margen de los ataques, tendían a preocuparse mucho por cuestiones místicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un experimento de laboratorio, Ramachandran utilizó sensores cutáneos (que miden el grado de conductibilidad eléctrica de la piel) para comparar y contrastar las respuestas emocionales de las personas al escuchar palabras relacionadas con el sexo, la política y la religión. A diferencia de la mayoría de los participantes, que mostraron mayor sensibilidad al lenguaje o a las imágenes sexuales, los que sufrían este tipo de epilepsia reaccionaban más intensamente a palabras como “Dios” o “espíritu”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Concluyó así que podría existir una base neuronal en el lóbulo temporal, donde los epilépticos experimentan una actividad elevada, involucrada en las experiencias religiosas. Los científicos la apodaron “el módulo de Dios”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo relevante también es que esta zona del cerebro es importante para la percepción del lenguaje y del habla, y una experiencia común narrada por quienes pasan por estados místicos es "escuchar la voz de Dios", lo que podría surgir al confundir el sonido del lenguaje interno con algo externo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora parece que hasta Juana de Arco, Mahoma y el apóstol Pablo, entre otros profetas y líderes espirituales, padecían epilepsia en el lóbulo temporal, según documentación histórica encontrada por investigadores del Centro de investigaciones neurológicas de UCLA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor Andrew Newberg invalida la existencia de un módulo de Dios. Él es un neuroteólogo que hace punta en este tipo de investigaciones y dirige el Centro de Espiritualidad y Neurociencias de la Universidad de Pennsylvania. “Las experiencias religiosas y espirituales suelen ser muy complejas, demasiado diversas como para obtenerse solo de una parte del cerebro. Si bien los lóbulos temporales son importantes para lograr estos estados, interactúan con muchas otras regiones. Más que un módulo, hay pruebas que indican que una serie de estructuras cerebrales trabajan juntas para generar la experiencia espiritual”, explica a C.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Newberg se encontró con la férrea resistencia de Michael Persinger, psicólogo especializado en Neurofisiología Clínica de la Universidad Laurentian de Canadá, quien se había obstinado en demostrar que las experiencias místicas podrían generarse estimulando el lóbulo temporal con electroimanes, e hizo la prueba en su propia cabeza. Se colocó un casco con electrodos y luego perjuró que sintió su primera sensación de estar unido con Dios, aunque algunos de sus propios conejillos de Indias se encargaron de desmentirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, un equipo de especialistas del Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires desautorizó la ley Persinger con el caso de una paciente que sufría esa particular epilepsia y que cada vez que tenía una crisis se ponía a rezar. Los médicos estimularon el cerebro para localizar en qué zona del temporal se originaba la experiencia, y la paciente tuvo el ataque, pero sin el agregado místico. Después le extirparon el lóbulo y desde entonces reza tranquila.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctora Stella Maris Valiensi, que siguió el caso, explica que la generación de los estados religiosos va más allá de una simple estimulación del cerebro: alguna situación debió haberse grabado en la memoria de la mujer para explicar que rezara durante los ataques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cuando empezaron sus crisis, ella era chiquita y para evitarlas tomaba su crucifijo y empezaba a orar, y hacía lo mismo mientras las sufría. Como quedó grabado en su memoria, se repetía como parte de sus crisis posteriores. Así es cómo funcionan los recuerdos y el lóbulo temporal está muy relacionado con la memoria”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;FUERA DEL CUERPO. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;Paula Parco es bailarina y no sufre de epilepsia. Una tarde, al terminar un ensayo en la casa de una amiga, se recostó exhausta sobre un sillón. Comenzó a relajarse, a respirar profundo. Cuando llegó a un estado entre la vigilia y el sueño sintió que su cuerpo se desdoblaba y que otro ser –igual a ella– se elevaba. Paula la recuerda como su “parte superpoderosa, de una energía muy potente”, que le dijo, aunque sin palabras, “tranquila, ya nos vamos a unificar”. Ahí comprendió que estaba frente a “su ser espiritual más evolucionado” y desde entonces confía en que ya llegará el día en que se unifiquen. “Quizás ni me dé cuenta o a lo mejor ya fue”, remata entre risas que remueven el aire de solemnidad de la confesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella asegura que no fue un sueño; “porque no”, porque lo sabe y porque “fueron los segundos más breves y más intensos” que haya vivido. Nunca más le volvió a suceder, eso que en la jerga científica tiene un nombre: Experiencias Fuera del Cuerpo (EFC).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poder desdoblarse no significa asemejarse a Ghost, la sombra del amor. Nadie más que Paula pudo percibir su fantasma,todo sucedió en su cerebro, duró sólo un instante y puede definirse como una alucinación, en el sentido de ver, sentir o hasta oler lo que no existe para los demás. Algo debió haber pasado en sus lóbulos parietales, una región cerebral que está involucrada en la capacidad de atención y de ubicación visuoespacial, y que en su normal funcionamiento permite distinguir dónde y cómo son los lugares.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En las Experiencias Fuera del Cuerpo, una de las hipótesis sostenida indicaría que hay una inhibición de la actividad sanguínea en los lóbulos parietal y temporal, que se percibe de modo conciente en la persona como una desestructuración del espacio y luego se interpreta como un vuelo o un viaje astral, según la cultura de quien lo vive”, detalló Sarasola. “En nuestro cerebro está grabada nuestra estructura espacial y temporal, y cuando eso se altera uno lo interpreta como extraño”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pico de estrés o ansiedad extrema podría desembocar en estos cuadros alucinatorios. La privación de los sentidos o un largo ayuno inciden de igual modo en los cambios de percepción. Hay estudios que indican, incluso, que las primeras sectas de cristianos estaban hasta treinta días sin comer para llegar a esos estados. Nada de esto por cierto le pasó a Paula, aunque sí estaba cansada y quizás, sin ser conciente, en estado de meditación.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los lóbulos parietales también están involucrados en la meditación, que perfectamente realizada puede generar vivencias místicas. Para profundizar sobre sus efectos y ayudados por técnicas de medicina nuclear, Newberg y el psiquiatra y antropólogo Eugene D'Aquili lograron focalizar los circuitos neuronales implicados mientras un grupo de monjes budistas tibetanos meditaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En absoluto silencio, los religiosos transitaron un proceso de intensa concentración, esencial para acceder después a lo que llaman éxtasis. Las resonancias magnéticas tomadas de sus cerebros reflejaron una mayor actividad sanguínea en la corteza prefrontal, encargada de la concentración, y al igual que en las EFC, una inhibición del lóbulo parietal. Los monjes experimentaron una ausencia del sentido de espacio y tiempo y un alejamiento de la perspectiva normal de realidad. Si se le suma que el lóbulo frontal se excita durante la meditación, la experiencia se siente con mayor intensidad y, como dice D'Aquili, “esto hace que se alcance un estado de trascendencia extasiada y de totalidad, que trasmite tanto poder y fortaleza que se tiene la sensación de experimentar una realidad absoluta”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esta altura no hay discusión acerca de que el estado religioso se refleja en la actividad cerebral y de que las distintas experiencias involucran también a diferentes zonas del cerebro, o a las mismas pero activadas con distinta intensidad. Pero esos cambios neurológicos ¿son creados por el cerebro o este percibe y conecta con una realidad más espiritual? ¿El cerebro creó a Dios, o Dios lo creó así para comunicarse con los hombres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;UNA PALABRA.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;Matthew Alper, el escritor obsesionado por develar el misterio de Dios, tuvo que atravesar por una profunda depresión para obtener la respuesta. Él sostenía que al morirse, su cuerpo perecería pero jamás sucedería lo mismo con su espíritu, porque esa suma de experiencia conciente, esa esencia de la persona, sería eterna. Pero cuando la tristeza se le hizo carne, supo que su alma supuestamente inmortal solo reaccionaba a los efectos de sustancias químicas y se convenció “de que la conciencia humana debía ser una entidad física regida por procesos estrictamente físicos”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Dios es tan solo una palabra escrita en mi computadora", escribió Alper en el inicio de su camino en búsqueda de certezas. Si lo único que lo había sacado de su depresión había sido la medicina, hacia ella se dirigió. Recurrió a teorías, teorías y más teorías científicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Dios está en el cerebro concluyó, apoyado en algunas investigaciones de Neuroteología, que ese ser superior al que gran parte de la humanidad adora no existe fuera de la cabeza humana. Y fue más allá: postuló que el hombre está biológica y genéticamente predispuesto a creer en una realidad espiritual para disminuir su miedo a la muerte y al sinsentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde una perspectiva evolucionista, según la cual la necesidad es la madre de la selección, afirmó que el ser humano desarrolló un grupo de genes espirituales responsables de la aparición de sitios fisiológicos cerebrales que desempeñan funciones heredadas: de la misma manera que lloramos, tendemos a creer en la espiritualidad. De otra manera, dice, es probable que no hubiésemos sobrevivido como especie. El rompecabezas cierra con una pieza más: la función trascendental de las experiencias místicas, que vienen a reforzar la creencia en una realidad sobrenatural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;ALUCINANTE. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;Además de realizar prácticas como la oración, los cánticos, la danza, el yoga o la meditación, muchas culturas utilizaron sustancias psicodélicas para llegar a estados místicos. Para Alper, es otro ejemplo de que Dios está en el cerebro porque si no tuviésemos ese mecanismo fisiológico que origina las experiencias religiosas sería imposible que las drogas pudiesen generarlas. No obstante, tanto Sarasola como el psiquiatra Jorge Ciprian Ollivier, miembro reconocido de la Escuela Argentina de Psiquiatría Biológica consideran esencial diferenciar las alucinaciones inducidas por estas sustancias: son mucho más intensas y no se podrían producir por un pico de ansiedad, el ayuno o la meditación. Ciprian Ollivier hace años que investiga sobre esquizofrenia y junto al departamento de química orgánica del Inifta- Conicet, dirigido por el doctor Arturo Vitale, encontraron en la orina de un grupo de esquizofrénicos y de tomadores de ayahuasca la misma cantidad del alucinógeno NN-dimetiltriptamina que, además, en pequeñas proporciones se activa durante los sueños en las personas sanas. Dedujeron que durante la toma del brebaje originario, de tribus de la Amazonia, se reproduce la causa química de un subtipo particular de esquizofrenia y asimilaron así los cuadros alucinatorios. Según Ciprian Ollivier, que probó la bebida, te sitúa en otro tiempo, espacio y gravedad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante un estado inducido por ayahuasca, el músico Diego Bravo la estaba pasando mal. En el momento de mayor desesperación, mientras sentía que nunca regresaría del lugar al que lo había llevado la experiencia, intentó focalizar en un rostro conocido hasta que pudo ver a su hijo y más tarde a su padre y todo comenzó a brillar. Cuando pasó el efecto, volvió a su casa y su niño que recién se despertaba le preguntó de dónde venía. "Es que soñé que estabas alrededor de una fogata –le dijo el chico–, con gente, tomando cosas y yo te veía de arriba." Diego no supo qué decir y respondió lo de siempre: "Vengo de tocar".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Ciprian Ollivier dedujo que "podría ser telepatía" porque "telépatas somos todos, aunque no la podemos manejar y solo de vez en cuando tengamos alguna comunicación así. Son ondas, porque el cerebro emite ondas fortísimas". La ciencia no avaló nunca pruebas al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diego, en cambio, buscó la respuesta en el guía de la ceremonia, quien le aseveró que era "lógico": "Con la ayahuasca te vas al mundo de los sueños". Era lo más parecido a lo que quería escuchar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;BIOLOGÍA Y ESPÍRITU. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;El científico Newberg concluye: "Creo que hay muchas piezas de este rompecabezas que incluyen una variedad de neurotransmisores, funciones y estructuras cerebrales, así como prácticas y experiencias que la gente tiene. Toda esta información es valiosa, pero debemos tener cuidado en cómo interpretamos los resultados, y si llegamos a la conclusión de que Dios crea estos cambios en el cerebro o el cerebro crea nuestras ideas acerca de Dios: eso es algo que la neurociencia no puede responder."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Hasta el momento, la Neuroteología tiene la certeza de que los estados religiosos –continúa Newberg– utilizan una red similar de estructuras cerebrales que incluyen los lóbulos parietales, el frontal, el sistema límbico y el sistema nervioso autónomo. Dependiendo de la experiencia, estas zonas se ven afectadas de manera diferente".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro investigador de la nueva corriente neuroteológica, el psicólogo evolucionista de la Universidad de Oxford, Justin Barret, cree lo mismo que Newberg y agrega: "La verdadera respuesta es que muchas de las distintas partes del cerebro, inclusive los temporales, están activas durante las experiencias místicas, así como diferentes partes lo están mientras conversamos con un amigo. La razón es que la religión y las experiencias religiosas no son complementos agregados a la normalidad de la vida, sino una parte común de la existencia humana, que usa diferentes sistemas cerebrales".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos científicos coinciden en que si bien estamos biológicamente obligados a encontrar sentido y plenitud a lo largo de nuestra vida, por lo que la religión bien podría considerarse un subproducto de una mente inteligente, eso no significa que exista “un gen espiritual” que determine las experiencias: “Estas son tan complejas y diversas que no parece probable que un gen sea el responsable”. Además, “el contexto es fundamental para la naturaleza espiritual de esos fenómenos. Cómo o cuánto la gente crea tendrá un profundo impacto sobre cómo interpretar los resultados. Todo el mundo probablemente tiene experiencias de tipo espiritual, en el fondo tan solo depende de cómo uno las define”, concluye Newberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los logros que para el peluquero Alejandro Granado son consecuencia de practicar a diario las enseñanzas del budismo, para otros pueden ser fruto de la casualidad o hasta de un milagro. A modo de ejemplo, Alejandro cuenta que durante mucho tiempo quiso conocer la historia de los hombres de su familia, y aunque le habían asegurado que no quedaban en vida parientes que pudiesen ayudarlo, no pasaba un solo día sin meditar y repetir el mantra budista mientras focalizaba en su anhelo. Por eso, cuando una mañana abrió su casilla de mail no se sorprendió al leer que familiares españoles visitarían la Argentina y querían conocerlo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, el periodista Alejandro Agostinelli estuvo meses negándose a calificar de mística una vivencia que aun hoy mantiene una dimensión mágica para él. Se estaba por cumplir un año de la muerte de su madre cuando escuchó su voz y rompió en llanto. Aunque provenía de un casete de un contestador telefónico –que él ni siquiera sabía que existía y que puso de casualidad en su walkman–, y sin obviar que la considera “una modesta experiencia de un escéptico”, Agostinelli considera que en ese momento de su vida hubo cierta magia. “Con las experiencias místicas –dice– hay mucha imaginación puesta al servicio de la narrativa, precisamente porque como hacen tanto impacto en tu vida, a la hora de trasmitirlas en palabras te encontrás con limitaciones y, sin ser conciente, las adaptás a un lenguaje persuasivo, mágico.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, Barret concluye que hay una “respuesta simple del por qué las personas somos religiosas y es que nuestras mentes están diseñadas de tal manera que somos naturalmente receptivos a ideas religiosas, cuando estas operan en condiciones&lt;br /&gt;ambientales comunes a la tradición y a la cultura religiosa, pero para ser específico deben realizarse muchas investigaciones más”. Y en eso está.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: 6pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;; color: rgb(78, 78, 80);"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el auge de este tipo de estudios, Barret acaba de recibir 2,5 millones de euros de una fundación privada para plasmar un proyecto con el que pretende investigar, entre otras cuestiones, cómo las estructuras de la mente humana determinan la expresión religiosa. Acercarse un poco más al por qué lo que para unos suscita fe, para otros es tan solo un misterio a resolver.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-1046861355506289950?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/1046861355506289950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=1046861355506289950' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1046861355506289950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/1046861355506289950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/revista-c-entre-dios-el-espritu-y-el.html' title=''/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-8831664872871022141</id><published>2008-09-19T11:56:00.005-07:00</published><updated>2008-09-19T12:20:02.338-07:00</updated><title type='text'>comentario libro  de Victor Turner</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt; &lt;div class="Section1" style="text-align: center;" align="center"&gt;      &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:130%;"&gt;CUERPO,        CEREBRO, CULTURA&lt;br /&gt;      AUTOR: VICTOR TURNER&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;     &lt;p align="center"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Artículo        original: Turner, Victor&lt;br /&gt;      &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;The        Anthropology of Performance, PAJ publications, 1983.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;      &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;&lt;i&gt;(Traducción        de Cesar Brie para la revista “El Tonto del Pueblo)&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;"&gt;LATERALIZACIÓN        HEMISFÉRICA&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Antes        de examinar algunas recien­tes hipótesis sobre las consecuencias para el        estudio de la religión de una posible coadaptación de elementos culturales        y genéticos conviene decir algo sobre la “lateralización" (la división        entre derecho e izquierdo) de los hemisferios cerebrales y sobre la división        de las funciones de con­trol entre ellos. En los primeros años de los 60,        el trabajo de los cirujanos P. Vagel y J. Bogen, que separaron quirúrgicamente        el hemisferio iz­quierdo del derecho para controlar la epilepsia con la        interrupción de las conexiones entre ambos -particular­mente en el corpus        callosum (una masa de apretadas fibras del largo de un centímetro)-, llevó        a la reali­zación de algunas técnicas por parte de R.W Sperry (Premio Nobel,        1981), Michael Gazzaniga y otros, a través de las cuales estos investigadores        lograron aclarar incontestablemente el rol asumido por cada hemisferio en        sus pacientes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;En        1979, aparecióel importante texto, The Spectrum 0f the Ritual, a cargo y        escrito en parte por Eugene d' Aquili, Charles D. Laughlin y John Mc Manus        (1). En el curso de una excelente reseña de la literatura sobre el trance        ritual, analizado desde el punto de vista neurofisiológico, Barbara Lex        resu­me los resultados de las actuales búsquedas sobre la lateralización        de los hemisferios. "En la mayoría de los seres humanos, escribe Lex,        el hemis­ferio cerebral izquierdo provee al lengua­je, al pensamiento analítico        y lineal, y al Conocimiento de la duración de las unidades temporales, elaboran­do        las informaciones en secuencia. Por el contrario, las especializacio­nes        del hemisferio derecho incluyen la percepción espacial y tonal, el re­conocimiento        de los modelos repetitivos -comprendidos aquellos que constituyen las emociones        y los otros estados interiores- y el pensa­miento holístico y sintético,        pero sus posibilidades lingüísticas son limi­tadas y la conciencia del tiempo        pro­bablemente está ausente. Sus accio­nes específicas incluyen intercambios        complementarios entre las funciones de los dos hemisferios (2). Howard Gardner,        de acuerdo con Gazzaniga, sugiere que en el momento de nacer, "todos        tenemos un cerebro dividido en dos partes. Literalmente esto puede ser cierto        en cuanto el corpus callosum que conecta los hemisferios en aquel momento        resulta inactivo. Entonces, en los primeros años de vida cada hemisferio        parece participar del entero proceso de aprendizaje. Sólo cuando, por algún        motivo desconocido, el hemisferio izquierdo del cerebro se sobrepone en        la manipulación de los objetos y el niño comienza a hablar, se distinguen        los primeros signos de asimetría. Enl este punto el corpus callosum empieza        gradualmente a funcionar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Durante        algunos años varios tipos de aprendizaje parecen interesar a ambos hemisferios,        pero se asiste luego a un total desplazamiento de las más importantes funciones        motoras hacia el hemisferio izquierdo, mientras las funciones visual-espaciales        parecen emigrar hacia el derecho. La división del tra­bajo aumenta y se        hace más marcada hasta que en la fase post-adolescencial, cada hemisferio        se vuelve incapaz de rea­lizar las operaciones que competen al otro, sea        porque no tiene más acceso a las capacidades aprendidas en la infancia,        sea porque lo que de ellas ha quedado comienza a atrofiarse, siendo inutili­zado        (3).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;D' Aquili y Laughlin        sostienen que, para resolver los diferentes proble­mas, ambos hemisferios        trabajan a través de un sistema de recíproca inhibición controlado por otro        nivel cerebral. Al mundo externo “ Nos acer­camos a través de un rápido        aIternarse de cada hemisferio. Es como si uno de los dos fuera encendido        y apagado para consentir el encendido y apagado del otro. El ritmo de este        proceso y el predo­minio de una parte sobre la otra podrían constituir la        llave para explicar los dife­rentes estilos de conocimiento (piénse en el        contraste pascaliano entre l' esprit de géometrie e l'esprit de fínese)        que van desde lo extremadamente científico y analítico a lo artístico y        sintético" (4). