lunes, 21 de septiembre de 2009

Ciencia Éxtasis para todos

Domingo 14 de Marzo de 2004

Ciencia
Éxtasis para todos


Según cuenta la última edición de "The economist", diversos científicos están intentando pesquisar las relaciones de los éxtasis místicos con el cerebro humano. Siguiendo los pasos de Charcot, el doctor Mario Beauregard, de la Universidad de Montreal, ha experimentado con mezcalina, interesado en la capacidad de la droga de inspirar sentimientos de espiritualidad o proximidad a Dios. Tratando de descubrir en qué lugar del cerebro se experimentaría esta experiencia religiosa.

En el primero de sus experimentos, el doctor y su discípulo Vincent Paquette registraron actividad eléctrica en las cabezas de siete monjas carmelitas. Su propósito es identificar los procesos cerebrales subyacentes a lo que se llama la "unión mística", la unión mística del hombre con Dios. Las mentes de las monjas - se espera que sean 15- también serán escrutadas con herramientas de construcción de imágenes cerebrales.

Según la revista, el estudio se ha topado con el escepticismo de las monjas y de los especialistas. Si a las monjas hubo que convencerlas que no ponía en duda la existencia de Dios, los científicos acusaron a Beauregard de reduccionista, y de intentar detectar el alma en la mente tal como los victorianos jugaban a la frenología.

Beauregard no cree, de hecho, que exista un "Centro Divino" neurológico. Sino que de acuerdo con su información preliminar cree que habría una red de regiones cerebrales en la "Unión mística", incluyendo aquellas asociadas con el procesamiento de las emociones y la representación espacial del yo. Pero eso conduce a otra crítica, que él encontrará más difícil. Esto es, que él no estaría midiendo una experiencia mística, sino que meramente una de tipo emocional. Esto sería porque las monjas, por así decirlo, estarían impostándola. Ellas creen que la Unión Mística es un don de Dios y que no puede ser convocado voluntariamente. La mayoría de ellas la han experimentado una o dos veces, pero normalmente a los veinte años. Para solucionar este problema Beauregard se ha basado en esperiencias previas con actores, que demostraban como ellos al recordar experiencias emocionales previas activaban las mismas redes cerebrales.

Andrew Newberg, un radiólogo de la Universidad de Pennsylvania en Filadelfia, quien ha escaneado los cerebros de monjes budistas y franciscanos en meditación o rezando, está habituado a críticas de esta especie. Sostiene que como la experiencia religiosa no es fácilmente accesible, se requieren altos niveles de rigor intelectual para estas investigaciones. La misma publicación agrega que Olaf Blanke, de la Universidad de Ginebra, Suiza, en la última edición de la revista especializada "Brain", describe cómo la mente humana genera experiencias que van más allá del cuerpo. Señala que se ha hecho mucha investigación en otro tipo de ilusiones corporales como los llamados "miembros fantasmas", donde se han identificado los mecanismos mentales responsables. No puede decirse lo mismo de aquellas experiencias que van más allá de lo físico, pero las dos ocupan una posición ignorada entre la neurobiología y el misticismo. Habiendo tratado a seis pacientes con el cerebro dañado, el grupo de Blanke concluyó que el daño en la conjunción de dos lóbulos del cerebro, el temporal y el parietal, ocasiona un quiebre en la percepción de la persona de su propio cuerpo, lo que vulgarmente se conoce como desdoblamiento. Algunos pacientes asocian esto con el misticismo y otros no. Lo interesante es que algunos de los pacientes sufrían de epilepsia en el lóbulo temporal y una relación entre esta epilepsia y la religiosidad está bien documentada. Se piensa que el lóbulo parietal es el responsable de orientar a la persona en el espacio y el tiempo, y el doctor Newberg también ha detectado un cambio en la activación parietal en el climax de la experiencia meditativa. Les ha hecho un cuestionario a los monjes con preguntas no sólo relativas a su proximidad con Dios, sino también relativas a distorsiones espacio-temporales. La conclusión es que entre más intensa es la experiencia mística, más intensa es la desorganización de un punto de vista espacio temporal.

El artículo concluye advirtiendo que todavía es demasiado prematuro para extraer conclusiones al respecto, pero que también se trata de un tema que recién comienza a ser aceptado como un área de investigación en la neurociencia.

http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={ec55dec6-484f-4ff3-9faa-845af0d50c1d}