lunes, 29 de septiembre de 2008

Sabe usted por que la gente hace lo que hace?

Sabe usted por qué la gente hace lo que hace

Las neuronas, además de reconocer acciones, ¿las interpretan? Un equipo de investigadores estadounidense asegura que sí. Mientras se discute la validez de esta teoría ya piensan en qué aplicarla.

Por Carla Barbuto. Especial para Clarín.com

conexiones@claringlobal.com.ar

La tarea no tiene nada de sencillo. De hecho, algunos necesitan años de terapia y miles de libros de autoayuda para desentrañar el misterio. Sin embargo, un grupo de neurocientíficos de la Universidad de California (UCLA) tiene una controvertida hipótesis: el cerebro humano no sólo percibe las actividades de los otros, sino también la intención que las motiva. Y todo ocurre en tiempo real. Los investigadores están convencidos que las áreas del cerebro donde se encuentran las llamadas “neuronas espejo” -que se activan durante la ejecución y observación de una acción- también añaden intenciones a las acciones presentadas en determinado un contexto.

Según Marco Iacoboni, profesor asociado de psiquiatría y ciencias del comportamiento y director de la investigación de la UCLA, cuando cualquier mortal realiza una acción, ésta van acompañada de la captación de las propias intenciones que las originan. Según los especialistas de la UCLA, todo se debe a una especie de articulación en el psiquismo de modo tal que la propia acción queda siempre asociada a la intención que la puso en marcha. Hasta acá es como decir que cada uno sabe por qué hace lo que hace, pero esta gente dio un pasito más porque asegura que una vez formada esa asociación "acción-intención", cuando otros hacen algo, las “neuronas espejo” provocan en el cerebro del observador la acción equivalente y su intención.

Ahora bien, la novedad de este estudio –que trabajó con 33 voluntarios y se basó en la “Teoría de la mente”- no radica en verificar que las neuronas están implicadas en el reconocimiento de acciones, sino que participan de su interpretación. “Hay que pensar que estos estudios se refieren a movimientos simples. Los estudios más fuertes se hicieron en monos pero ya hay casos en personas. Es una línea de investigación de años y cuenta con amplio consenso en la comunidad científica”, explicó Esteban Fridman, jefe de la sección de neurorehabilitación y clínica de espasticidad de FLENI FLENI.

En el año 2000, mientras muchos se preocupaban por el colapso informático del milenio, un grupo de neurólogos de la Universidad de Parma (UNIPR), con Giacomo Rizzolatti a la cabeza, ya analizaba si el sistema de las neuronas espejo sólo copiaba acciones o también las interpretaba. En su estudio titulado “Sé lo que haces”, los especialistas concluyeron: “Los resultados de esta investigación muestran que una población de neuronas espejo pueden representar acciones también cuando partes cruciales de esas acciones permanecen ocultas y sólo pueden ser inferidas”. O sea, no sólo copian acciones...

Aunque por el lado de los neurólogos, todos parecen coincidir en las bondades de estas investigaciones, el acuerdo no es total. Y las dudas o contradicciones se materializan en preguntas: ¿Una neurona sabe? ¿Una neurona interpreta? ¿Una neurona copia? “Esta teoría se basa en una reducción de la vida anímica a la actividad neuronal. Se ve a la neurona como a una persona que puede interpretar acciones. En realidad, las neuronas pueden correlacionar datos pero no interpretarlos”, contestó categórico el psiquiatra Juan Ipar, miembro de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires (PPBA). Quizá por aquello que decía Umberto Eco que la acción se completa en la intersubjetividad.

Saliendo del plano de la semiología y dando otra vuelta de tuerca, Ipar no ahorra críticas para una línea de investigación que deja de lado esa faceta que el psicoanálisis intenta desentrañar a partir de la palabra. “Siempre ha formado parte del ideal científico entender la realidad a partir de la relación causa-efecto, pero la vida anímica actúa por libertad y eso deja afuera el accionar predecible que buscan estas investigaciones”.

Más allá de aumentar el conocimiento de las funciones cerebrales o de cuánto irrita a los hombres de diván, ¿qué aporta este estudio? La lista parece larga pero fundamentalmente, da pautas para tratamientos basados en la imitación, los cuales podrían aplicarse a casos de autismo o desórdenes similares. ”En un comienzo la aplicación era la neurociencia, el fin era saber cómo funcionaba el cerebro. Actualmente, en el área de rehabilitación motora, te permite entender que los pacientes pueden entrenarse por medio de la observación”, dijo Fridman. Y su respuesta es tan segura que casi no deja dudas, ¿o sí?

2 comentarios:

Clodet dijo...

He leído con suma atención varios de los posteos publicados. El trabajo que realizas es intersantísimo. Por otras vías, estudiamos lo mismo aunque mí camino es el de la acción ya que me dedico al teatro ritual. Y aunque mi observación no sea científica, es sumamente estimulante encontrar que la ciencia se repregunta y observa fenómenos que desde una práctica, no necesitan mayor fundamentación: simplemente son.
Agradezco que exista este espacio, volveré para seguir leyendo.

Un abrazo

Antonio dijo...

Me es un placer escribirle Dra. Arca.

Soy Antonio Chávez y le felicito por el sitio. Veo que se interesa por lo espiritual desde una perspectiva neurocientífica. De hecho me ha causado grata sorpresa leer en el encabezado de su blog que Ud. tiene una tesis (en curso) en neuroteología.

También me he dado con la grata sorpresa que publicó en este blog suyo mi pequeño ensayo (casi artículo) "Biología de la religión" (publicado originalmente en foros 100cia, ver la discusión completa aquí). En efecto, yo soy "Antoniok19", y es un halago que Ud. haya considerado publicar mi ensayo en su blog.

En definitiva, yo también estoy profundamente profundamente interesado en la neurociencia de la espiritualidad y de la religión en general. El otro participante en la discusión en 100cia, "NeoLuis", invitado expresamente por mi para conducir el tema, es un médico-psiquiatra que comparte las mismas inquietudes que yo, por tanto desarrollar en 100cia este tema fue sobretodo un experimento para ver qué tanto interés habría entre biólogos, por ejemplo. Aunque ya vemos que cierta polémica terminó truncando el tema. Lamentable, pero nos dio los ánimos necesarios para abrir nuestro propio espacio y así desarrollar sin impedimentos y con más detalle lo que está condensado en el ensayo "Biología de la religión".

Así pues, co-dirijo un reciente proyecto que consiste en analizar la "naturaleza humana" desde una perspectiva científica multidisciplinaria, tomando como asunto de especial importancia el estudio de la religión. Nuestro marco teórico es prominentemente neurocientífico, cognitivo y antropológico, y el modo en que tratamos los temas se basa en un amplio número de fuentes y referencias, por ello estamos interesados en divulgar nuestras publicaciones no solo entre público general, sino entre profesionales e intelectuales relacionados con el estudio del cerebro-mente, las ciencias humanas y/o la biología.

Aunque como le digo vamos empezando, estoy seguro que encontrará información y referencias que le interesen. Y por supuesto, está cordialmente invitada a leernos y/o participar en un fructífero intercambio intelectual con nosotros. De hecho, sería importante para nosotros tener algún contacto directo con Ud. para hacerle cualquier consulta o invitarla a escribir algo para nosotros, o nosotros para su blog.

Aquí nos encontramos:

http://humanismonaturalistacientifico.blogspot.com/ (sitio preferentemente para lectura)

http://foroshnc.freeforums.org/ (sitio para discusión)

Como petición, si es posible, estaría encantado de que nos considere en sus enlaces.

Antonio