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Junto        a Lex, estos autores pasan lue­go a un interesante intento de unir el funcionamiento        dualista de los he­misferios al modelo de W. R. Hess (relativo al funcionamiento        dualista de los así llamados sistemas ergotrópicos y trofotrópicos que ope­ran        en el interior del sistema nervioso central) con el fin de analizar y ex­plicar        los fenómenos notados en el estudio del comportamiento ritual y de los estados        de meditación (5).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Expliquemos antes que        nada estos términos. Como sugiere su origen griego, ergon (trabajo), el        término ergotropía se refiere a cualquier pro­ceso interior del sistema        nervioso que comporte un gasto de energía. Consiste no sólo en el sistema        ner­vioso simpático, que gobierna los estados de vigilia y las respuestas        de combate o fuga, sino también pro­cesos como el aumento del ritmo car­díaco,        la presión arteria!, la secreción de sudor, así como la mayor excre­ción        de las hormonas catabólicas, epinéfrinas (hormonas producidas por la médula        de la glándula adrenal, que estimulan el corazón y aumentan la fuerza y        la resistencia muscular) y de otros estimuladores. En líneas generales el        sistema ergo­trópico genera modificaciones en el comportamiento, en la dirección        de la vigilia, aumentando actividades y reacciones emotivas, produciendo        estados comunmente definidos como recalentados o fuera de sí. El sis­tema        trofotrópico, (trophe significa nutrición en griego, en este caso, su­giere        la idea de sostén de un siste­ma), consiste no sólo en el sistema nervioso        parasimpático, que regula las funciones de base vegetativa y homeostática,        sino también cual­quier proceso sistémico nervioso central que mantiene        la estabilidad de base del organismo, por ejemplo, el nivel mínimo de excitación        de la atenuación del ritmo cardíaco, de la presión arterial, de la secreción        del sudor y de la constricción de las pu­pilas, así como la mayor secreción        de insulina, estrógenos, andrógenos, etc. Brevemente, el sistema trofotró­pico        genera inactividad, somnolen­cia, sueño, relajamiento y estados similares        al trance (6).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Desarrollando el trabajo        de Hess, d' Aquili y Laughlin proponen un modelo ampliado "según el        cual el he­misferio menor o no dominante -generalmente el derecho[¡o- está        identificado con el sistema trofotrópico o relativo al nivel mínimo de energía        empleada, mientras el hemisferio mayor o dominante que regula el pensamiento        analítico y linear-generalmente el izquierdo- está identi­ficado con el        sistema ergotrópico o rela­tivo a un gasto de energía" (7). &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Los        dos investigadores demuestran que cuando el sistema ergotrópico o tro­fotrópico        son hiper-estimulados ocu­rre un derrame en el sistema opuesto luego de        tres estadios de sintonía, a menudo a través de comportamien­tos guía empleados        para facilitar el trance ritual. Hablan también del re­bote de un sistema        al otro: si el hemis­ferio izquierdo es estimulado más allá de un cierto        límite, la estimula­ción también se transmite al derecho. En particular,        D' Aquili y Laughlin postulan que la actividad rítmica del ritual, con la        ayuda de guías visua­les, sonoras, luminosas y otras, pue­de llevar simultáneamente        los dos sistemas a niveles máximos de estimulación, llevando los participantes        del rito a experimentar aquello que los autores llaman afecto positivo e        inefable. D' Aquili y Laughlin usaron también los términos freudianos de        experiencia oceánica y casi yogica, ade­más de la locución cristiana unio        mística , que alude a la expe­riencia de unión de estos dos opuestos (cuya        descripción a nivel cognoscitivo es un típico producto de la racionalidad        binaria y digital del hemisferio izquierdo). Pienso que también podríamos        agregar el término zen satori (iluminación), la expresión de los Cuáqueros        luz inte­rior, el conocimiento trascendental de Thomas Merton y el término        yoga samadhi (8).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;D' Aquili y Laughlin        sostienen que, si bien se llega a un momento final de simultánea inhibición        de ambos sistemas (ergotrópico y trofotró­pico), recurrente en la meditación        y en el ritual, la meditación se inicia­ría con una intensa estimulación        del trofotrópico a través de técnicas para la reducción del pensamiento        y del deseo orientadas a mantener "la ho­meostasis a un nivel prácticamente        nulo" (9). Esto se vuelca sobre la par­te ergotrópica, resolviéndose        en una fuerte excitación de ambas partes. El ritual, por el contrario, implica        la inicial estimulación del ergotrópico. Los autores mostraron antes que        el pensamiento causal tiene origen en las recíprocas interconexiones entre        el lobo parietal inferior y la con­vexidad anterior de los lóbulos fron­tales        -particularmente por lo que concierne a la parte dominante, ge­neralmente        la izquierda- y que ésta sea una inevitable tendencia huma­na. D' Aquili        y Laughlin llaman ope­rador causal a este nexo cerebral, y sostienen que        "produce a duras penas terminus o motivo inicial de cada peque­ña parte        de realidad". (10) &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Tanto,        "que Dioses, poderes, espíritus, fuerzas per­sonificadas o cualquier        otra entidad de tipo causal es automáticamente genera­da por el operador        causal" (11). Los eventos desafortunados, en particu­lar exigen una        explica­ción. Por este motivo los seres huma­nos no pueden hacer otra cosa        que cons­truir los mitos para explicar su mundo, para orientarse en aquello        que muy seguido parece ser un universo capricho­so. La búsqueda de las causas        forma parte del funcionamiento obligatorio de las estructuras nerviosas.        La neurobiología parece habernos lleva­do a que la primer causa no tiene        causa o al primer motor inmóvil de Aristóteles. Nosotros, seres humanos,        no podemos hacer otra cosa que postu­lar primeras causas para explicar aquello        que observamos. Como es­criben Laughlin y d' Aquili, "siendo muy improbable        que el ser humano lle­gue a conocer la causa primera de cada aspecto de        la realidad observable, es muy probable que el hombre continúe siem­pre        creando dioses, poderes, demonios u otras entidades, identificando en ellas        la causa primera" (12).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Los mitos crean problemas        a la con­ciencia verbal analítica. Claude Levi­Strauss nos ha vuelto familiares        con algunos de ellos; vida y muerte, bien y mal, mutabilidad e inmutabi1idad        del ser, singular y múltiple, libertad y necesidad, y algunas otras cuestio­nes        eternas (13).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Los mitos tratan de        explicar estas contradicciones lógicas, pero en el nivel cognoscitivo, ligado        al hemis­ferio izquierdo, la perplejidad sub­siste. D' Aquili y Laughlin        sostienen que el rito es muy a menudo practi­cado en situaciones específicas        para resolver los problemas puestos por el mito a la conciencia analítico-ver­bal.        Esto porque, como todos los otros animales, el hombre trata de apoderarse        del ambiente a través de un comportamiento motriz, en este caso, el ritual;        un uso cuyos orígenes se pierden en el pasado filogenético y que comprende        el movimiento repetitivo, estímulos guías de tipo visual o sonoro, ritmos        cinéticos, ple­garias repetidas, mantra y canto que activan de modo relevante        el siste­ma ergotrópico (14). La excitación ergotrópica es apropiada en        cuanto el problema es presentado en forma mítico-analítica, que comporta        pen­samiento binario, mediaciones, co­nexiones causales que conjugan con­ceptos        y percepciones en términos de antinomias y díadas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Estas        operaciones tienen que ver prevalentemente con el hemisferio izquierdo y        están conectadas, según los autores, con el citado aumento de las manifestacio­nes        ligadas al simpático: pulso car­díaco, presión arteria!, secreción de sudor,        dilatación de la pupila, secreción de hormonas catabólicas, etc. Si la excitación        continúa por un período de tiempo suficientemente largo, el sistema trofotrópico        es pues­to a su vez en función, con descar­gas mixtas provenientes de ambas        regiones cerebrales y que se mani­fiestan muy seguido en el trance ri­tual.        Lex escribe que "las técnicas de guía facilitan también el dominio        del hemisferio derecho, que se manifiesta en las experiencias de Gestalt,        atemporales y no-verbales, distintas y únicas si con­frontadas con el funcionamiento        del hemisferio izquierdo o de la alternancia de los hemisferios" (15).        Una solución, si tal puede llamarse, del enigma de la Esfinge, puesto por        el mito, es, se­gún d' Aquili y Laughlin, "que durante ciertos estados        rituales o de medita­ción, las paradojas lógicas o la conciencia de oposiciones        bipolares tal como se pre­sentan en el mito, aparecen simultanéamele sea        como antinomias, sea como unidades enteras" (16). Puede verifi­carse        un estado estático y un senti­do de unidad, una fe en el rito, y una meditación        prolongada, en que las técnicas transmitidas por la cultura y una intensa        disciplina personal sostienen una experiencia culminan­te. El individuo        es conciente de la pa­radoja, y se alegra de ello. Recuerdo la alegre celebración        de Kierkegaard de la paradoja de la cruz en cuanto corazón de la cristiandad.&lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Por        lo tanto el problema, según d' A­quili y Laughlin, se resuelve no en el        nivel-cognoscitivo del hemisferio izquierdo sino directamente a través de        una experiencia definida por los autores como inefable, lo que sig­nifica,        literalmente, más allá de la capacidad de la expresión verbal. Pro­bablemente        la frecuente rotura o radicación del mito en el escenario ritual, sea con        medios verbales a tra­vés de la plegaria o el canto, sea con medios no verbales        a través de la ac­ción dramática o el simbolismo vi­sual, pone en causa        constantemen­te, en el contexto "ritual las funciones cognoscitivas-ergotrópicas        del hemisfe­rio dominante" (17). Si las experien­cias de los participantes        al rito fue­ron gratificantes -se considera que una vasta gama de tendencias        so­máticas, mentales y emotivas, en un número elevado de individuos puede        ser armonizada por los expedien­tes rituales y las acciones simbólicas (consistentes        en la notoria redun­dancia del rito con sus numerosos có­digos sensoriales        y sus símbolos multívocos)- la fe en los órdenes cósmicos y mora­les implicados        por el mito saldrá na­turalmente refor­zada. En su ensayo Propuesta de Una        psicobiología de la trascendencia, A.J. Mandell sostiene que la conciencia        \ trascendental, en la que William James identifica la ex­periencia religiosa        primaria, es un estado definible en sentido neuroquímico y neuro-fisiológico,        una hipomanía imperturbable, bea­ta, enfática y creativa" (18).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;PLAY        (En Inglés jugar, pero también actuar, en el sentido teatral)&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Está        claro que todo esto se refiere al serio trabajo del cerebro en cuanto diferente        del juego. El comporta­miento totalmente ergotrópico que depende del hemisferio        izquierdo tiende a ser teatral y agonístico. Personalmente, no me adhiero        a la tendencia de algunos autores de lo­calizar las funciones mentales espe­cíficamente        en determinadas regio­nes corticales más que en redes de interconexión,        pero me parece que el concepto de división del trabajo en­tre los dos hemisferios        es, hablando en términos generales, fundado. Co­mo ya vimos, el término        ergotrópico deriva del griego ergon que signifi­ca trabajo y de tropos que        equivale a tendencia, modo, manera. Esto repre­senta el sistema nervioso        en cuanto concierne al trabajo, siendo un sub­sistema del simpático. Mientras        el trofotrópico (del griego trophe: comi­da, nutrición) representa el sistema        nervioso en cuanto concierne la sus­tentación, siendo un subsistema del        parasimpático que gobierna el balan­ce de las funciones y de la composi­ción        química dentro del organismo. También éste es un tipo de trabajo difuso,        si bien menos focalizado y móvil, menos intenso, de las funcio­nes ergotrópicas.        Pero, ¿dónde, se podría pre­guntar, se encuentra el rol de play (juego)        dentro de este mode­lo? En el ámbito de la neurofisiología cerebral, el        término juego aparece muy raramente. Y, sin embargo, el juego es una especie        de partner dia­léctico del ritual y los etólogos con­fieren al comportamiento        lúdico una importancia similar a la del rito. D' Aquili y Laughlin mencionan        ape­nas el término.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Los hemisferios tienen        claramente un trabajo que desarrollar, así corno el sistema nervioso tiene        el suyo. Los primeros crean dramas sociales y el segundo produce la norma        social. Sea que actúen según su normal fun­cionamiento o que estén, expuestos        a estimulación intensa, los compo­nentes del sistema nervioso central parecen        recubrir roles interdepen­dientes pero claramente definidos desde el punto        de vista de las res­ponsabilidades diferentes que asu­men. Se podría hipotetizar        que en el nivel neurobiológico el juego podría estar de algún modo conectado        con la sensibiliza­ción de estructu­ras nerviosas de tipo interfacial, como        el sistema límbico dentro del núcleo cerebral, del cual es notoria la íntima        relación con la expresión de la emoción, particularmente respecto al placer,        dolor, rabia.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;A mi modo de ver el        juego no está ligado a ninguna particular región neuro cerebral: es una        entidad hui­diza, refractaria a la localización y a la fijeza: una especIe        de jolly, de co­modín, hermoso acto neuro-antro­pológico. Johann Huizinga,        Roger Caillois, y muchos otros, sucesiva­mente han hablado de la inclusión        del juego entre "las convenciones ar­bitrarias, imperativas y deliberadamen­te        tediosas" (20). La tendencia al jue­go representa un fenómeno voluble,        es a veces peligrosamente explosiva: las instituciones culturales tratan        de refrenarlo o de conducido dentro de juegos competitivos, de fortuna o        de fuerza, a través de medios de simu­lación como el teatro, o en el des­orientamiento        controlado, desde las montañas rusas a la danza de los dervishes, el ilinix        o vértigo de Callois.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;El        juego puede ser definido peligroso en cuanto capaz de subvertir la regular        alternancia entre los hemis­ferios responsables del manteni­miento del orden        social. La mayor parte de las definiciones del juego implica las nociones        de desempeño, de liberarse, de sentirse fuera de la morsa de los serios        procesos de re­ducción y control social. Las energías nerviosas del juego        rozan, por decir­lo así, las cortezas cerebrales, probando las varias capacidades        y fun­ciones de distintas áreas del cerebro en vez de tomar parte de ellas.        Este es probablemente el motivo por el cual, como han escrito Don Handel­man        y Gregory Bateson, el juego puede proveer un meta-lenguaje (meta significa        estar más allá y entre), además de emitir metamensajes por lo que concierne        a un elevado núme­ro de varias inclinaciones humanas, ofreciendo así, como        dice Handel­man, "Un cuadro del orden social de am­plitud muy vasta        (21). El juego puede estar en todos lados y en ninguna parte, puede imitar        cualquier cosa sin estar, sin embargo, identificado con nada. El juego -para        utilizar la expresión de Edward Norback- es trascendente, pero sólo en el        sentido de que barre las superficies de las or­ganizaciones nerviosas más        especia­lizadas en vez de existir indepen­dientemente de ellas o miradas        desde arriba. El juego representa el supremo bricoleur de construcciones        frágiles y pasajeras, como un capu­llo de larva o un nido de urraca. Sus        meta-mensajes están constituidos por un potpourri de elementos apa­rentemente        incongruentes: produc­tos de ambos hemisferios son yux­tapuestos y mezclados.        Estados de pensamiento aparentemente del todo racionales coexisten de mane­ra        joyciana o surrealista con estados de pensamiento privados de co­nexión        sintáctica. Sin embargo, si&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;bien incontrolable,        la rueda del jue­go nos revela -como sostuvo Mihaly Csikszentmihalyi- (22)        la posibilidad de cambiar nuestros objetivos y, por consiguiente, de llegar        a la reestruc­turación de aquello que nuestra cul­tura sostiene ser la realidad.&lt;/span&gt;      &lt;/p&gt;     &lt;p&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;El        lector habrá intuido que para mí el juego es un fenómeno liminoide, esencialmente        intersticial, en medio o dentro de todos los nudos taxonó­micos estandartizados,        esencialmen­te elusivo -término que deriva del la­tín ex, que significa        lejos y de ludere que significa jugar-; aquí, el verbo latín eludere que        adquirió el significado de substraer de alguien que juega, enton­ces engañar        o estafar. En cuanto tal, el juego no puede quedar prisionero de formulaciones        dictadas por el modo de pensar conectado con el hemisfe­rio izquierdo -aquel        que todos no­sotros debemos usar para someter­nos a las convenciones retóricas        del discurso intelectual. El juego no es acción ritual ni meditación, no        es me­ramente vegetativo ni se limita a la diversión; está también caracteriza­do        por una buena dosis de agresivi­dad ergotrópica y agonística, dado su extraño        estilo especulativo de bri­colage. Como notó Roger Abrahams, el juego toma        el pelo a la gente, las cosas, las ideas, las ideologías, las instituciones        y las estructuras; en parte, se burla, imita, provoca, susci­tando esperanza,        deseo, curiosidad, sin necesariamente dar satisfacción (23). Los que Csikszentmihalyi        des­cribió como estados fluidos, pueden ser interrumpidos por el juego para        una reflexión o estimulados. Como muchas encarnaciones del Picaro (trickster)        en la mitología (¿o debería más bien tra­tarse del antimito, si es cierto        que los mitos son en su mayoría especula­ciones sobre la causalidad?), el        jue­go puede engañar, traicionar, ilu­sionar desilusionar (otra derivación        de ludere, jugar), engatusar, embau­car, embrollar, estafar. Walter Skeat        considera que el origen del verbo in­glés to play viene del anglosajón plegian,        que significa golpear o aplau­dir; el término anglosajón plega no sigitifica        sólo juego, deporte, sino tam­bién comúnmente combate, batalla (con nuevas        implicaciones de tipo ergotrópico ).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Como ya dije, el juego        extrae sus materiales de todos los aspectos de la experiencia, sea interior        o ex­terna. Y sin embargo, como escribe Handelman, no tiene ningún poder        instrumental: podríamos decir que es un guerrero-sombra, un kage­musha (24).        Justamente por esta ra­zón, su potencial de metalenguaje es imponente: nada        de lo que es huma­no le escapa. No obstante eso, dado su estilo oximórico        peligrosamente inocente, no teme nada, protegido como está por su liviandad        y su fugacidad. Tiene los poderes del dé­bil: una audacia infantil en relación        al fuerte. Prohibir el juego significa de hecho masacrar a los inocentes.        Si el hombre es una especie neotó­nica, el juego es tal vez su modo más        apropiado de expresión (en el origi­nal: perfomance, ndt.).&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Más que otra cosa, está        claro que, como sostiene Konner, el juego es educativo. Los mamíferos que        lo han desarrollado más plenamente son también los más inteligentes y lon­gevos        como especie: primates, cetá­ceos, carnívoros acuáticos y terres­tres. "Tiene        la función de ejercicio orientado al aprendizaje sobre el ambien­te y los        individuos de la propia especie. Para aquellas especies sirve para adqui­rir        las habilidades fundamentales rela­tivas a la subsistencia y a la socialización        (25). Está demostrado que la oportunidad de experimentar un tra­bajo dentro        de una situación lúdica, antes de acometer con el mismo fa­cilita el aprendizaje        de ese trabajo en numerosos mamíferos puestos en un contexto experimental.        El juego, en­tonces, está probablemente conecta­do con los más altos centros        cerebra­les -sin olvidar sus relaciones con la excitación y el placer, sobre        todo en el caso de juegos violentos e inquie­tos, en los cuales el sistema        límbico está claramente envuelto. Y, sin em­bargo, la verdadera violencia        gene­ralmente está controlada objetiva y culturalmente por reglas y subjetiva­mente        por mecanismos inhibitorios de tipo probablemente diferente del super-yo        o del mecanismo de auto­defensa hipotetizados por Freud, si bien no es improbable        que el juego defienda efectivamente la conciencia de algunos de los más        peligrosos impulsos inconscientes.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt; &lt;/span&gt;        &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Finalmente, el juego        se conjuga al conjuntivo. ¿Qué significa? Son con­juntivas las formas verbales        usadas en inglés para expresar una acción accidental e hipotética. Una acción        accidental es algo que puede ocurrir pero que no es probable ni intencio­nal.        Conjuntividad significa posibi­lidad. Se refiere a lo que puede o podría        ser. Tiene además que ver con la suposición, la conjetura o el pre­supuesto,        con el ámbito del como si más que con el de como es. (Entonces el juego        debe suponer una notable implicación del hemisferio izquier­do, de la actividad        lingüística y de la conceptual, pero sólo para benefi­cio de sí mismo).        El como si se refiere a lo que la cultura califica como mundo de los hechos,        de causa y efecto, en el cual y desde el cual se habla en indicativo (que        presupone que la acción o la condición a la cual se re­fiere sea un hecho        objetivo): estamos dentro del mundo del hemisferio cerebral izquierdo per        excelence. El mundo del hemisferio derecho, no se identifica con el mundo        del jue­go, en cuanto su percepción gestal­tica de las cosas lo pone en        grado de aferrar el sentido de una realidad más elevada, más allá de las        suposi­ciones y de las especulaciones. El juego es un escéptico de alas        livia­nas y de mano lista, un Puck a mitad de camino entre el mundo diurno        de Teseo y el nocturno de Oberón, que cuestiona los principios de ambos        hemisferios, de ambos mundos. No hay santidad en el juego: es irre­verente        y, en el mundo de las luchas por el poder, lo protegen su aparen­te irrelevancia        y su hábito clownesco. Pareciera casi que el sistema límbico estuviera dotado        de una inteligen­cia más elevada, en una especie de vuelco carnavalesco        del sistema in­dicativo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;De        todos modos, teniendo que ver con la entera gama de la experiencia -tanto        de la presente como de la pa­sada-, se puede afirmar que el juego recubre        en la construcción social de la realidad un rol similar al que la mutación        y la variación recubre en la evolución orgánica, conocimien­to escurridizo        de todo lo que el sis­tema nervioso está en condiciones de experimentar        y, al mismo tiempo, su independencia de las varias localiza­ciones de aquel        sistema le permiten cumplir la función liminal de la re­combinación lúdica        de elementos familiares en modelos no familiares y muy seguido absolutamente        arbi­trarios. Y, sin embargo, puede ocurrir que un modelo de vida o de estruc­tura        social considerado comúnmente excéntrico pueda revelarse, en condiciones        de extrema mutación social, una hipótesis al indicativo, adaptable a la        realidad. Aquí adquie­ren nueva importancia las viejas teo­rías según las        cuales el juego tiene su origen en el excedente de ener­gía. Una parte del        surplus constru­ye críticas lúdicas al presente, al statu quo, debilitándolo        a través de la pa­rodia, la sátira, la ironía, la farsa; otra parte subvierte        estructuras y legiti­midades pasadas; otra se proyecta en el futuro constituyéndose        en un de­pósito de estructuras socio-cultura­les posibles (que van desde        lo biza­rro y ridículo a lo utópico e idealista), una de las cuales puede        radicarse en una realidad futura, permitiendo a la fundamental dialéctica        de las fun­ciones de los dos hemisferios trans­portar individuos y grupos        de indi­viduos de la tierra al cielo y del cielo a la tierra, dentro de        un modo indicativo de la nueva estructu­ra. Pero es siempre el evanes­cente        Pícaro (26) quien los pone en condiciones de hacerlo sin dejar huella, según        la expre­sión juguetona de Jacques Derrida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;   &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;Notas:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(1) Eugene        G. d' Aquili y otros, The        Spec­trum 0f Ritual: a Biogenetic        structural Analysis,        Columbia University        Press, NY,1979.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(2)        Barbara Lex, Nel/robiology 01 Ritual Trance        en The Spectrum of Ritual, op. cit, p. 125.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(3)        Howard Gardner, The Shattered Mind,        Vintage, NY 1975, p. 386.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(4)        E.G. d' Aqui1i y c.D. LaughlinJr. op.cit, p.174.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(5)        W.R.Hess, On the Relationship Between Psychic and Vegetative Func­tions, Schwabe, Zurich 1925.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(6) E. Gellhorn        y WF. Kiely, Mistical        States 01 consciousness: Neurobio­logical and Clinical Aspects, in formal        of Mental and Nervous Diseases, n° 154,1972, pp        339-405.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(7) E.C. d'Aquili Y c.D. Laughlin fr.op.cit, p.176.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(8)        lbid,        p. J7(J.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(9)        Ibid.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(10)        Ibid, p. .171.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(11)        Ibid.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(12)        Ibid, p. 171.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(13) Claude        Levi-Strauss, Antropología estructural, El pensamiento salvaje.        (14) KG. d' Aquili y c.D. Laughlin        Jr. op.cit, p. 177.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(15)        B.Lex, op. cit, p. 176.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(16)        Ibid, p. 177.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(17)        E.G. d' Aquili y C.D. Laughlin Jr. op. cit, p.177.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(18) Al Mande]], op. cit,        p.l.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(19) Play,        en inglés, significa sea juego o actuación teatral y to        play es ju­gar y actuar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(20) Roger        Caillois, El juego de los hombres. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(21)        Don Handelmann, Play and Ritual: Complementary Frames of Metacomunications, en It is a FunnyThing,        Hu­room, a.c. de AJ. Chapman y H. Fort, Pergamon, Londres 1977, p. 189.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(22) Mihaly Csikszentmihalyi, Beyond        Boredom and Anxiety, Jossey-Bass, San Francisco 1975.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(23)      Roger Abrahams, comunicaciónpersonal      al autor.&lt;/span&gt;         &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(24) Cfr.        el film de Akira Kurosawa,        Ka­gemusha.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(25)        Melvin Konner, The Tangled Web: Biological        Constraints on the Human Spirit, Holt, Rinehart &amp;amp; Wilson, NY 1982, p.        147.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;(26) Traducimos como        Pícaro una figura que tiene mil nombres en diferentes culturas y contextos:        Trickster, Bri­ccone, Bufón. En teatro: Pulcinella,        Arlequín, Payaso, etc.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, Times New Roman, Times, serif;font-size:85%;"&gt;fuente: www.dramateatro.arts.ve&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-8831664872871022141?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/8831664872871022141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=8831664872871022141' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8831664872871022141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8831664872871022141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/comentario-libro-de-victor-turner.html' title='comentario libro  de Victor Turner'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-2043886615431536181</id><published>2008-09-19T11:56:00.004-07:00</published><updated>2008-09-19T12:17:57.211-07:00</updated><title type='text'>Comentario libro " a cada cual su cerebro"</title><content type='html'>&lt;table border="0" cellpadding="0" cellspacing="0" width="100%"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td class="titulona"&gt;&lt;div style="border: 1px solid rgb(204, 204, 204); padding: 2px 2px 10px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; margin-right: 4px; background-color: rgb(247, 244, 244);"&gt;&lt;span class="tme_griso12"&gt;&lt;b&gt;NEUROCIENCIA + PSICOANALISIS&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="separador"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;b&gt;&lt;span class="titulo1"&gt;Intentan establecer un puente entre disciplinas antagónicas&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="separador"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="separador"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="clase2"&gt;&lt;b&gt;El libro "A cada cual su cerebro", de los suizos Francois Ansermet y Pierre Magistretti, intenta romper con el antagonismo histórico entre las neurociencias y el psicoanálisis y establecer un puente entre ambas disciplinas a través de un concepto clave hoy para la neurobiología: la plasticidad neuronal.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;      &lt;td&gt;&lt;span class="separador"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div id="spntxt" style="padding-left: 3px; padding-right: 5px;"&gt;&lt;b&gt;Por Mora Cordeu&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francois Ansermet es psicoanalista y profesor de psiquiatría juvenil en la Facultad de Biología y Medicina de la Universidad de Lausanne y Pierre Magistretti es profesor de neurociencias en la Escuela Politécnica Federal y en la Universidad de Lausana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los autores conversaron con Télam sobre los ejes centrales del libro -recién publicado por editorial Katz- en el intervalo de un seminario dictado en la Asociación Psicoanalítica Argentina, que lleva el sugestivo título de "Neurociencias y psicoanálisis: un futuro posible".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Ustedes sostienen que el cuerpo juega un rol clave en la vida psíquica y emocional de las personas...&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea base es que toda experiencia vivida va a dejar una huella sináptica, es decir un conjunto de conexiones entre neuronas. Es como un edificio con muchas ventanas iluminadas que definen una imagen. Se podría decir que la huella de una experiencia es como esos millares de rectángulos iluminados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también sabemos desde tiempos de William James y más recientemente de Antonio Damasio que a toda percepción está asociado un cambio del estado somático. Es decir, las huellas dejadas por la percepción están asociadas a estados del cuerpo y por lo tanto cuando se reactivan las huellas sinápticas también lo hacen los estados somáticos asociados, vinculados a esas huellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Eso habla de una realidad psíquica interior que percibe el cuerpo?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, ya no es posible localizar el espíritu sólo en la cabeza. Se ha virado a una visión que implica al cuerpo y que modifica la relación centro-periferia. No es posible tener una visión del cerebro como si fuera una computadora, porque está asociado al cuerpo y a la lectura de los estados somáticos. La cuestión del placer y el displacer, de la anticipación del placer es fundamental en el acto del sujeto. Se reencuentra allí lo que Freud decía: que el juicio de atribución, de placer o de displacer, tiene un rol preponderante en la vida subjetiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Vuelvo al concepto central del libro, el tema de la plasticidad neuronal, ustedes sostienen que es un punto de encuentro entre psicoanálisis y neurociencia.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El psicoanálisis y la neurociencia son muy diferentes como campos, pero tienen una pregunta común en torno de la pregunta de la plasticidad de la huella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La huella sináptica ¿sería un correlato fisiológico a la huella psíquica de Freud?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, no es una analogía, es una realidad, la experiencia deja una huella en la red neuronal. Y lo que enseñan las neurociencias es que esas huellas se reasocian unas con otras, crean una realidad alterna inconsciente que es diferente de la realidad que dio origen a la huella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de ahí hay una paradoja complicada quizás para transmitirla sencillamente: la experiencia deja una huella y por lo tanto una idea de continuidad, pero como las huellas se reasocian el mecanismo de la plasticidad crea una discontinuidad y por lo tanto una libertad. No todos los psicoanalistas comprenden esto, muchos ven una continuidad entre la percepción y la inscripción. Es algo muy particular comprender que la plasticidad es un factor también de discontinuidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la experiencia deja una huella, podría decirse que es muy determinista: todo lo que ocurre se inscribe de manera definitiva. Ahora bien por ese mecanismo de reasociación -por la plasticidad- se crea esa discontinuidad que abre el sujeto a lo imprevisto, a la libertad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Esos mecanismos ¿son resignificantes...?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son nuevamente significantes de una nueva realidad separada y libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Y cómo se convierte esa huella, ese significante, en significado? ¿Cuáles son los mecanismos?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es la pregunta central de la neurobiología actual, no solamente por la pregunta en sí misma sino cómo la percepción se re-traduce en imagen, en representación, y eso por el momento lo ignoramos. Pero sí sabemos, por el contrario, cuales son los mecanismos que facilitan la reasociación de la huella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mucho tiempo pensamos que aquello que reactiva una huella es un modo de consolidarla. Pero de modo sorprendente sabemos que cuando se reactiva una huella, cuando se la recuerda, esa huella se vuelve lábil, tiene diferentes destinos potenciales. Uno es el reforzamiento pero el otro, mucho más interesante, es que le permite a la huella reasociarse con otras huellas y ese proceso de reconsolidación -que no es un buen término porque remite sólo a reforzamiento- es un dato neurobiológico, no es una especulación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Da lugar a lo imprevisible?&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Absolutamente, el mecanismo de plasticidad crea una discontinuidad y en el fondo va a haber una singularidad que es imprevisible. Las neurociencias definen mecanismos universales pero esos universales se convierten en únicos e impredecibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso titulamos el libro "A cada cual su cerebro", ya que el psicoanálisis y las neurociencias se reencuentran en el irreductible punto de la singularidad. El modo de decirlo es afirmar que estamos biológicamente determinados para no estarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos programados para dejar lugar a lo imprevisto, a lo inesperado, a lo único. Además por ese mecanismo de plasticidad uno no utiliza dos veces el mismo cerebro.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;         &lt;br /&gt;www.telam.com.ar&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-2043886615431536181?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/2043886615431536181/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=2043886615431536181' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2043886615431536181'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2043886615431536181'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/comentario-libro-cada-cual-su-cerebro.html' title='Comentario libro &quot; a cada cual su cerebro&quot;'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-4813296591847906514</id><published>2008-09-19T11:56:00.003-07:00</published><updated>2008-09-19T12:13:44.411-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;  &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Neurofilosofia y misticismo&lt;/span&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Autor: Javier Del Arco Carabias&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Fecha de publicación: Junio 03, 2008&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Sobre el camino La Filosofía Universal o Perenne es una visión mínima común del Mundo, un existido un consenso filosófico único, de amplitud universal, que ha sido sostenido por muchos que han compartido las mismas experiencias y han transmitido esencialmente la mismas enseñanzas, hoy o hace seis mil años, a lo largo y a lo ancho del mundo. En este artículo profundizo en la crisis general producida por la “divinización” del ego, del sujeto material, devenido en objeto de lujo, “sobjeto” como dice Verdú. Es una reacción contra la debilidad en el pensar, en el hacer, el gobernar y el vivir. Es un grito contra la filosofía “personista” egocéntrica, materialista y destructora.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Estas verdades de naturaleza universal constituyen el legado experiencial del conjunto de la humanidad, que en todo tiempo y lugar ha llegado a un acuerdo sobre ciertas verdades profundas referidas a la condición humana y sobre cómo acceder a lo Trascendente Esta es una forma de describir lo que es la Philosophia perennis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Modernamente se afirma que es el lenguaje y la cultura lo que modela todo nuestro conocimiento. En caso de ser esto cierto, y dado que las diversas culturas y lenguajes son muy diferentes entre si, cabría la posibilidad de que apareciera alguna verdad universal o colectiva sobre la condición humana. Desde este punto de vista no existe una condición humana, como tal, sino tan sólo historia humana; y esa historia es muy diferente en cada caso, planteamiento éste claro de relatividad cultural&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ciertamente, existen , sin duda, una diversidad de culturas que poseen un diferente “conocimiento local”, y la investigación de esas diferencias constituye un actividad muy interesante. Pero si bien es cierta la existencia de una relatividad cultural, ello no constituye toda la verdad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Además de las diferencias culturales evidentes, como son el tipo de alimentación, las estructuras lingüísticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen también muchos otros fenómenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo humano, tiene por ejemplo doscientos ocho huesos, un corazón y dos riñones, tanto si se trata de un habitante de París, Pekín o Ciudad del Cabo, y tanto hoy día como hace miles de años. Estas características universales constituyen lo que se denomina “estructuras profundas” porque son esencialmente las mismas en todas partes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Sin embargo, para que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maneras muy diversas, como los chinos que vendaban los pies de sus mujeres o los de Ubangi que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de verter, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual varía considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de “ estructuras superficiales”, porque son locales en vez de universales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Esto mismo ocurre también en el ámbito de la mente humana. La mente humana posee estructuras superficiales que varían entre las distintas culturas, y estructuras profundas que permanecen esencialmente idénticas independientemente de la cultura considerada. Aparezca donde aparezca, la mente humana tiene la capacidad de formar imágenes, símbolos, conceptos y reglas. Las imágenes y símbolos particulares pueden variar de una cultura a otra, pero lo cierto es que la capacidad de formar esas estructuras mentales y lingüísticas- y las propias estructuras en si- es esencialmente las misma en todas partes. Del mismo modo que el cuerpo humano produce pelo, la mente humana produce símbolos. Las estructuras mentales superficiales varían considerablemente entre sí, pero las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ahora bien, al igual que el cuerpo humano produce universalmente pelo y que la mente produce universalmente ideas, el espíritu humano también produce universalmente intuiciones sobre lo Divino. Y esas intuiciones y vislumbres configuran el núcleo de las grandes tradiciones espirituales del mundo entero. Y una vez más, aunque las estructuras superficiales de las grandes tradiciones de sabiduría sean, desde luego, muy diferentes entre si, sus estructuras profundas, por el contrario, son muy similares y algunas veces idénticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La filosofía perenne se ocupa fundamentalmente de las estructuras profundas del encuentro humano con lo Divino. Porque aquellas verdades sobre las cuales los hindúes, los cristianos, los budistas, los taoístas y los sufíes se hallan en completo acuerdo, suelen referirse a algo profundamente importante, algo que nos habla de verdades universales y de significados últimos, algo que toca la esencia fundamental de la condición humana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Verdades profundas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Llegados a este punto deberíamos considerar cuales son esas verdades profundas y esos puntos de acuerdo fundamentales?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Como señala Ken Wilber, los más importantes son:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;a) El Espíritu existe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;b) El Espíritu está dentro de nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;c) A pesar de ello, la mayor parte de nosotros vivimos en un mundo de ignorancia, separación y dualidad, en un estado de caída ilusorio, y no nos percatamos de ese Espíritu interno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;d) Hay una salida para ese estado de caída, de error o de ilusión; hay un Camino que conduce a la liberación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;e) Si seguimos ese camino hasta el final llegaremos a un Renacimiento, a una Liberación Suprema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;f) Esa experiencia marca el final de la ignorancia básica y el sufrimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;g) Al final del sufrimiento conduce a una acción social amorosa y compasiva hacia todos los seres sensibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Afirmar con Ken Wilber y además tan categóricamente que el Espíritu existe, me va a poner en una posición incómoda con muchos colegas. Se van a sentir incómodos cuando no van a proceder a descalificarme. Me es igual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Se que es posible llegar a esa conclusión por diversas vías. Personalmente me decanto por la experiencia directa. Sus afirmaciones no se basan en meras creencias, ideas, teorías o dogmas, sino en la experiencia directa, en la experiencia espiritual Real. Esto es lo que diferencia a los verdaderos místicos de los religiosos de carácter más dogmático.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ciertamente la experiencia mística es inefable y no puede traducirse enteramente en palabras, pero lo mismo ocurre con cualquier otra experiencia, ya se trate de una puesta de sol, el sabor de una fruta fresca o la armonía de una fuga de Bach.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En cualquiera de estos casos debemos haber tenido la experiencia real para saber de que se trata. Pero no por ello se debe concluir que la puesta de sol, la fruta o la música no existen o son experiencias no válidas. Además, aunque la experiencia mística sea, en gran medida, inefable, puede ser comunicada o transmitida. Así, por ejemplo, de la misma manera que la danza se puede enseñar aunque no se pueda transmitir con palabras, también es posible aprender una determinada práctica espiritual que muchas veces sobreviene a través del cuidado esmerado de un Espíritu que la fe supone y la perfección nos muestra o nos desvela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Admito que esa experiencia mística que tan verdadera le parece al místico bien puede ser cuestionada. Ningún conocimiento es absolutamente seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;También estoy de acuerdo en que la experiencia mística no es más cierta que cualquier otra experiencia directa. Pero ese argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, los eleva, en realidad, al mismo estatus que yo definitivamente acepto. En otras palabras, el mismo argumento que se puede aducir en contra del conocimiento místico puede aplicarse, en realidad, a cualquier otra forma de conocimiento basado en la experiencia evidente, incluida la experiencia empírica. Creo que estoy mirando la luna, pero bien pudiera estar errado; los físicos creen en la existencia de los electrones, pero podrían estar equivocados; los críticos consideran que Hamlet fue escrito por un personaje histórico llamado Shakespeare, pero podrían estar en un error, etc. ¿Cómo podemos estar seguros de la veracidad de nuestras afirmaciones? Mediante más experiencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Pues bien, eso es precisamente lo que han estado haciendo históricamente los místicos a lo largo de décadas, siglos y milenios: comprobar y refinar sus experiencias, un récord de constancia histórica que hace palidecer incluso a la ciencia moderna. El hecho de que este argumento, lejos de echar por tierra las afirmaciones de los místicos, lo que hace es conferirles de una manera sumamente adecuada el estatus de auténticos expertos e informados sobre su especialidad y, por consiguiente, los únicos verdaderamente capacitados para establecer aseveraciones al respecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Quienes atacan la visión mística afirman que ésta bien podría tratarse de una patología esquizofrénica y, al igual que Wilber, yo afirmo que se sabe que ciertos místicos presentan rasgos esquizofrénicos y aun que haya esquizofrénicos que experimentan intuiciones místicas. Pero desconozco a cualquier autoridad en la materia que crea que las experiencias místicas son básicas y primordialmente alucinaciones esquizofrénicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Está claro que también conozco a muchas personas no cualificadas que así lo piensan, y que resultaría difícil convencerlas de lo contrario. Diré, tan solo, que las prácticas espirituales y contemplativas utilizadas por los místicos- como la oración contemplativa o la meditación- pueden ser muy poderosas pero no lo suficiente como para atraer a un número significativo de hombres y mujeres normales, sanos y adultos y, en el curso de unos pocos años, convertirlos en esquizofrénicos delirantes. El Maestro de Zen Hakuin transmitió su enseñanza a ochenta y tres discípulos que se encargaron de revitalizar y organizar el Zen japonés. Ochenta y tres esquizofrénicos alucinados no podrían ponerse de acuerdo ni siquiera para ir al baño...¿Qué habría pasado con el Zen japonés si éste hubiera sido el caso?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En cuanto a la objeción de que la posibilidad de la noción de “ser uno con el espíritu” no sea más que un mecanismo de defensa regresivo para proteger a una persona contra el pánico ante la muerte y lo impermanente, cabe decir que si la “unidad con el Espíritu” fuese simplemente algo más en lo que uno cree y se tratara, por lo tanto, de una idea o una esperanza, entonces, ciertamente, solo formaría parte de la “proyección de inmortalidad” de una persona, es decir, de un sistema de defensa diseñado -como Wilber ha intentado explicar en sus libros “Después del Eden” y “Un Dios sociable”- para protegerse mágica o regresivamente de la muerte bajo la promesa de una prolongación o continuación de la vida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tres formas de considerar la experiencia&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Pero la experiencia de unidad atemporal con el Espíritu no es una idea o un deseo; es una aprehensión directa. Y sólo podemos considerar esa experiencia directa de tres maneras diferentes:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;-Afirmar que se trata de una alucinación, a lo cual acabo de responder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Asegurar que es un error, cosa que también he rebatido&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;-O aceptarla como lo que dice ser: una experiencia directa de nuestro Ser Espiritual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Mi defensa del misticismo genuino, a diferencia de las posiciones tan sólo dogmáticas, tiene un fundamento científico, porque se basa en la evidencia y la comprobación experimental directa. Los místicos te piden que no creas absolutamente en nada y te ofrecen un conjunto de experimentos para que los verifiques en tu propia conciencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El laboratorio del místico es su propia mente y el experimento es la meditación. Uno mismo puede verificar y comparar los resultados de tu experiencia con los resultados de otros que también hayan llevado a cabo el mismo experimento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;A partir de ese conjunto de conocimiento experimental, consensualmente validado, llegas a ciertas leyes del espíritu, o a ciertas “verdades profundas” si preferimos llamarlo así.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Y esto nos lleva de nuevo a la filosofía perenne, a la filosofía mística y a sus siete grandes principios. El segundo principio era: el espíritu está dentro de nosotros, de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El espíritu está dentro de ti, hay todo un universo en tu interior. El asombroso mensaje de los místicos es que en el centro mismo de tu ser, tú vives la divinidad. Estrictamente hablando, Dios no está dentro ni fuera, ni en este o aquel lugar concreto -ya que el Espíritu trasciende toda dualidad y está fuera-dentro del espacio y el tiempo- pero uno lo descubre buscando fuertemente adentro, hasta que ese “adentro” termina convirtiéndose en “más allá”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El Chandogya Upanishad nos ofrece la formulación más conocida de esta verdad inmortal cuando dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;“En la misma esencia de tu ser no percibes la Verdad, pero en realidad está ahí. En eso, que es la esencia sutil de tu propio ser, todo lo que existe Es. Esa esencia invisible es el Espíritu del universo entero. Eso es lo Verdadero, eso es el Ser. ¿Y tú? Eso eres tú”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tat Tuam, Asi, tú eres Eso. Es innecesario decir que el “tú” que es “Eso”, el tú que es Dios, no es tu identidad individual y separada, el ego, ésta o aquella identidad, el Sr. o la Sra. de Tal. De hecho, el yo individual o ego es precisamente lo que impide que tomemos conciencia de tu Identidad Suprema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ese “tú”, por el contrario, es nuestra esencia más profunda, o si lo preferimos, nuestro aspecto más elevado, la esencia sutil -como lo describe el Upanishad- que trasciende nuestro ego mortal y participa directamente de lo Divino. En el judaísmo se le llama el Ruach, el espíritu divino y supraindividualidad que se halla en cada uno de nosotros, y que se diferencia del nefesh, el ego individual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En el Cristianismo, por su parte, es el pneuma, el espíritu que mora en nosotros y que es de la misma naturaleza que Dios, y no la psique o alma individual que, en el mejor de los casos, solo puede adorar a Dios. Como dijo Coomaraswamy, la distinción entre el espíritu inmortal y eterno de una persona y su psique (entendida ésta como capacidad sensorial e intelectiva limitada) individual y mortal (el ego) constituye un principio fundamental de la filosofía perenne.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El caso de San Pablo es muy claro. Éste dijo o: “Vivo. Pero no soy yo, sino Cristo, quien vive en mi”. ¿Significa eso que San Pablo descubrió su verdadera Identidad, que era uno con Cristo y que éste sustituyó a su antiguo y pequeño ego, su alma o psique individual?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Realmente así es. Nuestro Ruach o fundamento es la Realidad Suprema, no tu nefesh, tu ego. Si crees que tu ego individual es Dios estás evidentemente en situación comprometida pero decirlo suavemente. De hecho, estarías padeciendo una psicosis, una esquizofrenia paranoide. No es eso, por cierto, lo que conciben los más grandes filósofos y sabios del mundo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tercera cuestión: la caída&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Entremos ahora en el tercer punto. Si realmente soy uno con Dios ¿por qué no me doy cuenta? Algo me está separando del espíritu ¿Por qué esta Caída? ¿Cuál ha sido el error? Las diferentes tradiciones, dan distintas respuestas a este asunto, pero todas ellas concluyen fundamentalmente en lo siguiente:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;“No puedo percibir mi Verdadera Identidad, mi unión con el Espíritu, porque mi conciencia está obnubilada y obstruida por alguna actividad; aunque recibe muchos nombres diferentes, es simplemente la actividad de contraer y centrar la conciencia en mi yo individual, en mi ego personal. Mi conciencia no se halla abierta, relajada y centrada en Dios, sino cerrada, contraída y centrada en mí mismo. Y es precisamente la identificación con esa contracción en mi mismo y la consiguiente exclusión de todo lo demás lo que me impide encontrar o descubrir mi identidad anterior, mi verdadera identidad con el Todo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Mi naturaleza individual “el hombre natural” ha caído y vive en el error, separado y alienado del Espíritu y del resto del mundo. Estoy separado y aislado del mundo de “ahí afuera”, un mundo que percibo como si fuera completamente externo, ajeno y hostil a mi propio ser. En cuanto a mi propio ser en sí, desde luego que no parece ser uno con el Todo, con todo lo que existe, uno con el Espíritu Infinito, sino que, por el contrario, permanece encerrado y aprisionado dentro de las paredes limitadoras de este cuerpo mortal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Esta situación la llamaremos “dualismo” porque me divido a mí mismo en un “sujeto” separado del mundo de los “objetos” ubicados ahí fuera y, a partir de ese dualismo original, sigo dividiendo el mundo en todo tipo de opuestos en conflicto: placer y dolor, bien y mal, verdad y mentira, etc. Según la filosofía perenne, la conciencia que se halla dominada por el dualismo sujeto-objeto, no puede percibir la realidad tal como es, la realidad en su totalidad, la realidad como Identidad Suprema. En otras palabras: el error es la contracción de uno mismo, la sensación de identidad separada, el ego. El error no descansa en algo que hace el pequeño yo, sino en algo que es.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Y aún más: ese ser contraído, ese sujeto aislado “aquí dentro”, al no reconocer su verdadera identidad con el Todo experimenta una aguda sensación de carencia, de privación, de fragmentación. En otras palabras: la sensación de estar separado, de ser un individuo separado, da nacimiento al sufrimiento, da nacimiento a la “caída”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El sufrimiento no es algo que ocurre al estar separado, sino que es algo inherente a esa condición. “Pecado”, “sufrimiento” y “yo” no son sino diferentes nombres para un mismo proceso que consiste en la contracción y fragmentación de la conciencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Por eso es imposible rescatar al ego del sufrimiento. Como dijo Gautama el Buda: para poner fin al sufrimiento debes abandonar al pequeño yo o ego; pues ambas cosas nacen y mueren al mismo tiempo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Así que este mundo dualista es el mundo de la caída y el pecado original, es la contracción del ser, el auto contracción en cada uno de nosotros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;No son sólo los místicos orientales sino también los occidentales quienes definen el pecado y el Infierno como algo inherente al estado de identidad separada. El yo separado y a su codicia, deseo y huída, carentes de amor, está en la antesala del infierno, si no ya en el infierno mismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Es cierto que Oriente -y en especial el Budismo y el Hinduismo- hacen mucho hincapié en equiparar al Infierno –o Samsara- con el ego separado e individualista. Pero en los escritos de los místicos católicos, de los gnósticos, de los cuáqueros, de los cabalistas y de los místicos islámicos también nos encontramos con las mismas imágenes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Al respecto, hay un texto interesante de William Law, un místico cristiano inglés del siglo XVIII que dice: “He aquí la verdad resumida. Todo pecado, toda muerte, toda condenación y todo infierno no son sino el reino del yo, del ego. Las diversas actividades del narcisismo, del amor propio y del egoísmo que separan el alma de Dios y abocan a la muerte y al infierno eterno”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;O las palabras del sufí Abi l-Khayr: “No hay Infierno sino individualidad, no hay Paraíso sino altruismo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;También encontramos este mismo tipo de declaraciones entre los místicos cristianos, como nos lo demuestra la afirmación de la Theología germánica de que “lo único que arde en el infierno es el ego”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En sánscrito, este “pequeño yo” o alma individual se denomina ahamkara, que significa “nudo” o “contracción”; y es este ahamkara, esta contracción dualista o egocéntrica de la conciencia, lo que constituye la raíz misma del estado de caída. Llegamos así al cuarto gran principio de la filosofía perenne: hay una forma de superar la Caída, una forma de cambiar este estado de cosas, una forma de desatar el nudo de la ilusión y el error básico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Rendirse o comenzar a morir a esa sensación de ser una identidad separada, al pequeño yo, a la contracción sobre uno mismo es empezar a morir para siempre. Si queremos descubrir nuestra identidad con el Todo debemos abandonar nuestra identificación errónea con el ego aislado. Pero esta Caída se puede revertir instantáneamente comprendiendo que, en realidad, nunca ha tenido lugar, ya que solo existe Dios y, por consiguiente, el yo separado nunca ha sido más que una ilusión. Sin embargo, para la mayor parte de nosotros, esa situación debe ser superada gradualmente paso a paso, con ayuda, con la ayuda más apropiada según su credo. Claro, sin credo, sin guía, resulta todo mucho más complicado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Existe un Camino&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En otras palabras, el cuarto principio de la filosofía perenne afirma que existe un Camino y que, si lo seguimos hasta el final, terminará conduciéndonos desde el estado de caída hasta el estado de iluminación, desde el Samsara hasta el Nirvana, desde el Infierno hasta el Cielo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Naturalmente, hay diversos “caminos” que constituyen lo que estoy llamando genéricamente “el Camino” y nuevamente se trata de diferentes estructuras superficiales que comparten todas ellas la misma estructura profunda. En el Hinduismo, por ejemplo, se dice que hay cinco grandes caminos o yogas. “Yoga” significa sencillamente “unión”, la unión del alma con la Divinidad. La palabra inglesa yoke, la castellana yugo, la hitita yugan, la latina jugum, la griega zugon y muchas otras proceden de la misma raíz.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En este sentido, cuando Cristo dice: “Mi yugo es leve”, está queriendo decir “Mi yoga es fácil”. Pero quizá podamos simplificar todo esto diciendo que todos esos caminos, ya sean hinduistas, cristianos o provenientes de cualquier otra tradición de sabiduría, se dividen en dos grandes caminos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;A este respecto conviene recordar algunas cuestiones importantes. Hay dos caminos, uno de ellos consiste en expandir tu ego hasta el infinito y el segundo en reducirlo a la nada; el primero es una vía de conocimiento mientras que el segundo, por el contrario, es una vía devocional. Cristo dijo: “Yo soy el camino de la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí”. Un Jnani (sabio hindú) también dijo: “Yo soy Dios, la Verdad universal”. Un Devoto, por su parte, dice: “Yo no soy nada ¡OH Dios! Tú lo eres todo”. Recordemos Prov. 14:12: “Hay un camino que parece derecho para el hombre, pero su final es un camino de muerte”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En todos estos casos desaparece la sensación de identidad separada. La clave del asunto es que cualquiera de estos dos casos el individuo que recorre el Camino trasciende o muere al pequeño yo y redescubre, o resucita, a su Identidad Suprema con el Espíritu universal. Y eso nos lleva al quinto gran principio de la filosofía perenne, es decir, el del Renacimiento, la Resurrección o la Iluminación. El pequeño yo debe morir para que dentro de nuestro ser pueda resucitar el gran Yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Las distintas tradiciones describen esa muerte y nuevo renacimiento con nombres muy diversos. Así, por ejemplo, en el Cristianismo recibe los nombres de Adán –a quien los místicos llaman el “Hombre Viejo” u “Hombre Externo” y del que se dice que abrió las puertas del Infierno– y de Jesús -el “Hombre Nuevo” u “Hombre Interno” que abre las puertas del Paraíso- pues en opinión de los místicos, la muerte y resurrección de Jesús constituye el arquetipo de la muerte del yo separado y la resurrección a un destino nuevo y eterno dentro de la corriente de la conciencia, a saber, el Ser Divino o Crístico y su Ascensión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Como dijo San Agustín: “Dios se hizo hombre para que el hombre pudiera hacerse Dios”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En el Cristianismo, este proceso de retorno desde la condición “humana” a la condición “Divina”, de la persona externa a la persona interna, se denomina “Metanoia”, una palabra que significa tanto “arrepentimiento” como “transformación”. En tal caso, nos arrepentimos del pequeño yo (el ego individualista) y nos transformamos en el Ser (o Cristo), de modo que, como afirmaba San Pablo, “no soy yo sino Cristo quien vive en mí”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;De manera similar, el Islam denomina tawbah (que significa “arrepentimiento”) y también galb (que significa “transformación”) a esa muerte y resurrección que Al-Bistami resume del siguiente modo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;”Olvidarse de sí es recordar a Dios”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Tanto en el Hinduismo como en el Budismo se describe esta muerte y resurrección siempre como la muerte del alma individual (jivatman) y el despertar a esa verdadera naturaleza de la persona que los hindúes describen metafóricamente como Totalidad del Ser (Brahman) y los budistas describen como Apertura Pura (Shunyata). El momento en que tiene lugar esa ruptura o renacimiento se denomina iluminación o liberación (Moksha o Kaivalya).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El Lankavatara Sutra describe la experiencia de la iluminación como “una transformación completa en la misma esencia de la conciencia”. Esta “transformación” consiste simplemente en desactivar la tendencia habitual a crear un yo separado y substancial donde, de hecho, sólo existe una conciencia clara, abierta y amplia. El Zen denomina Satori o Kensho a esta transformación o Metanoia. “Ken” significa verdadera naturaleza y “sho” significa “ver directamente”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La Iluminación y el Ego&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Ver directamente nuestra verdadera naturaleza es convertirse en un Ser totalmente autorrealizado. Y como dijo el filósofo cristiano Maestro Eckhart: “En esta transformación he descubierto que Dios y yo somos lo mismo”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;La iluminación, aunque supone un cambio profundo y a veces se experimenta realmente como una muerte real, en realidad esto se refiere a la muerte del ego individualista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los relatos de esa experiencia, que pueden ser muy dramáticos pero también muy sencillos y nada espectaculares; afirman claramente que de repente te despiertas y descubres que, entre otras cosas, y por más extraño que pueda parecer, tu verdadero ser es todo lo que has estado mirando hasta ese momento, que literalmente eres uno con todo lo manifestado, uno con el universo y que, en realidad, no te vuelves uno con Dios y el todo, sino que entonces tomas conciencia de que eternamente has sido esa unidad sin haberte percatado antes de ello. Pero junto a ese sentimiento, junto al descubrimiento del Ser que todo lo impregna, se experimenta también la sensación muy concreta de que tu pequeño ego ha muerto, que ha muerto de verdad. El Zen llama al Satori “la Gran Muerte”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Eckhart era igual de categórico. “El alma-dijo- debe darse a sí misma”. Coomaraswamy dice: “Solo cuando nuestro ego muere comprendemos finalmente que no hay nada con lo que podamos identificarnos y entonces podemos transformarnos realmente en lo que ya somos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Y surge tras esto una pregunta fundamental: ¿Al trascenderse el pequeño ego se descubre la eternidad?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Siempre que no consideremos que la eternidad es un tiempo que no acaba nunca sino un momento sin tiempo, el presente eterno, el ahora atemporal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El Ser no mora para siempre en el tiempo sino en el presente atemporal previo al tiempo, previo a la historia, al cambio, a la sucesión, al Cosmos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;El espíritu, el Ser, está presente en el sentido de ser Pura Presencia, no en el de estar en un ahora interminable que es sino una noción concebida desde una óptica demasiado terrena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;En cualquiera de los casos, el sexto gran principio fundamental de la filosofía perenne afirma que la iluminación o liberación pone fin al sufrimiento. Su causa es el apego y el deseo de nuestra identidad separada; y lo que pone fin al sufrimiento es el camino meditativo que trasciende al pequeño yo y al deseo y el apego. El sufrimiento es inherente a ese nudo o contracción llamado ego y la única forma de acabar con el sufrimiento es trascender el ego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;No se trata que después de la iluminación, o después de la práctica espiritual en general, ya no sientas dolor, angustia, miedo o daño. Todavía sientes eso, si. Lo que simplemente ocurre es que esos sentimientos ya no amenazan tu existencia y, por tanto, dejan de constituir un problema para ti. Ya no te identificas con ellos, ya no los dramatizas, ya no tienen energía, ya no te resultan amenazadores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Por una parte, ya no hay ningún ego fragmentado que pueda sentirse amenazado y, por otra, nada puede amenazar a ese gran Yo del Ser original y auténtico, puesto que, siendo el Todo, no hay nada ajeno a él que pueda hacerle daño. Esta situación produce una profunda relajación y distensión de los sentidos y de la mente. Por más sufrimiento que experimente ahora el individuo, su verdadero Yo no se siente amenazado. El sufrimiento puede presentarse y puede desaparecer, pero ahora la persona está firmemente asentada y segura en “la paz que sobrepasa el entendimiento”. El sabio experimenta el sufrimiento, pero éste no le hace “daño”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Y como es consciente del sufrimiento, se siente motivado por la compasión y el deseo de ayudar a quienes sufren y creen en la realidad del sufrimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Y esto nos conduce al último punto de Wilber, la motivación del iluminado. Se dice que la verdadera iluminación deriva en una acción social inspirada por la misericordia y la compasión, en un intento de ayudar a todos los seres humanos a alcanzar la Liberación Suprema. La actividad iluminada no es más que un servicio desinteresado. Como todos somos uno en el mismo Ser, entonces, al servir a los demás estoy sirviendo a mi propio Ser.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Javier Del Arco Carabias&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Biólogo y Filósofo, es profesor de Universidad y Coordinador Científico de la Fundación Vodafone España&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Notas:&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Fuente: http://www.tendencias21.net/biofilosofia/index.php?action=article&amp;amp;numero=45&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Domingo 01 Junio 2008&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-4813296591847906514?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/4813296591847906514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=4813296591847906514' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4813296591847906514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4813296591847906514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/neurofilosofia-y-misticismo.html' title=''/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3120644046946874880</id><published>2008-09-19T11:56:00.001-07:00</published><updated>2008-09-19T12:06:46.781-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Está Dios en los genes?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Archivado en General • Fecha: 16-05-2007 17:14:48&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Artículo de Ángela Boto en El País Semanal (11-05-2007)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;En los pucheros, en los que sufren, en los laberintos virtuales de la Red? Omnipresente, se busca a Dios por todas partes. El florecimiento del pensamiento científico parecía esbozar el final de la fe, el desvanecimiento de la espiritualidad trascendente. Dios dejaría de ser la justificación de los hechos inexplicables de la naturaleza porque la ciencia encontraría las respuestas, las razones. Han pasado dos siglos y el 98% de la población mundial afirma creer en una fuerza superior; el 50% la denomina Dios. Ante la evidencia, parece que la ciencia no ha tenido más remedio que plegarse a la búsqueda. Se busca a Dios entre las moléculas. Algunos investigadores escudriñan en el entramado celular del complejo cerebro Sapiens sapiens y otros rastrean la elegante doble hélice del ADN. ¿En qué lugar de la bioquímica se encuentra el templo del Altísimo? ¿Por qué tenemos fe?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Andrew Newberg, investigador de la Universidad de Pensilvania cuyo último libro se titula Por qué creemos lo que creemos, asegura que nuestro cerebro "es esencialmente una máquina creyente porque no tiene otra opción". Por su parte, Dean Hammer, genetista de los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU, afirma en El gen de Dios que "la espiritualidad es una de nuestras herencias básicas. Es, de hecho, un instinto. (?) Tenemos una predisposición genética para la creencia espiritual". El fundamento de tal afirmación no sólo lo sitúa en sus investigaciones, sino en una encuesta realizada por la institución a la que pertenece. Más de un tercio de los participantes aseguraba haber tenido algún tipo de contacto con una poderosa fuerza espiritual. Conviene apuntar que al mismo tiempo que se ha constatado un aumento de la fe, han disminuido las prácticas religiosas, subrayando de nuevo que, aunque a menudo se identifican, no es lo mismo religión que espiritualidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;El área de la ciencia que más pistas ha recabado sobre la posible morada de Dios es la neurología; de hecho, hace años que se habla de una subdisciplina cuyo nombre lo dice todo: neuroteología. Claro que la realidad depende de los ojos que la miren porque los resultados de los experimentos sirven a unos para demostrar la existencia de Dios, y a otros, para afirmar que son la constatación de que el Supremo es sólo un producto mental más. Los más prudentes dicen: "Estamos biológicamente determinados para encontrar sentido a nuestras vidas. Sin embargo, si Dios es una mera creación de nuestro cerebro o no, todavía no está probado científicamente". Así contestaba Newberg por correo electrónico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Newberg tiene experiencia en la exploración de lo divino en lo humano. Ha tomado numerosas imágenes de los cerebros de monjes de distintas confesiones y de otros voluntarios en estado de meditación u oración profunda. De este modo, ha visto que en los momentos álgidos se producen varios fenómenos neuronales simultáneamente. Aumenta la actividad en las áreas frontales encargadas de focalizar la atención, lo cual corresponde con la concentración propia de los estados de recogimiento profundo; también se observa una sobreactivación del sistema límbico, un grupo de estructuras asociadas a las emociones y a la memoria. Pero el hallazgo más sorprendente fue que al mismo tiempo se desactivan los lóbulos parietales, las regiones situadas aproximadamente debajo de la coronilla en los dos hemisferios. Se podría decir que esta área es la residencia del sentido del yo, es donde radica el concepto de individualidad. La reducción de la actividad durante la meditación o la oración tiene como consecuencia la disolución de las fronteras entre el yo y el entorno y conduce a la sensación de comunión con el universo, de pertenencia a la totalidad. Exactamente lo que describen los que alcanzan un estado profundo de trascendencia espiritual, de misticismo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Uno de los pioneros de la búsqueda de Dios en el laberinto neuronal es Michael Persinger, neurocientífico de la Laurentian University (Canadá), que hace 20 años escribió un libro titulado La base neurofisiológica de la creencia en Dios. Persinger estaba interesado en descubrir por qué personas de distintas confesiones, culturas y estatus sociocultural podían experimentar estados de iluminación tan similares. Para ello comenzó a aplicar campos electromagnéticos débiles, pero muy precisos, al cerebro de quienes se prestasen. El objetivo era encontrar el área cerebral y la configuración electromagnética que permite a algunas personas experimentar la presencia de seres sobrenaturales. El 80% de las personas que se pusieron el famoso casco de Dios describieron cómo se habían encontrado con la divinidad. Aquellos que ya tenían experiencias previas aseguraron que las sensaciones generadas por el casco eran las mismas que las espontáneas. El propio Persinger, no siendo creyente, experimentó un contacto con Dios mientras aplicaba los campos magnéticos a otro. Para este neurocientífico, la morada de Dios se encuentra en los lóbulos temporales, las regiones del cerebro situadas sobre las orejas. Las conclusiones de Persinger estuvieron en entredicho cuando un grupo de investigación sueco no pudo reproducir sus resultados. La polémica se cerró sin un acuerdo claro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Los más evolucionistas se preguntarán qué interés evolutivo puede tener para el ser humano la capacidad para tener experiencias místicas. "El cerebro nos da dos funciones básicas: automantenimiento y autotrascendencia. Nos ayuda a adaptarnos y cambiar a lo largo de la vida. La religión y la espiritualidad también nos proporcionan estas funciones básicas, así que ofrecen beneficios sustanciales al individuo", dice Newberg. Dean Hammer comparte su opinión: "Sostengo que uno de los papeles más importantes de los genes de Dios en la selección natural es proporcionar a los humanos un innato sentido del optimismo". Y el optimismo, opina, "mejora la salud humana y prolonga la vida". De hecho, la mayoría de las personas que han vivido una experiencia mística dicen que su vida mejoró y su percepción del mundo cambió. Según Hammer, ese efecto se debe a que esas personas están obligadas a plantearse "la cuestión más importante de la vida: la consciencia. (?) Sin ella no sabríamos quiénes somos ni adónde vamos. Sin embargo, nunca pensamos en ella". Cabe añadir aquí los estudios que indican que la meditación y las creencias religiosas tienen un impacto positivo en la salud y en la longevidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Los trabajos de Hammer para buscar los genes de Dios parten de estudios con gemelos. Éstos indican que los gemelos coinciden en sus creencias espirituales más que los hermanos no gemelos. Tras rastrear fragmentos de ADN, el investigador identificó un gen conocido como VMAT2. Como todos, presenta unas cuantas variantes que se diferencian entre sí por algunas de las letras que lo componen. Hammer postula que las personas que tienen en su genoma una de ellas tienen mayor tendencia espiritual, más disposición a lo que describe como autotrascendencia. Curiosamente, el supuesto gen de Dios nos remite de nuevo al cerebro porque el VMAT2 controla el uso de un grupo de neurotransmisores muy interesantes. Entre ellos, la dopamina y la serotonina, dos moléculas asociadas con el placer y la felicidad y también con sus reversos: la adicción y la depresión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;Hammer no es el único experto que relaciona la doble hélice con la divinidad. Un científico del prestigio de Francis Collins, responsable del consorcio público que secuenció el genoma humano, afirma que estudiando el código genético ha encontrado a Dios porque una complejidad semejante sólo puede ser obra de un Creador. Eso sí, aclara que no cuestiona la evidencia de la evolución, pero en su opinión la teoría de Darwin no está reñida con la existencia de una inteligencia superior. Gregg Braden, un ingeniero que ha trabajado en el desarrollo aeroespacial e Internet, es otro buscador de lo divino que ha unido elegantemente ciencia y tradiciones espirituales y que también ha encontrado la huella del Creador en la doble hélice. En El código de Dios expone sus investigaciones sobre la Cábala, la lengua hebrea y su paralelismo con los elementos químicos que componen el código genético. Braden propone que el nombre de Dios está escrito en el ADN de cada una de nuestras células, Dios está en nuestro interior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Buena parte de la comunidad científica no quiere ni oír hablar de Dios; unos, porque consideran que son campos radicalmente diferentes, y otros, porque los consideran incompatibles. Entre los últimos se encuentra el ferviente ateo y apasionado discípulo de Darwin Richard Dawkins. Este biólogo británico despliega su armamento para fulminar a Dios y defender la teoría de evolución, que, según él, explica la vida ?su último libro se titula El espejismo de Dios?. Dawkins habla sobre todo de religión, no de espiritualidad, y la considera una amenaza para la ciencia y para los espíritus racionales. Hammer, que lo menciona en varios capítulos de su libro, escribe que "irónicamente, al final ha resultado que Dawkins cree en una religión ?la ciencia? que sigue más por fe que por lógica". Por su lado, Newberg afirma que, "puesto que siempre estaremos atrapados en nuestro cerebro, todos nosotros, desde el más devoto hasta el ateo más recalcitrante, tenemos creencias. Simplemente son diferentes".&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Y en el repaso de la búsqueda científica de la divinidad, es obligado mencionar la física. Michael Faraday, el descubridor de la inducción electromagnética, decía que "toda la materia se mantiene en su lugar gracias a una fuerza. Tenemos que asumir que detrás de esa fuerza existe una mente consciente e inteligente". Casi dos siglos después, la física persigue la llamada partícula de Dios, es decir, el bosón de Higgs. El apodo viene de que esta escurridiza partícula parece haber existido sólo durante una decena de segundos después del Big Bang, pero en su corta existencia podría haber originado toda la materia. A pesar de que los físicos la buscan desde los años sesenta, aún no ha sido detectada. Dios se hace de rogar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom: 0.0001pt; line-height: normal;"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: &amp;quot;Arial&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Algunos metafísicos proponen que Dios ha caído del cielo y que se está despertando en cada individuo para crearse a sí mismo a través de su propia criatura. De modo que tal vez haya que buscar a Dios en las acciones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-3120644046946874880?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/3120644046946874880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=3120644046946874880' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3120644046946874880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/3120644046946874880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/est-dios-en-los-genes-archivado-en.html' title=''/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-5076703224110269275</id><published>2008-09-19T11:56:00.000-07:00</published><updated>2008-09-19T11:57:56.764-07:00</updated><title type='text'>SOmos seres espirituales o simplemente somos lo que nuestro cerebro es?</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; ¿Somos seres espirituales o simplemente somos lo que nuestro cerebro es?               &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sábado, 01 de octubre de 2005&lt;br /&gt;El cerebro humano posee algo que lo distingue esencialmente de otras especies: poseemos 3/4 partes del cortex sin usar al nacer. Estan en blanco y no poseen funciones determinadas. Se llenan con las experiencias vividas tras nacer. Esta flexibilidad nos proporciona una capacidad de entregar cultura y conocimientos a las futuras generaciones de manera distinta a la genética, esto es algo que solo posee el cerebro humano.&lt;br /&gt;Alguien dijo: “Si el cerebro fuera tan simple que pudiéramos entenderlo es que seriamos tan simples que no podríamos entenderlo”. El carácter, la locura, la memoria son contenidos de una complicada matriz de centros del habla, circuitos eléctricos, fibras motoras, etc. Somos lo que nuestra neuroquimica es. Cambia su composición y cambiará inmediatamente la percepción que tengamos del mundo. Cambia la mezcla y el mundo cambia. Entonces la personalidad es química!!. ¿Dónde esta el yo?&lt;br /&gt;Ante la evidencia de la influencia neuroquimica, este es el gran dilema. El cerebro esta compuesto por el Bulbo Raquídeo, Cerebelo, Cerebrum, Cerebro Reptiliano, Cerebro Paleomamifero y Cerebro Neomamifero y Córtex. Cada uno de ellos posee su propia manera de inteligencia, su propia manera de evaluar, su propia subjetividad, sentido espacial y memoria. El Neocortex es el último elemento añadido a esta estructura y la posee el ser humano en mayor extensión que cualquier otra criatura en la tierra. Esto nos ha proporcionado inventiva y capacidad de abstracción( crear una idea a partir de otras).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto quiere decir que somos el resultado de la interacción de tres cerebros distintos actuando coordinadamente. Si se separan resultaría que existiría un cuerpo y tres personalidades, tres individuos distintos. Cada uno creado en un momento de la evolución. Cada nuevo aporte no substituyó el anterior sino que ocupo un nuevo espacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La naturaleza gestó la maquina y nuestra propia experiencia creó al individuo que somos o creemos ser, ¿eso quiere decir que somos una maquina biológica sin alma?, ¿Es el YO, algo metafísico que colabora con el cerebro a modo de intermediación con el cuerpo y con el mundo exterior?. Una cosa es clara: El ser humano es ser humano entre humanos. Un ser humano criado fuera de los códigos y comportamientos humanos aprende a ser algo no humano, algo subhumano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La violencia y la sociabilidad podrían depender en gran medida de la capacidad de expresar afecto y empatia de los familiares sobre los niños. Los países mas afectuosos disfrutan de sociedades mas pacificas y tranquilas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha llegado a la demostración experimental de que el afecto cambia literalmente la física y química del cerebro. Tanto en monos aislados de sus iguales como en humanos con muy escasa interacción con otros seres humanos o con muy poco afecto en la infancia los resultados son clarísimos: autismo y violencia en monos resus y similares reacciones en los humanos. Por eso: ¡Ninguna caricia o afecto debe sobrar cuando se trata de los niños!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema limbico es algo especial: no sabe leer ni escribir, no parece muy dotado pero es quien nos da los valores básicos de la existencia, que nos gusta y que nos gusta de manera “instintiva”, este cerebro reptiliano es de la época en que los animales comenzaron a conquistar tierra firme y lo tenemos hasta hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cerebro y la influencia neuroquímica&lt;br /&gt;Las endorfinas, son drogas que se forman dentro de nuestro propio cuerpo, que producen efectos analgésicos, las cosas placenteras, la emoción ante la música, proporciona premios o castigos según la cultura, la sociedad y el entorno en el cual nos criemos. El comportamiento estaría controlado por la anticipación de este tipo de descargas premio-castigo. Los solitarios compulsivos y satisfechos necesitan menos endorfinas de placer y premio y por eso no necesitan recibir estímulos premiantes desde su exterior: les basta los propios, a diferencia de los solitarios frustrados.&lt;br /&gt;Al parecer los trastornos depresivos tienen cierta predisposición genética ligada a la sensibilidad anormal a un neurotrasmisor, la acetilcolina en el cerebro, pero también tienen origen en el entorno del individuo, otros trastornos como la esquizofrenia también tendrían una influencia genética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Cerebro, el amor y fidelidad&lt;br /&gt;A diferencia de los románticos lo cierto es que el amor se procesa en el cerebro y no en el corazón. Las zonas cerebrales activadas por los sentimientos amorosos son las conocidas por la sensibilidad a la oxitocina, un químico portador de mensajes vinculado con sensaciones como la euforia, el placer y el amor, es tal su importancia que es llamado la “hormona del amor”. La conducta maternal también esta ligada a esta hormona, los cuales fueron demostrados en laboratorios con animales que modificaron su conducta a tal punto de adquirir conductas maternas sin serlo cuando les administraron esta hormona artificialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un estudio con ratones(uno de comportamiento monógamo y otro promiscuo) se descubrieron la influencia de una proteína la vasopresina, en este estudio, en ambos tipos de ratones la ubicación en el cerebro del gen receptor de la vasopresina es diferente. Los ratones monógamos, tienen muchos receptores de vasopresina, mientras que en los ratones promiscuos sencillamente no existen. El experimento consistió en tomar genes receptores de vasopresina de los ratones monógamos e implantarlos en la misma zona del cerebro de ratones promiscuos. El resultado fue sorprendente, los ratones promiscuos adoptaron un comportamiento fiel a sus parejas. El experimento ha despertado gran interés por el significado que pueda aportar a las relaciones humanas, donde la infidelidad afecta a entre un 15% y un 75% de las parejas estables, según diversos estudios.&lt;br /&gt;¿Somos seres espirituales o simplemente somos lo que nuestro cerebro es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El valor y el arrojo tiene una base quimica&lt;br /&gt;En Mayo del 2001 un psiquiatra español descubrio una relación entre la monoamiooxidasa y el valor y arrojo. Parece ser que las personas con escasez de este elemento buscan en acciones arriesgadas la creación de este componente, mientras que las personas que disponen de él en suficiente cantidad no necesitan crear situaciones de tensión (que parece ser las que las generan) para proporcionárselas. Esto significa que las personas que son arriesgadas, audaces, excéntricas y asociales sufrirían de una carencia y tratan de llenarlas con situaciones de riesgo a diferencia de las personas tranquilas, aplomadas, meditativas que tienen poca acción y no necesitan generar mas. El psiquiatra también descubrió que el ser humano aumenta la presencia del monoamiooxidasa(MAO) al ir madurando y envejeciendo, esto explicaría la actitud del ser humano al ir envejeciendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Donde se origina la idea de Dios?&lt;br /&gt;Hasta hace unos 2000 años antes de Cristo el ser humano era bicameral, esto es: no habia introspección y se solían confundir los mensajes internos del hemisferio derecho (mudo, emocional), con voces “divinas”. Cualquier “voz interior” era considerada inspiración directa desde los dioses. Por esto la gran cantidad de mitología y magia en estas épocas de la humanidad. Según esta afirmación la idea de un Dios tendría su origen en nuestro propio pensamiento y emociones generadas por una parte de nuestro cerebro que en realidad no controla el habla, no puede transmitir ideas al exterior directamente y todos los mensajes, teóricos o emocionales deben pasar por el procesamiento del otro lado del cerebro para ser enviados al exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Dr. Michael Persinger de la Universidad de Laurentian, afirma haber conseguido mediante una técnica de estimulación magnética transcraneal(TMS), que varios individuos crean haber sentido la presencia de Dios o alguna experiencia mística similar. En un experimento para intentar aumentar la inteligencia creativa, unos individuos fueron sometidos a una serie de pulsos magnéticos através del craneo, durante los cuales estos decian notar una presencia invisible y sentirse conectados con todo el mundo. El Dr. Persinger piensa que interferencias magnéticas de origen natural podrian estar detras de las experiancias místicas, experiencias paranormales, apariciones fantasmales e incluso abducciones alienígenas. Persinger ya había postulado en 1995 que mediante la estimulación magnética transcraneal (TMS) se podría alcanzar el control de la mente de un individuo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, Persinger está intentando identificar y catalogar esos algoritmos fundamentales, para una serie de pulsos magnéticos específicos que correspondan a una reacción dada en el cerebro. Uno induce las sensaciones misticas mencionadas anteriormente, otro induce una sensación general del bienestar, mientras que otro crea despertar sexual. Persinger cree que otros se podrían descubrir, por ejemplo uno para accionar el sistema inmune.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Neuroteologia&lt;br /&gt;En la neuroteología, los neurólogos y psicólogos intentan descubrir que regiones se activan y desactivan durante la experiencia que parece existir fuera del espacio y tiempo. Por otro lado, las investigaciones recientes se basan en tratar de identificar los circuitos cerebrales que tienen mayor actividad durante la experiencia de la meditación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un experimento publicado por el Dr. Andrew Newberg de la Universidad de Pennsylvania y su colaborador Eugene d’Aquili, utilizan imágenes cerebrales que obtuvieron de Budistas Tibetanos perdidos en la meditación y de monjas Franciscanas durante el rezo profundo para lograr identificar cuál es el circuito espiritual cerebral y para explicar como los rituales religiosos tienen el poder de movilizar a los creyentes y no creyentes por igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia espiritual&lt;br /&gt;El área de orientación requiere información sensorial para realizar sus cálculos. “Si se bloquea la información sensorial a esta región, como se hace durante la intensa concentración al meditar, uno evita que el cerebro produzca la distinción entre el yo y el resto”, dice Newberg. Sin la información de los sentidos, el área de la orientación izquierda no encuentra la frontera entre el yo y el resto del mundo. Como resultado, el cerebro parece no tener opción y “percibe al yo como interminable e íntimamente interconectado con todo,”escriben Newberg y d’Aquili en su libro. El área de orientación derecha, también privada de información sensorial parece permanecer en una sensación de espacio infinito. Los meditadores sienten que han tocado al infinito o al cielo. Pero lo cierto es que “no hay manera de determinar si los cambios neurológicos asociados con la experiencia espiritual significan que el cerebro está causando esas&lt;br /&gt;experiencias.... o si con certeza esta percibiendo una realidad espiritual”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que los científicos nunca resuelvan la pregunta más importante de todas: si nuestros circuitos cerebrales crearon a Dios o si Dios creó nuestros circuitos cerebrales. Cualquiera que uno crea es, finalmente, una cuestión de fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sir John C. Eccles, Neurólogo y premio Nobel de Medicina en 1963 por sus trabajos sobre el cerebro destacó:&lt;br /&gt;Puesto que las soluciones materialistas no consiguen dar cuenta de nuestra singularidad tal como se da en la experiencia, me veo obligado a atribuir la singularidad del yo o alma a una creación espiritual o sobrenatural. Dicho en términos teológicos: cada alma es una nueva creación divina... Afirmo que ninguna otra explicación resulta sostenible... Esto supone reconocer no sólo al Dios trascendente, creador del cosmos, el Dios en el que creía Einstein, sino también al Dios amoroso a quien debemos nuestro ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El dualismo neurofisiológico de Eccles deriva finalmente a un planteamiento religioso puesto que identifica la mente con el alma, objeto de la creación divina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros tiempos se caracterizan por descubrimientos científicos extraordinarios y por sus aplicaciones prácticas. ¿Quién no queda impresionado por ello? No obstante, no olvidemos que el conocimiento y las aptitudes técnicas no llevan a la humanidad a una vida digna y feliz. La humanidad tiene todo su derecho a colocar a aquellos que expresan valores morales por encima de aquellos que descubren la realidad objetiva. Lo que la humanidad debe a Buda, Moisés y Jesús es mucho más importante que el éxito de las investigaciones realizadas por las mentes de científicos. La humanidad debe defender con todas sus fuerzas las enseñanzas de estos grandes hombres si no quiere perder su "raison d"etre", la certidumbre de su destino y la alegría de su existencia.&lt;br /&gt;ZoyZho11&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fuente:&lt;a href="http://www.redplanetaria.com/4/content/view/1605/46/" target="_blank"&gt;http://www.redplanetaria.com/4/content/view/1605/46/&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-5076703224110269275?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/5076703224110269275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=5076703224110269275' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5076703224110269275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/5076703224110269275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/09/somos-seres-espirituales-o-simplemente.html' title='SOmos seres espirituales o simplemente somos lo que nuestro cerebro es?'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-4120761683725842590</id><published>2008-08-27T12:08:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T12:10:42.675-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Biología de la religión&lt;br /&gt;« en: Mayo 24, 2008, 06:32:57 »&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Hay un interesante artículo de Fred H. Previc, psicólogo experimental y neurocientífico, "The role of the extrapersonal brain systems in religious activity" (Previc 2006), donde se elabora un interesante marco teórico sobre el origen neuro-fisio-psicológico de la religiosidad. Tal hipótesis proporciona una plausible base neuronal para un número grande de datos empíricos psicológicos y antropológicos1 que evidencian que la religión es un subproducto 'natural' de nuestro funcionamiento neuropsicológico y evolución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trata en resumen de cómo las capacidades visuoespaciales y extrapersonales pueden ser la base del pensamiento mágico-religioso. De acuerdo con Boyer, Atran, Guthrie, Barrett, Bloom y otros investigadores, la religión emerge de la activación de un sistema de conceptos intuitivos e innatos destinados originalmente para actividades cotidianas como el entendimiento del mundo externo y la interacción social (Teoría de la Mente, agencia, detección de meta, sistema de precaución, sistema de inferencias teleológicas, reconocimiento de rostros). De acuerdo con tales autores, más allá del factor sociocultural implicado en la formación de la doctrina religiosa específica de acuerdo al contexto ambiental, los humanos nacemos con un limitado juego de capacidades cuyo fin es elaborar conceptos sobre el mundo en la medida en que interactuamos con él (sin estimulación no hay desarrollo de las mismas), tales capacidades cognitivas aparecen tempranamente en la infancia (no son aprendidas), y son conceptos, o "teorías intuitivas", que abarcan lo animado, los objetos inanimados, las personas, el reconocimiento de patrones y detectar metas e intenciones en los objetos y las personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas estas funciones implican una capacidad fundamental para, a modo interpretativo, "proyectarse fuera de sí mismo", esto es, elaborar metarrepresentaciones de objetos, eventos y circunstancias que están en un espacio y tiempo real fuera del cerebro. Así pues, el pensamiento mágico-religioso y cósmico-trascendental (común denominador de las religiones2) es uno de los resultados, encontrados en toda sociocultura (Atran y Norenzayan 2005 p. 713, Previc 2006 p. 500), de tal capacidad funcional. Cabe aclarar que, aunque la religiosidad no es la función final de tales sistemas cognitivos-proyectivos, en cambio tampoco es resultado de un funcionamiento anormal de los mismos. Se trata del subproducto natural (predecible aunque no inevitable según Boyer) de funciones destinadas evolutivamente para otros fines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tanto Previc postula que el cerebro humano tiene un espacio virtual (en el que se encuentran los objetos y eventos externos) mediante el cual puede crear metarrepresentaciones y enfocarse hacia él en metas conductuales. Aunque puede resultar ficticio, lo que interesa es que significa que el cerebro-mente puede "proyectarse" (concepto que se tiene desde hace mucho en psicología y filosofía) hacia el tiempo y el espacio reales externos, y cómo explica el pensamiento religioso, pero no sólo esto sino también explica la cognición social, la creatividad, las fantasías, las alucinaciones, los sueños y la inteligencia misma (en tanto que planificación de soluciones). Dejando lo "metafórico", se trata de un sistema de activación de áreas cerebrales específicas que comprende sobretodo el área ventral del lóbulo frontal (cognición social, control emocional, orientación hacia el futuro, creencia/descreencia -Harris) y el lóbulo temporal (asociación visuoespacial, emociones, memoria, lenguaje). El lóbulo temporal directamente se asocia visuoespacialmente al lóbulo parietal (sentido de ubicación en el espacio), a estructuras límbicas (emociones), así como el área prefrontal ventromedial está directamente vinculada a los ganglios basales (recompensa, ritual, aprendizaje) y también al sistema límbico (amígdala). La activación dopaminérgica regula tal sistema ventromedial, y así DA se presenta como el neurotransmisor clave en los procesos y funciones mediados por este sistema. De hecho hay evidencia de que DA propicia el pensamiento mágico-religioso en individuos escépticos (Brugger 2002).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Niveles anormalmente altos de DA sobre-excitan este sistema, lo que resulta implicado en trastornos mentales y alteración del pensamiento religioso (hiperreligiosidad, delirios místicos). En esto también coinciden las observaciones separadas de Boyer y Previc sobre una sobre-activación del sistema de precaución (Boyer) o de la metarrepresentación extrapersonal (Previc 2006).]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al presentarse DA como regulador clave del sistema, éste funciona entonces dirigido por el placer de la motivación y la búsqueda de recompensa (justamente las metas conductuales que están sobre-activadas en los trastornos de ansiedad y las adicciones). Por mi parte agrego otros datos que resultan relevantes: una relación de sustratos neurales de expectativa-recompensa entre 1) la religiosidad (éxtasis místico: caudado, cíngulo anterior, ínsula), 2) el efecto placebo (cíngulo anterior, prefrontal medial, ínsula) y 3) el sistema creencia/descreencia (caudado, cíngulo anterior). Aquí las estructuras gangliobasales y frontolímbicas resultan fundamentales en lo que respecta a expectativa/recompensa, quedando estos resultados enmarcados en la hipótesis de Previc, al ser la metarrepresentación (~ proyección extrapersonal) un eje fundamental en los procesos implicados aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, también agrego datos del registro fósil (paleoneurología) que convergen con Previc al evidenciar un mayor desarrollo en las últimas etapas de la hominización y encefalización, de los lóbulos parietal, temporal y fronto-límbico3. Diversas áreas del lóbulo parietal conforman los substratos nerurales de capacidades como abstracción simbólica y metarepresentación, implicados en capacidades congitivas nucleares del pensamiento mágico-religioso (Boyer 2003, Boyer &amp;amp; Barrett 2006), tal como la agencia sobrenatural4.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de conclusión. Se tiene por un lado un 'sistema' sentado en la vía frontoventral-límbica del sistema visual (el what, ver gráfico), que está mayormente modulado por el sistema de recompensa/expectativa (dopamina). En este 'sistema' también están los módulos de cognición social y regulación emocional. Por otro lado se tiene un 'sistema' formado por diversas áreas y funciones parietales y temporales (conciencia visuoespacial, abstracción, simbolismo, proyección, metarepresentación, memoria, emociones) que a su vez integran las vías dorsal y medial visuales (el where y el when respectivamente). El dominio religioso (Boyer 2008), que consiste fundamentalmente en representaciones mentales 'sobrenaturales' y artefactos y ritual asociados, intuición moral asociada, experiencias místicas/espirituales asociadas, y cohesión endosocial asociada; está integrado por un set de capacidades y procesos «susceptible a varias formas de manipulación cultural» (Atran &amp;amp; Norenzayan 2005 p. 720), asentados en todas éstas grandes áreas cerebrales (sobre todo parietales y temporales), y sería, en términos neurobiológicos, un subproducto de la integración funcional de las vías visuales y la cognición emocional-social.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Ver p.ej. "Evolution and Religion - Darwin’s God", un artículo que resume los más sobresalientes trabajos en el estudio científico de la religión. Se aborda tanto la teoría del subproducto como la adaptacionista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Boyer &amp;amp; Bergstrom 2008: «Lo que el término religión denota está extensamente disputado en la antropología contemporánea y los estudios religiosos (Saler 1993), entonces puede ser de ayuda comenzar con una áspera demarcación del campo de lo que se investiga. Modelos evolutivos, como se supone, explican una colección entera de comportamientos y representaciones mentales que son encontradas en muchos grupos humanos diferentes, incluyendo lo siguiente: representaciones mentales de agentes no físicos, incluyendo a fantasmas, antepasados, espíritus, dioses, demonios, brujas, etc., y creencias sobre la existencia y los rasgos de estos agentes (...)»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Bruner 2003 "Fossil traces of the human thought: paleoneurology and the evolution of the genus Homo". Según el patrón de encefalización en homínidos y simios de Semendeferi y Damasio, resultan sobretodo los lóbulos parietal y temporal los más desarrollados y ciertamente, los verdaderos determinantes de "lo humano" durante nuestra evolución, en lugar de como siempre se ha pensado que lo era el lóbulo frontal. Esto responde más o menos con claridad cuándo pudieron aparecer (o cuándo se hicieron altamente complejos) los conceptos de tipo trascendental-cósmico, entretanto ambas capacidades necesarias para desarrollar conceptos abstractos como "dios", y que evidentemente sí se relacionan con cierto incremento en el tamaño de tales áreas. Es igualmente elocuente que algunas áreas frontales (corteza fronto-límbica) relacionadas a su vez con la religión (emociones y cognición social), también estén más desarrolladas en humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Boyer 2003 "Religious thought and behaviour as by-products of brain function" (y también Boyer &amp;amp; Barrett 2006), establece correlatos neurales para los mecanismos cognitivos envueltos en el pensamiento religioso, indica que la agencia sobrenatural deriva de la activación del sistema de detección de meta (detección de contingencia: surco temporal superior -STS, córtex parietal superior -surco intraparietal derecho), y del sistema de agencia (detección de señales sociales -STS + imitación + empatía: córtex frontal medio, STS, córtex parietal inferior, estructuras subcorticales y límbicas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fuente: foros 100cia: ciencia y tecnología&lt;br /&gt;ciencias de la vida y salud&lt;br /&gt;biología&lt;br /&gt;biología de la religión&lt;br /&gt;Antoniok19&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-4120761683725842590?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/4120761683725842590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=4120761683725842590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4120761683725842590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/4120761683725842590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/biologa-de-la-religin-en-mayo-24-2008.html' title=''/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-2948102066480449138</id><published>2008-08-27T11:46:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T11:47:03.786-07:00</updated><title type='text'>La meditación puede ayudar en ciertas patologías</title><content type='html'>Mariano Sigman: la meditación puede ayudar en ciertas patologías&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mariano Sigman:&lt;br /&gt;Mariano Sigman, Doctor en Neurociencias por la Universidad de Nueva York, es en la actualidad profesor del Departamento de Física de la Universidad de Buenos Aires y del INEBA (Instituto de Nuerociencias de Buenos Aires), así como miembro del Consejo Editorial de Tendencias21. En esta entrevista exclusiva, reflexiona sobre algunos aspectos relacionados con la neurobiología de la meditación, una técnica de introspección que es compartida por la mayoría de las religiones y tradiciones culturales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consiste en la potenciación de los procesos internos que típicamente no acceden a la conciencia.&lt;br /&gt;La meditación es un ejercicio de concentración que tiene que ver con la potenciación de aquello que el cerebro hace cuando aparentemente no hace nada, con potenciar el estado introspectivo. Atrae la atención sobre los procesos internos que típicamente no acceden a la conciencia, ya que casi toda la información que uno trata vive en el subterráneo de la conciencia. La meditación correlaciona con muchos otros procesos cognitivos, la atención, la conciencia, la memoria y, bajo ciertas circunstancias, potencia la posibilidad de actuar sobre ciertas patologías. Entrevista con el neurólogo Mariano Sigman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Hay estudios de neurobiología que dan cuenta de lo que ocurre en el cerebro en el estado meditativo?&lt;br /&gt;El encuentro entre la ciencia moderna y otros rasgos muy tradicionales de la cultura es curioso. Suele ser recibido con una mezcla de entusiasmo y prejuicio. Algo parecido sucede con la acupuntura, la hipnosis o aún de manera menos parecida con hongos, cactus u otras yerbas, que se han utilizado durante mucho tiempo en muchas culturas en busca de ciertos estados mentales.&lt;br /&gt;Y ¿qué es lo que ocurre en el cerebro cuando se medita?&lt;br /&gt;La psicología de la meditación es más evidente aún para el que no la practica que el de otros estados alterados de la conciencia. Se suele usar la metáfora de conciencia expandida y con una acepción implícita de que esta expansión es "hacia adentro". Permite focalizarse sobre procesos que típicamente no acceden a la conciencia. Casi toda la información que uno trata vive en el subterráneo de la conciencia. El puente clásico entre lo consciente y lo inconsciente es la respiración que, la mayoría del tiempo vive en la inconciencia, pero que cada tanto (cuando estamos agitados, fatigados o cuando nos concentramos) salta fácilmente a la conciencia. Es más difícil hacer pasar a la conciencia el funcionamiento del hígado, del corazón o la temperatura a lo largo del cuerpo. También concentrarse en otros cambios ínfimos en nuestro entorno. La meditación es un ejercicio de concentración que tiene que ver con expandir, no necesariamente el rango de lo que procesamos, sino el acceso consciente de estos procesos.&lt;br /&gt;La neurobiología de la consciencia empieza a estudiarse. Dicho brevemente, el cerebro salta entre dos estados coherentes casi todo el tiempo. El primero tiene que ver con el control ejecutivo de estímulos externos. El maneja de cualquier tarea, escribir, entender, comer... El segundo es una especie de fuente interior, introspectiva, que domina el sueño y los sueños diurnos (cuando estamos colgados, cualquiera se da cuenta después de leer una página que no ha entendido nada, que se quedó pensando en algo que emanó de adentro). La meditación tiene que ver con la potenciación de estos estados, con amplificar aquello que el cerebro hace cuando aparentemente no hace nada. También los estados meditativos se corresponden a estados de más coherencia, lo cual es de alguna manera razonable, ya que esta coherencia entre distintos módulos tiene que ver con que la información sea unificable en un estado consciente.&lt;br /&gt;¿Sucede algo similar en el cerebro en otras circunstancias, como el rezo y otras formas de concentración?&lt;br /&gt;El rezo está aún menos estudiado, pero sin duda que cualquier búsqueda de relajación, de concentración, de amplificar un estado introspectivo, de relajarse y poder prescindir de ciertos estímulos que toman la conciencia casi automáticamente, evocan estados parecidos.La hipnosis es una suerte de meditación dirigida. También hay drogas que potencian o simulan estados meditativos. Hay culturas amazónicas que tienen gran cultura en el uso de la ayahuasca (con la asignación de licencias!) y la neurobiología está también, sensatamente, tratando de entender estos procesos.&lt;br /&gt;¿Cómo considera la ciencia a la meditación? ¿Cómo una forma de descanso del cerebro? ¿Cómo un estado especial?&lt;br /&gt;Es, como te decía antes, más bien la potenciación de un estado. Un punto importante es que el cerebro nunca se detiene. Hace algún tiempo, Marcus Raichle, un investigador en Estados Unidos, se dedicó a entender qué es lo que hace el cerebro cuando aparentemente no hace nada. Encontró que este es un proceso activo que se opone dialécticamente a un estado ejecutivo. La meditación tiene que ver por una parte por potenciar el estado introspectivo. En una colaboración de lo más simpática entre la Universidad de Wisconsin y el monasterio Shechen, en Nepal, mostraron que budistas con gran práctica en meditación tienen un estado neuronal distinto al de los no meditadores, fundamentalmente en la presencia de ciertos ritmos y estados de sincronización que se han relacionado con la mediación de procesos al estado conciente. Esta diferencia de base se amplifica enormemente durante la meditación en proporción a la percepción introspectiva del estado meditativo.&lt;br /&gt;¿Se ha comprobado si tiene beneficios concretos para la salud? ¿Cuáles?&lt;br /&gt;La meditación correlaciona con muchos otros procesos cognitivos, la atención, la conciencia, la memoria. Existen por supuesto distintas formas de meditación. Uno sospecha que bajo ciertas circunstancias, la mejora del acceso consciente debiera potenciar la posibilidad de actuar sobre ciertas patologías y hay muchas evidencias anecdóticas que así lo sugieren. Yo no conozco ningún estudio que haya medido sistemáticamente una mejora en la salud en relación a la meditación.&lt;br /&gt;Es, por otra parte, muy difícil de hacer, ya que los meditadores con gran práctica suelen además tener vidas muy particulares, con otras dietas, otros ritmos de sueño, otras costumbres y se haría muy difícil saber cual de todos estos factores contribuyen a una buena salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sábado 20 Enero 2007&lt;br /&gt;http://www.tendencias21.net&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-2948102066480449138?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/2948102066480449138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=2948102066480449138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2948102066480449138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2948102066480449138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/la-meditacin-puede-ayudar-en-ciertas.html' title='La meditación puede ayudar en ciertas patologías'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-8975703611662864417</id><published>2008-08-27T11:27:00.001-07:00</published><updated>2008-08-27T11:27:33.782-07:00</updated><title type='text'>El gen de Dios: gen VMAT2</title><content type='html'>neurona-salvaje&lt;br /&gt;Estamos en un momento culminante de la travesía sensible en el planeta Tierra, víspera de un itinerario sin precedentes en el hecho de "ser humanos", o sea, rumbo al "homo cosmicus", la siguiente epopeya universal de la sensibilidad psíquica. No somos personas que a veces tienen experiencias espirituales, sino seres espirituales implicados en experiencias humanas. Quien lo entiende y asume, no necesita más detalles.&lt;br /&gt;05 noviembre 2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"PUENTE ENTRE RELIGIÓN Y CIENCIA"&lt;br /&gt;DICE QUE LA FE ESTÁ DETERMINADA POR LA BIOLOGÍA HUMANA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El genetista Dean Hamer asegura que el VMAT2 es el "gen de Dios"&lt;br /&gt;04.11.2006&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor genetista Dean Hamer afirma que la fe está determinada por la biología humana, según publica en su libro 'El gen de Dios' (La Esfera de los Libros), que saldrá a la venta en España el próximo 7 de noviembre. Asegura que el VMAT2 es el "gen de Dios". El autor se basa para exponer estas afirmaciones en los últimos descubrimientos en Genética del comportamiento y en Neurobiología. Hamer, cuyo libro se subtitula precisamente 'La investigación de uno de los más prestigiosos genetistas mundiales acerca de cómo la fe está determinada por nuestra biología', sostiene que la respuesta está en los genes del hombre y que la espiritualidad es una de sus herencias básicas, un instinto que proporción un sentido de la vida y valor para superar dificultades y pérdidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, también incrementa las probabilidades de supervivencia reproductiva del ser humano porque ayuda a reducir el estrés, previene enfermedades y aumenta la esperanza de vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, según explica, ha analizado la composición genética de unos 1.000 individuos de diferentes edades y contextos sociales y ha comparado muestras de sus ADN con una escala que mide la espiritualidad, "consiguiendo identificar un 'gen de Dios' específico, el VMAT2, que demuestra cómo ésta se manifiesta en el cerebro".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"PUENTE ENTRE RELIGIÓN Y CIENCIA"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro, según detalla, no busca confirmar la existencia o la inexistencia de Dios, "sino tender un puente entre la religión y la ciencia": Cómo sentimos a Dios, La diferencia entre espiritualidad y religiosidad, Identificación transpersonal, ¿Mente o materia?, El poder de la oración, La curación por la fe o Cultura y ADN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La pregunta '¿Existe Dios?' puede ir más allá de la ciencia, pero la pregunta '¿Por qué creemos en Dios?', en otras palabras, el intento de entender el mecanismo a través del cual trabaja nuestra creencia en Dios o en un poder más alto, está potencialmente dentro de nuestra capacidad de comprensión", argumenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, el autor advierte de tres "limitaciones importantes" de su libro: que no es una explicación total de la espiritualidad; que la investigación sobre el comportamiento genético solamente puede explicar diferencias individuales, no características generales de la especie; y que éste es un libro sobre lo que los humanos creen, no sobre si esas creencias son verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hamer es autor de 'The Science of Desire', incluido en la lista de libros sobresalientes de 'The New York Times' y de 'Living with Our Genes'. Ha publicado más de cien artículos en revistas de ciencia tanto académicas como divulgativas junto a sus colaboradores del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos. Doctorado por la Universidad de Harvard, ha sido galardonado con numerosos premios, entre los que destaca el 'Ariens Kappers Award for Neurobiology'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde Inglaterra nos llegan noticias del trabajo de Dean Hamer, genetista que dice haber encontrado una relación entre el gen VMAT2 y la predisposición de las personas a tener creencias religiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Genetista afirma haber encontrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el gen 'religioso' en humanos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Elizabeth Day - LONDON SUNDAY TELEGRAPH&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LONDRES — Un genetista molecular estadounidense ha llegado a la conclusión, después de comparar más de 2.000 muestras de ADN, que la capacidad de una persona para creer en Dios está relacionada con la química cerebral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus hallazgos han sido criticados por los líderes clericales, que desafían la existencia de un “gen de Dios” y dicen que la investigación mina uno de los principios fundamentales de la ge – que la iluminación espiritual se alcanza a través de la divina tranformación y no gracias a los impulsos eléctricos cerebrales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dean Hamer (en la foto), director de la Unidad de Regulación de la Estructura Genética en el Instituto Nacional para el Cáncer, ubicado en Bethesda, pidió a unos voluntarios que le respondieran a 226 preguntas para determinar el nivel de espiritualidad con el que se sentían conectados al universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuanto mas alta era la puntuación, mayor era la habilidad de esa persona para creer en una gran fuerza espiritual, y el Sr. Hamer encontró que en estas personas, la probabilidad de compartir el gen VMAT2 también era mayor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudios en gemelos demostraron que aquellos con este gen, un transportador vesicular de monoaminas que regula el flujo de elementos químicos que alteran el humor en el cerebro, tenían mayores probabilidades de desarrollar creencias religiosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según comentó, crecer en un ambiente religioso tiene poco efecto sobre las creencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sr. Hamer, quien en 1993 afirmó haber identificado una secuencia de ADN relacionada con la homosexualidad masculina, comentó que la existencia del “gen religioso” explicaba por qué algunas personas tienen mayor aptitud para lo espiritual que otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Buda, Mahoma y Jesús compartían todos una serie de experiencia místicas, o alteraciones en la consciencia, y por ello probablemente portaban este gen”, comentó. “Esto significa que la tendencia hacia lo espiritual es parte de la configuración genética. Esto no es algo que pase estrictamente de padres a hijos. Podría saltarse una generación, es como la inteligencia”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus hallazgos, publicados en el libro “El gen de Dios: cómo la fé se configura en nuestros genes”, están siendo recibidos con gran escepticismo por mucha gente de la jerarquía religiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reverendo John Polkinghorne, miembro de la Royal Society y teólogo canónigo en la Catedral de Liverpool, dijo: “La idea de que existe un gen de la religiosidad va contra mis convicciones teológicas personales. No se puede reducir la fe al mínimo común denominador de la supervivencia genética. Esto demuestra la pobreza del pensamiento reduccionista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El reverendo Walter Houston, capellán del Mansfield College en Oxford, y profesor de teología comentó: “La creencia religiosa no está relacionada solo con la constitución de una persona, sino con la sociedad, la tradición, el carácter; todo cuenta. Poseer un gen que puede hacer todo eso, me parece bastante improbable”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Sr. Hamer insistió, no obstante, en que su investigación no se opone a la creencia en Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Las personas religiosas pueden señalar la existencia del gen de Dios como un signo más del ingenio del creador, una forma inteligente de ayudar a los humanos a reconocer y abrazar su presencia divina”, añadió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-8975703611662864417?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/8975703611662864417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=8975703611662864417' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8975703611662864417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/8975703611662864417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/el-gen-de-dios-gen-vmat2.html' title='El gen de Dios: gen VMAT2'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-9221812237407337188</id><published>2008-08-27T11:21:00.001-07:00</published><updated>2008-08-27T11:21:48.135-07:00</updated><title type='text'>Un cerebro empatico?</title><content type='html'>Neurociencia&lt;br /&gt;¿Un cerebro empático?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Gaspar Segafredo&lt;br /&gt;Ilustraciones: Natalia Deganis&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"El hombre se torna un Yo a través del Tú."&lt;br /&gt;Martin Buber, Yo y Tú&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La empatía, hasta hoy abordada principalmente por el área religiosa, filosófica y humanista, parece adoptar también forma neuronal y fundamento científico.&lt;br /&gt;El cristianismo la explica con la caridad y el "ama al prójimo como a ti mismo". También aparece en el llamado a la compasión hacia todos los seres, propio del budismo; el respeto hacia las otras vidas del islamismo, porque "quien salva la vida de un hombre, salva a la Humanidad entera". En palabras del filósofo Martin Buber, la extrema importancia del Tú en el Yo: "Me realizo al contacto del Tú; al volverme Yo, digo Tú. Toda vida verdadera es encuentro". O la lisa y llana necesidad de ser solidario y aliviar el sufrimiento del otro. ¿Será capacidad innata en el hombre?&lt;br /&gt;Todas estas posturas filosófico-religiosas y humanas, tendrían ahora, aparte del sustento espiritual y ético, una base biológica. Esta situación peculiar es resultado de un reciente descubrimiento de las neurociencias, pertinentemente bautizado "neuronas espejo". Vilayanur Ramachandran, director del Centro de Cerebro y Cognición de la Universidad de California, las llama "neuronas Dalai Lama".&lt;br /&gt;En términos funcionales, estas células constitutivas de todo cerebro humano, permitirían sentir lo que siente el otro. Tanto la alegría como el sufrimiento, la angustia o la sorpresa. Con una serie de resultados, que explicarían capacidades humanas como la imitación, la aprensión y, como supuesto tal vez más arriesgado, la intuición y la telepatía. Sin embargo, "debemos ser cautelosos, no queramos atribuirle todo de golpe, como siempre se hace con lo nuevo", dice el neurólogo Héctor Figini en diálogo con MYRIADES 1. Detengámonos un poco entonces, y veamos las tan cotizadas pruebas de la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descubrir neuronas espejo&lt;br /&gt;Habrá que explorar los argumentos de quienes observaron por primera vez tan particulares células. La historia de esta conquista científica se remonta a principio de la década pasada y, como suele suceder, la "casualidad" fue determinante. En la Universidad de Parma (Italia) el equipo de investigación de Giacomo Rizzolatti estaba estudiando la actividad de un área cerebral directriz de la planificación y realización de movimiento.&lt;br /&gt;Se habían implantado electrodos en el cerebro de un mono. Sus reacciones eran positivas: cuando tomaba y movía maníes con sus manos, ciertas neuronas reflejaban actividad. La sorpresa surgió cuando, al ver a una persona frente a él agarrar maníes y llevárselos a la boca, activó los electrodos, mientras que su cuerpo permanecía inmóvil. El cerebro estaba funcionando como si también él estuviera llevándose los maníes a la boca. "Nos llevó varios años creer lo que estábamos viendo", admitió el neurólogo Rizzolatti.&lt;br /&gt;Otro de los investigadores, Vittorio Gallese, recuerda en su reciente libro L'enigma del autismo: "Al principio pensamos que la activación -de dichas neuronas en el primate- dependía de la observación de un movimiento ajeno, pero al pasar a estudios en el hombre, entendimos que el mecanismo también se relaciona con las emociones y sensaciones táctiles experimentadas por el otro".&lt;br /&gt;En otras palabras: "Nos alcanza con percibir un sentimiento en un rostro o notar que la mano de otro es acariciada para estimular una sensación correspondiente dentro de nuestro propio cerebro. Son las neuronas espejo que se activan exactamente en las mismas áreas cerebrales de quien vive la experiencia en primera persona", dice Gallese. Así se explica el dolor que uno siente al observar a quien lo padece, o la alegría que contagia ver a un niño reír mientras juega.&lt;br /&gt;Por otra parte, "en cuanto a la práctica clínica que tiene el hallazgo, se descubrió que los autistas tienen un mal funcionamiento de estas neuronas", cuenta Figini. El estudio de la psiquiatra estadounidense Mirella Dapretto confirmó la carencia en la activación de neuronas espejo en quienes padecen autismo. "Este mal funcionamiento podría explicar el déficit social que sufren", sostiene Dapretto en un artículo de la revista Nature Neuroscience. Por eso, los autistas estudiados no se inmutaban al observar rostros con expresiones fuertes (que variaban de la ira a la felicidad), para demostrar una hipotética insuficiencia empática.&lt;br /&gt;Otro dato a tener en cuenta: las investigaciones dirigidas por Christian Keysers y Valeria Gazzola de la Universidad de Groningen (Holanda) no sólo confirmaron la diversidad sensorial captada por las neuronas espejo, sino también que la gente con puntaje más alto en tests de empatía registra mayor actividad en estas células.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y ahora qué?&lt;br /&gt;Nuestro cerebro captaría y reproduciría el movimiento del otro y lo sentido por el prójimo; como si uno mismo lo estuviera viviendo.&lt;br /&gt;"El mensaje más importante de las neuronas espejo es que demuestran que verdaderamente somos seres sociales. La sociedad, la familia y la comunidad son valores realmente innatos", sostuvo Rizzolatti en una reciente entrevista con El País.&lt;br /&gt;También se explica la capacidad de adquirir cultura y aprendizaje: "La imitación es la base de la cultura". Sin ir más lejos, el niño comienza a hablar al copiar sonidos e indicaciones de su madre. Por eso que los conocimientos -tradiciones, ciencias, artes, técnica-, no se disipan en la historia: se transmiten entre generaciones, gracias a esta capacidad de enseñanza-asimilación.&lt;br /&gt;Así, "las neuronas espejo proveen una base biológica muy poderosa para la evolución de la cultura", según afirma Patricia Greenfield, psicóloga estudiosa del desarrollo humano en la Universidad de California (Los Angeles, EE UU]), citada por el The New York Times. "Ahora vemos que las neuronas espejo absorben la cultura directamente, con cada generación que enseña a la que sigue al compartir socialmente, por imitación y observación", especifica.&lt;br /&gt;Por su parte, Figini habla de los códigos transmitidos desde la comunicación no verbal, cuya intención sería captada gracias a las neuronas espejo. Gestos como alzar los hombros como señal de impotencia, o abrir de par en par boca y ojos de par en par por la sorpresa. Pero, "lo más llamativo resulta ser que esa posibilidad expresiva y su interpretación ya están presentes en la primera infancia, antes del desarrollo funcional de la corteza cerebral y de las capacidades verbales". ¿Quién se lo enseñó? ¿El bebé lo trae desde el útero?&lt;br /&gt;Entrevistado por MYRIADES 1, el psiquiatra y filósofo Carlos Menegazzo, quien participó en un ateneo de neurociencia sobre neuronas espejo en Buenos Aires, propone una respuesta: "Si las neuronas espejo son lo que dicen, pueden relacionarse con la cultura previa de los ancestros, la traída desde el vientre materno, gracias a la vida intrauterina que capta esa transmisión de generación en generación, ya investigada desde la psicología profunda. Hay aquí un encuentro entre neurología y psicología profunda".&lt;br /&gt;Tras esa reflexión, Menegazzo acentúa que "la neurología y la biología dan base rigurosa y exacta a escenarios que antes acaso eran considerados sólo metafísicos; es un hecho importante".&lt;br /&gt;De ahí en más, se nombran incluso conceptos habitualmente tabú para la comunidad científica:  intuición, telepatía. Pero las palabras provienen de un neurocientífico y no de un vidente: "(Las neuronas espejo) permiten leer la mente porque te ayudan a entender sus intenciones", dice Marco Iocobini, investigador de la Universidad de California. Presentan la posibilidad de "dar motivos neurológicos para lo que llamamos como telepatía, la transmisión de las emociones y la captación de pensamientos", aporta Menegazzo.&lt;br /&gt;Al respecto, Rizzolatti agrega: "Estas neuronas se activan incluso cuando no ves la acción, cuando hay una representación mental. Su puesta en marcha se corresponde con las ideas. La parte más importante de las neuronas espejo es que es un sistema que resuena. El ser humano está concebido para estar en contacto, para reaccionar ante los otros".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alimentar la mente: agresión o solidaridad&lt;br /&gt;Pero, atención: las neuronas espejo no sólo reflejan la naturaleza social del hombre y su innata necesidad de convivir en relación. También indican la atención que debe prestarse a los estímulos que las activan, especialmente en los más pequeños. Porque todo lo visto y percibido lo estaríamos vivenciando indirectamente. Esto incluye observar escenas de violencia "en vivo", o desde películas y videojuegos. O, por el contrario, expresiones de cariño y felicidad en libros, dibujos, juegos, la relación de los padres, y muchos etcéteras. No por nada los hijos suelen parecerse a sus padres tanto en el aspecto físico como el mental y actitudinal.&lt;br /&gt;"Hace falta mucho cuidado con lo que uno se mete en la cabeza: porque es como si estuvieras participando sin hacerlo directamente", sostiene el doctor José Trave, quien hace poco coordinó un ateneo de neurociencia sobre neuronas espejo en Buenos Aires. Cita una investigación sobre el resultado negativo de los videojuegos violentos en la persona, a través de la inconsciente vivencia y estimulación resultante de esa violencia, que de virtual muta a cerebral. "Esos juegos en los cuales uno se dedica a ver cómo mata al otro dejan una suerte de placer; algo motivado virtualmente en el cerebro; lo logró con la máquina y a lo mejor luego lo lograría si tuviera un revolver", opina Figini.&lt;br /&gt;"Aunque sea algo ya sabido, hoy las neuronas espejo lo reconfirman: son cosas que se aprenden, se asimilan", concluye Trave en diálogo con MYRIADES 1 .&lt;br /&gt;Según Menegazzo podría resumirse en esta fórmula: somos lo que comemos, física, mental y espiritualmente. "Al igual que la carroña alimenticia amputa materialmente en lo físico, la carroña mental y espiritual, mutila la mente y el alma. Este nuevo descubrimiento está dando un sustento biológico, pero no olvidemos que somos una unidad de elementos; el biológico es uno".&lt;br /&gt;Sin embargo, vale la aclaración del neurólogo Figini: "No debemos olvidar que existen muchos más factores, como la personalidad. Y el control de toda actividad depende de la zona más reciente de la corteza cerebral, la más racional, sobre todo del lóbulo frontal".&lt;br /&gt;Al observar los rasgos del fenómeno, también surge la "posibilidad de accionar sobre ese tipo de células para estimularlas y mejorarlas, en pro de una mayor participación, del amor hacia el otro". Consciente de que sueña con los ojos abiertos, Trave aclara: "por ahora, estamos especulando".&lt;br /&gt;"Todas las habilidades, cuando uno las usa se desarrollan", recuerda Menegazzo, para afirmar la potencialidad de profundizar la comprensión del otro, "de la otredad, salir de este individualismo extremo que nos ata, y daña". Con el mismo precepto de que "todo lo que se practica, se alimenta", Figini da un ejemplo: "Es probable que los actores tengan mucho más entrenamiento en las neuronas espejo porque saben muy bien reproducir lo que sufre otra persona y lo hacen constantemente".&lt;br /&gt;Por otra parte, los tres especialistas consultados perciben una gran oportunidad de nexo entre la neurología y la psicología, lo cerebral y lo mental; disciplinas netamente separadas, hasta ahora.&lt;br /&gt;El enfoque de Menegazzo también indaga cuestiones epistemológicas: "Parece que éste se suma a varios descubrimientos actuales orientadas hacia el reencuentro, el religar, volver a una ciencia que incluya a lo sagrado, lo profundo".&lt;br /&gt;Entre todas las discusiones que suscitan las neuronas espejo, también está el viejo debate sobre la esencia humana. Ya no habría excusas: incluso en su dimensión biológica, el hombre no necesariamente es lobo del hombre, sino más bien: el hombre es imagen del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicación: Octubre 2006&lt;br /&gt;www.myriades1.com&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-9221812237407337188?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/9221812237407337188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=9221812237407337188' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/9221812237407337188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/9221812237407337188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/un-cerebro-empatico.html' title='Un cerebro empatico?'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-2433977697037009033</id><published>2008-08-27T11:19:00.001-07:00</published><updated>2008-08-27T11:19:38.731-07:00</updated><title type='text'>Creer en Dios es biologico</title><content type='html'>Creer en Dios es biológico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una nueva ciencia, denominada Neurobiología de la Religión, ha identificado las zonas del cerebro que participan en las experiencias místicas y descubierto que pueden ser estimuladas deliberadamente. Asimismo, ha establecido que las experiencias religiosas se viven de acuerdo con cada cultura y que el cerebro ha creado su necesidad como parte del proceso evolutivo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Científicos de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, especializados en la nueva ciencia de la Neurobiología de la Religión, han podido establecer los mecanismos cerebrales de las experiencias religiosas, a partir de unos experimentos realizados con místicos que se prestaron voluntariamente a ser observados en estado de meditación y de oración.&lt;br /&gt;Según pudo establecer la investigación dirigida por Andrew Newberg, el cerebro sufre ciertas modificaciones que facilitan al sujeto la sensación de unidad con el universo, la profunda admiración por la belleza de Dios, la apreciación profunda de la música y la capacidad de compartir una experiencia mística con otras personas.&lt;br /&gt;Para los científicos de Filadelfia, el interés de las religiones en el ritual forma parte de la necesidad del cerebro de marcar como significativos algunos acontecimientos, al igual que la música que acompaña a las ceremonias religiosas.&lt;br /&gt;El hemisferio izquierdo del cerebro se asocia con la imagen del propio cuerpo que tiene el sujeto y el hemisferio derecho con el contexto espacio temporal en el que el cuerpo desenvuelve su experiencia. Cuando se alcanza un estado de atención profunda, el cerebro se desconecta de las sensaciones externas que alimentan estas regiones cerebrales, propiciando la sensación de unidad con el universo propia de los místicos.&lt;br /&gt;La región límbica, por su parte, que es la que permite al sujeto señalar los acontecimientos más significativos de su vida, está asociada con las sensaciones de belleza que se perciben en estados místicos. Estos estados son difíciles de transmitir porque se componen de efectos visuales y sensitivos, que sí pueden relatarse, pero también de experiencias personales que no pueden ser compartidas.&lt;br /&gt;De estos experimentos se desprende la importancia de ciertas regiones de los dos hemisferios del cerebro y del sistema límbico para las experiencias religiosas. Estas experiencias responden a una necesidad profundamente arraigada en la especie humana, que ha sido creada por el cerebro en su proceso evolutivo, y son comunes a todas las épocas y culturas.&lt;br /&gt;Estos procesos cerebrales a veces se activan a causa de una enfermedad como la epilepsia, que en ocasiones ha permitido a enfermos vivir una especie de experiencia mística en medio de sus espasmos. Dostoyevsky en la literatura o San Pablo, Juana de Arco o Teresa de Jesús en la religión, podrían haber padecido ataques epilépticos como parte de su experiencia literaria o mística, según los investigadores de Filadelfia.&lt;br /&gt;En apoyo de esta teoría figura el testimonio de algunos neurocirujanos, que durante intervenciones quirúrgicas han provocado ocasionales sensaciones religiosas en sus pacientes. Asimismo, la enfermedad de Alzheimer, que cursa con una pérdida del interés por lo religioso, tiene la característica de dañar al sistema límbico.&lt;br /&gt;Estos descubrimientos permiten fomentar artificialmente las experiencias religiosas y traen consigo la pregunta de si Dios y las vivencias místicas no son exclusivamente el resultado de procesos cerebrales que incluso podríamos provocar deliberadamente, al igual que el estado del sueño inducido o la hipnosis.&lt;br /&gt;La experiencia desarrollada al respecto por Michael Persinger, de la Universidad de Laurentian, Ontario, a partir de una técnica de estímulo cerebral, establece que cuatro de cada cinco personas pueden percibir una experiencia expectral por efecto de estímulos provocados y que cada una de ellas ve cosas de acuerdo con sus creencias. Este experimento ha desvelado que la experiencia mística consiste no sólo en lo que vemos y vivimos, sino también y en la misma medida en lo que interpretamos.&lt;br /&gt;Muchos ven en estos descubrimientos que todo, incluidas las experiencias místicas, son productos cerebrales sin base real, pero los científicos protagonistas de estas investigaciones consideran que, si Dios existe, resulta lógico que haya concebido funciones cerebrales capaces de conocerle.&lt;br /&gt;En cualquier caso, lo único que dice la ciencia es que las experiencias místicas tienen, como las demás experiencias humanas, una base biológica que hoy conocemos mejor que ayer, pero que todavía desconocemos en gran medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más información:&lt;br /&gt;La investigación ha sido recogida en el libro Why God Won't Go Away, Andrew Newberg, Eugene d'Aquili and Vince Rause,Ballantine Books, 2001.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://archive.newscientist.com/archive.jsp?id=22874400&lt;br /&gt;(para el acceso a esta página es preciso suscribirse gratuitamente al servicio y luego conectarse al enlace señalado)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre la religión y el cerebro:&lt;br /&gt;http://www.genaltruista.com/notas/00000239.htm&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Retour haut de page&lt;br /&gt;AUTOR : Eduardo Martínez    FECHA : 08 août 2001&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-2433977697037009033?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/2433977697037009033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=2433977697037009033' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2433977697037009033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/2433977697037009033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/creer-en-dios-es-biologico.html' title='Creer en Dios es biologico'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-707804793698591835</id><published>2008-08-27T11:14:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T11:17:48.797-07:00</updated><title type='text'>Que idioma habla Dios ? Francisco Mora Teruel</title><content type='html'>Artículo publicado en La Revista El Cultural. El Mundo 7-07-2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué idioma habla Dios?&lt;br /&gt;por Francisco Mora Teruel&lt;br /&gt;Doctor en Medicina, catedrático de Fisiología Humana&lt;br /&gt;en la Universidad Complutense de Madrid&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué idioma hablaría una persona aislada desde su nacimiento&lt;br /&gt;de toda relación con sus semejantes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El catedrático de Fisiología Francisco Mora analiza la capacidad del ser humano para el habla y su predisposición individual para el aprendizaje a través de algunos ejemplos surgidos a lo largo de la historia del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué lengua utilizaron por primera vez Adán y Eva en sus conversaciones en el Paraíso y con el mismo Dios? ¿Acaso Dios no debió darles su propio idioma, el lenguaje a partir del cual derivaron todas las demás lenguas? ¿En qué idioma habló Dios a Moisés en el Monte Sinaí? ¿Lo hizo en hebreo? ¿Habló Dios a Jesús en arameo? Estas preguntas, a todas luces ingenuas para nosotros hoy, no lo fueron tanto para muchos Reyes y filósofos que a lo largo de la historia se preguntaron y reflexionaron sobre cuál sería, entre las miles de lenguas habladas, el idioma más natural del hombre. Es decir, aquel que lejos del aprendizaje del padre, de la madre o del entorno social, Dios dio al hombre en el inicio de su despertar como hombre para comunicarse por primera vez con sus semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se han descrito muchas experiencias en las que se ha buscado descifrar y dar contestación a este enigma. Unas proceden de la fantasía. Otras, más documentadas, de experimentos realizados con niños. Otras, definitivas, las obtenidas más recientemente en seres humanos aislados completamente de otros seres humanos en los primeros años de su existencia. Se cuenta que tratando de contestar a esta pregunta un faraón de Egipto, Psammenthicus, y varios reyes entre ellos el Rey Jaime IV de Escocia, aislaron a niños recién nacidos para comprobar después con qué idioma se expresaban y descubrir así el idioma más genuinamente humano y por tanto el más cercano a Dios. Pero quizá la historia más documentada es aquella del emperador Mogol Akbar Khan, a principios del siglo XVI, que mandó aislar varios niños recién nacidos al cuidado de personas sordomudas y con la prohibición absoluta de que nadie tuviese ningún contacto verbal con ellos. Cuando los niños crecieron los mandó llamar a su presencia. El Emperador, según describió un jesuita en su Historia General del Imperio Mogol en el año 1708, se rodeó previamente de gentes conocedoras de todas las lenguas para entre todas poder descifrar el lenguaje de los niños. Y fue entonces cuando el emperador descubrió que los niños no hablaban nada. Eran mudos. El idioma genuino del hombre, si alguno, era claramente el silencio. Hoy hay recogidas documentalmente historias de niños completamente aislados por sus padres o perdidos en la selva cuando no debían tener más de un año de edad. Cuando algunos de estos niños fueron encontrados con edades entre 4 y 6 años no hablaban absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se expresaban con contracciones extrañas de los músculos de la cara, raras vocalizaciones y gesticulaciones explosivas de los brazos. El caso de Johan recogido por unas monjas en un orfelinato de Burundi es ilustrativo. Se perdió a lo visto cuando la guerra entre watusi y hudu en los alrededores del lago Tanganika, allá por los principios de los años 70 y fue recogido por unos pastores que lo descubrieron viviendo en una colonia de chimpancés. El niño era mudo y andaba apoyado de brazos y piernas. A pesar de un intenso aprendizaje durante años no logró aprender a hablar. Y es que el lenguaje, el habla, no es algo con lo que se nace. Ciertamente, se nace con la potencialidad de hablar, es decir, se nace con un cerebro que alberga los circuitos neurales para el lenguaje, pero esos circuitos nunca van a funcionar a menos que se registre en ellos el habla de nuestros semejantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo el aprendizaje logra convertir en hecho aquello que existe en potencia. Se nace con un disco cerebral en el que poder grabar pero que nada contiene si no se graba en él. En otras palabras, el habla no es patrimonio de un hombre único y aislado. El habla es un patrimonio social, es un bien común de todos los seres humanos. Bien común, además, adquirido a lo largo de varios millones de años de evolución del cerebro y no dado por ningún Dios en ningún momento determinado. Ya en el hombre de hace dos millones de años se ha podido reconocer las trazas de las estructuras cerebrales que posteriormente han dado lugar a los circuitos del habla. Y es posible que tan sólo sea hace unos 100.000 años que la corteza cerebral haya alcanzado los últimos peldaños de esa complicada escalera evolutiva que ha dado lugar al habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda que tanto el emperador Mogol como quienes hicieron estos experimentos desgraciados alcanzaron a contestar la pregunta sobre el origen del habla. Y la contestación es que si algún idioma Dios dio al hombre en sus orígenes es claramente el idioma de los gestos y el silencio. De lo que se deduce además, que no hay libro alguno que exprese, en ningún idioma, el verbo directo de Dios. Dios, si existe, es silencio y cualquier libro que hable de ese silencio ha sido filtrado por el cerebro humano. Y esto nos lleva a comprender que la interpretación humana de ese silencio, su desciframiento y su traducción en forma de lenguaje, es tan individual como lo es cada cerebro en cada uno de los más de seis mil millones de habitantes que pueblan la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; © MORA TERUEL, Francisco&lt;br /&gt;7–07–2005&lt;br /&gt;Revista El Cultural. El Mundo (Versión digital)&lt;br /&gt;Permiso expreso del autor para su publicación en Realidad y ficción (3 de noviembre de 2005)&lt;br /&gt;Foro de Realidad y ficción.&lt;br /&gt;www.realidadyficcion.org&lt;br /&gt;www.filosofiayliteratura/textos/lenguajedios.htm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-707804793698591835?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/707804793698591835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=707804793698591835' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/707804793698591835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/707804793698591835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/que-idioma-habla-dios-francisco-mora.html' title='Que idioma habla Dios ? Francisco Mora Teruel'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-6104774136631649687</id><published>2008-08-27T11:11:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T11:13:52.373-07:00</updated><title type='text'>Extracto del artículo publicado en La experiencia mística, de  Francisco Mora Teruel</title><content type='html'>Extracto del artículo publicado en La experiencia mística. Ed. Trotta, 2004&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerebro y experiencia mística&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco Mora Teruel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor en Medicina, catedrático de Fisiología Humana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en la Universidad Complutense de Madrid&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mientras nuestro cerebro sea un arcano, el Universo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;reflejo de su estructura, será también un misterio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santiago Ramón y Cajal, Charlas de café&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La idea central de este capítulo[1] es establecer una posible aproximación entre el fenómeno de la experiencia mística y el funcionamiento del cerebro. Cada vez más se hace necesario establecer ese puente entre disciplinas científicas y el mundo del humanismo, lo que incluye a la religión. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Pero ¿es posible lanzar un puente entre ciencias y humanidades en cuanto se refiere a la religión y, más específicamente, al fenómeno místico?, ¿es posible hablar de cerebro (que a la postre son células y moléculas) y relacionarlo con aquello otro que son experiencias personales, mundo subjetivo y palabras que vehiculizan emociones, sentimientos y pensamientos? Intentémoslo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Yo, personalmente, estoy convencido de que, en última instancia, toda actividad humana está dictada por las leyes que gobiernan el funcionamiento del cerebro. Y que es sólo a través de ese funcionamiento como podrá cambiar el mundo futuro a cotas más “humanas” hoy todavía no predecibles. Estos cambios del mundo afectarán a las raíces de las concepciones éticas, religiosas y sociales, y, consecuentemente, a las normas que gobiernan los seres humanos, lo que incluirá la moralidad, la jurisprudencia y la política[2].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La neurociencia llega aún más lejos, ya que alcanza a considerar que la realidad que nos circunda y las propias concepciones humanas, como he señalado, son elaboradas y creadas, al menos en parte, por el funcionamiento del propio cerebro. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Una parte importante del Orebro, situada debajo de ese inmenso hongo arrugado que aparece en superficie y que llamamos corteza cerebral, está dedicada a elaborar ese mundo tan humano que se refiere a la emoción y los sentimientos. Se trata de estructuras neuronales que en conjunto se conocen como “sistema límbico”. Las emociones y las motivaciones están ligadas a todas las conductas del hombre y de los animales. […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Toda información sensorial que entra en el cerebro, sea visión, adución, tacto, gusto u olfato, alcanza significado para el individuo cuando llega a ese sistema límbico que acabamos de mencionar. Es en los circuitos de ese sistema límbico donde lo visto u oído se colorea emocionalmente. La información sensorial que llega a esta área del cerebro se colorea de “bueno” o “malo” en función de la experiencia que se haya tenido a lo largo de toda la vida. Y es con esta información como se orquesta una respuesta de conducta coherente”. En este sistema límbico hay una estructura que es la puerta de entrada de esa información y que juega un papel fundamental, es la amígdala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La amígdala es un área donde se realizan las asociaciones entre los llamados refuerzos primarios y secundarios, es decir, aquellos (los primarios) que por naturaleza tienen propiedades de refuerzo, como por ejemplo una buena comida, si uno está hambriento, y aquellos otros (secundarios) que por sí solos no son reforzantes (una luz o un sonido) pero que si se asocian con el refuerzo primario (alimento) adquieren propiedades de refuerzo con su correspondiente significado (asociación por aprendizaje).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Conclusión del artículo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Una vez más esto nos lleva a la idea de que el cerebro normal, el cerebro de cada ser humano, alberga los substratos capaces de llevarnos a tener experiencias que llamamos místicas. Es más, se piensa que esas experiencias se pueden alcanzar a través de la concentración, meditación o rezo tras largos años de práctica. En este contexto se ha propuesto dos caminos por los que, con una apropiada metodología y disciplina, el ser humano puede llegar a experimentar estos fenómenos. Uno sería el camino de la contemplación. Con ello se alude al proceso por el que, a través de la concentración, en una idea u objeto determinado los procesos normales del pensamiento, automáticos, quedarían anulados, Es decir, se produciría el bloqueo del proceso discursivo normal que cada uno de nosotros desarrollamos mientras estamos despiertos. El otro, complementario, sería el camino de la renuncia, es decir, de la renuncia activa a todo tipo de placeres, de distracciones y hasta de pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            […] Esos caminos parece que pueden conducir a lograr lo que se conoce como un proceso de desautomatización de los procesos mentales y con ello la deaferenciación o bloqueo de las entradas sensoriales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            […]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Estudios recientes utilizando técnicas de imagen (SPECT) han revelado que en el cerebro de las personas sin patologías aparentes (personas normales), pero que llevan muchos años meditando o rezando, en el punto máximo de meditación hay una alta actividad en la corteza prefontral (procesos antecionales) junto a una ausencia de actividad de  los lóbulos parietales (áreas de orientación –tiempo y espacio– del propio cuerpo). Punto máximo de meditación en que estas personas relatan a posteriori la experiencia de que “el tiempo y el espacio han desaparecido y se alcanza el infinito con la disolución del yo en el universo”. Newberg señala que “estos hallazgos no son errores ni ideas deseosas de encontrar algo. Estos hallazgos reflejan eventos reales, biológicos, que ocurren en el cerebro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            La única conclusión posible hoy de todo cuanto acabo de relatar en este artículo, y, como conclusión, siquiera sea provisional, es, de nuevo, poner de manifiesto que las experiencias de los místicos o las experimentadas en la meditación, tras muchos años de aprendizaje, son procesos que ocurren en el cerebro y que pueden ser activados por procesos fisológicos. A todo esto Ramachandran concluye: “La única conclusión clara que podemos sacar es que en el cerebro humano existen circuitos neuronales que intervienen en la experiencia religiosa y que en algunos epilépticos estos circuitos se vuelven hiperactivos”[3].&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[1] En La experiencia mística. Estudio interdisciplinar. Ed. de Juan Martín Velasco, Madrid, editorial Trotta, 2004, pp. 169 a 182.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[2] F. Mora, Continuum, Alianaza, Madrid, 2002.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[3] V.S. Ramachandran y S. Blakeslee, Fantasmas en el cerebro, Debate, Madrid, 1999.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;© MORA TERUEL, Francisco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La experiencia mística. Estudio interdisciplinar. Ed. de Juan Martín Velasco, Madrid, editorial Trotta, 2004, pp. 169 a 182.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Foro de Realidad y ficción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.realidadyficcion.org&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;www.filosofiayliteratura/textos/cerebromistica.htm&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6038069809898263768-6104774136631649687?l=arcamena.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://arcamena.blogspot.com/feeds/6104774136631649687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6038069809898263768&amp;postID=6104774136631649687' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6104774136631649687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6038069809898263768/posts/default/6104774136631649687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://arcamena.blogspot.com/2008/08/extracto-del-artculo-publicado-en-la.html' title='Extracto del artículo publicado en La experiencia mística, de  Francisco Mora Teruel'/><author><name>Prof. Univ.Dra. Patricia Arca Mena</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15523656340101836605</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6038069809898263768.post-3561442997544758592</id><published>2008-08-27T11:08:00.000-07:00</published><updated>2008-08-27T11:09:51.174-07:00</updated><title type='text'>Científicos Norteamericanos investigan los efectos neurológicos del hongo mágico  psilocybin</title><content type='html'>CIENTÍFICOS NORTEAMERICANOS INVESTIGAN LOS EFECTOS NEUROLÓGICOS&lt;br /&gt;DEL HONGO MÁGICO O PSILOCYBIN:&lt;br /&gt;La experiencia mística puede ser creada por una pastillaCientíficos norteamericanos han comprobado que un alucinógeno&lt;br /&gt;presente en un hongo es capaz de provocar lo que universalmente se conoce como experiencia mística, así como&lt;br /&gt;cambios positivos en los comportamientos y actitudes de las personas. La investigación proporcionó a 36 voluntarios el así&lt;br /&gt;llamado hongo mágico (psilocybin) y el 60% de ellos manifestaron haber experimentado un estado en el cual se disolvió&lt;br /&gt;el tiempo y la conciencia ordinaria. Esta experiencia cambió sus vidas.&lt;br /&gt;Algunos de los voluntarios experimentaron efectos secundarios negativos, pero leves. La investigación se desarrolló con&lt;br /&gt;mediciones empíricas de las reacciones que se observan en aquellas personas que consumen el hongo, y sin ninguna&lt;br /&gt;pretensión religiosa, según sus artífices. Por Yaiza Martínez&lt;br /&gt;Un equipo de investigadores norteamericanos de la Universidad Johns Hopkins ha descubierto que un agente activo de&lt;br /&gt;los hongos mágicos o psicodélicos, llamado psilocybin, es capaz de inducir experiencias místicas y espirituales&lt;br /&gt;idénticas a las descritas por personas que han tenido vivencias de este tipo a lo largo de los siglos. Este hongo mágico&lt;br /&gt;es estudiado por la ciencia desde hace cuarenta años, si bien era conocido por culturas milenarias que lo usaban en&lt;br /&gt;experiencias religiosas.&lt;br /&gt;En el estudio de la Universidad Hpoklins se ha podido comprobar asimismo que los estados místicos provocados por&lt;br /&gt;este hongo producen en las personas cambios positivos en su comportamiento y actitudes que permanecen al menos&lt;br /&gt;durante varios meses, informa esta universidad en un comunicado.&lt;br /&gt;El estudio, publicado en Psychopharmacology, pretende explicar los mecanismos cerebrales que funcionan en las&lt;br /&gt;experiencias religiosas profundas, y que pueden provocarse por diversas vías, como la meditación o el control de la&lt;br /&gt;respiración. Existe una rama de la neurología que se centra actualmente en el estudio neurológico de las experiencias&lt;br /&gt;religiosas, y que se ha dado en llamar neuroteología.&lt;br /&gt;La neuroteología se refiere al estudio de la neurobiología de la religión y de la espiritualidad, ya que la experiencia mística,&lt;br /&gt;durante la cual el tiempo y la conciencia ordinaria se han disuelto, requiere la desconexión de ciertos circuitos cerebrales,&lt;br /&gt;según ha explicado el neurólogo James Austin en su libro más reciente. Ya hemos dedicado en esta revista un artículo a&lt;br /&gt;estas investigaciones.&lt;br /&gt;Investigaciones abandonadas: En la década de los años 50 y de los 60 fueron llevadas a cabo diversas investigaciones&lt;br /&gt;con alucinógenos que sugirieron su valor terapéutico, su capacidad de potenciar la creatividad y de producir experiencias&lt;br /&gt;de tipo místico. Sin embargo, los excesos psicodélicos de los 60 provocaron que se dictaran leyes que prácticamente&lt;br /&gt;detuvieron estos trabajos de investigación.&lt;br /&gt;Ahora, el científico Roland Griffiths, profesor de los departamentos de neurociencia y psiquiatría y de biología del&lt;br /&gt;comportamiento de la Universidad Johns Hopkins, intenta de nuevo comprender cómo funcionan las sustancias&lt;br /&gt;alucinógenas, utilizando técnicas farmacológicas y clínicas modernas.&lt;br /&gt;Estos investigadores reconocen el riesgo que puede suponer el exceso en el consumo de psilocybin y de otras&lt;br /&gt;sustancias alucinógenas, si no se lleva a cabo con una supervisión apropiada. Incluso en esta investigación, en la que las&lt;br /&gt;condiciones estaban totalmente controladas para minimizar posibles efectos negativos, un tercio de los participantes&lt;br /&gt;sufrieron miedo y paranoia, por lo que es fácil predecir que un exceso en el consumo de esta sustancia, por más&lt;br /&gt;mínimo que sea, puede provocar comportamientos peligrosos.&lt;br /&gt;Cambios positivos: Pero además de estas sensaciones estresantes, los investigadores descubrieron con sorpresa que,&lt;br /&gt;con una cuidadosa preparación, los voluntarios tuvieron experiencias místicas que originaron cambios positivos en ellos.&lt;br /&gt;La finalidad de la investigación era conocer a fondo cómo funcionan estos efectos en el cerebro y averiguar las posibles&lt;br /&gt;aplicaciones para ayudar a la gente.&lt;br /&gt;Asimismo, Griffiths señala que el psilocybin podría ayudar a comprender cómo pensamos, descubrir nuestras emociones&lt;br /&gt;latentes e incluso los comportamientos subyacentes de la biología. El director del estudio afirma que todo esto se está&lt;br /&gt;llevando a cabo desde un riguroso punto de vista científico, con
